Tuesday, December 29, 2009

La inmortal esperanza.-


No debe morir la imborrable esperanza en un mañana mejor

Escrito por: SERGIO SARITA VALDEZ

Un pueblo con una débil memoria histórica con frecuencia se ve compelido a repetir los errores del pasado. Un marciano diría con justa y sobrada razón que los dominicanos, aún tropezando de nuevo con la misma piedra, no aprendemos a levantar los pies.

Más de mil seiscientos muertos sometidos a igual número de autopsias registradas en el Instituto Nacional de Patología Forense en el año 2009 nos han enseñado muy poco. De enero a diciembre matamos a balazos limpios a jóvenes desclasados, excluidos de las aulas y lanzados a las calles para que al graduarse de delincuentes recibieran como premio de investidura una inyección de plomo. Los administradores de la metálica cura están lejos de comprender que esa forma de terapia impopular lo que hace es empeorar el enfermo cuerpo de la nación.

Vivimos amolando y siempre embotados, las herramientas lucen oxidadas y obsoletas. Seguimos recibiendo centenares de criollos repatriados desde el territorio norteamericano. Esos jóvenes vienen a engrosar las filas de los desocupados que de por si representan una cifra que mete miedo. No tenemos la capacidad logística para manejar esos muchachos recién egresados de la cárcel. Tan pesada carga nos llega en el peor de los momentos. La tasa de desempleo agrava los niveles de pobreza que crónicamente venimos padeciendo. El lavado de capitales procedentes del narcotráfico ya ha dejado de ser noticia en este desventurado país, a excepción de los trágicos titulares de ajustes de cuenta, asesinatos por encargo y combates entre capos y pandillas ligados al mundo de las drogas.

La mítica Atenas del nuevo mundo, la tierra que amó Colón, el suelo de la india Anacaona, el territorio donde sembraron la semilla de sus ideales Juan Pablo Duarte, Gregorio Luperón y Juan Bosch, es hoy terreno del que huyen miles de dominicanos espantados por la miseria, la inseguridad y un futuro tenebroso e incierto. Solamente unos contados poderosos ricos de nuevo cuño se rompen la cabeza tratando de encontrar dónde y cómo gastar los pingües beneficios que extraen con facilidad de las arcas nacionales. Por más que insistamos en negarlo, no deja de ser cierto, que aún falta demasiado para acercarnos a niveles aceptables de educación y salud para los pobres, que son mayoría nacional.

El atraso cultural, en término general, es bochornoso y lamentable. El desconocimiento de nuestros valores, el irrespeto a las leyes y buenas costumbres, conjuntamente con la masiva invasión de modelos importados, pintan una panorámica que a cualquiera le pone los pelos de punta. Para el manejo inmediato de tan delicada situación solo se prevé más de lo mismo. Las medidas de emergencia y los parches transitorios evidencian la improvisación y no la planificación como conducta.

Sin embargo, a pesar de los pesares, los sinsabores y las desilusiones hay algo que no debe ni puede morir. Se trata nada más y nada menos que de la imborrable y dulce esperanza en un mañana mejor cargado de decoro y dignidad. Nadie podrá impedir el triunfo final de los principios que nos legaran los fundadores de la patria. Por algo sentenció sabiamente Juan Bosch: nunca es más negra la noche que cuando va a amanecer.

Monday, December 28, 2009

José Saramago: Inocencia perdida.-


Escrito por: ANTONIA CORTES SANCHEZ

Escritor, poeta, revolucionario, premio Nobel y hombre de solidaridad infinita

Hombre de principios claros, de corazón grande, de sueños alcanzables quizá no soñados, como el Nobel. Señor de las letras,y luchador del mundo, ventana abierta que reivindica una mirada al dolor, a la pobreza...

Su sonrisa es tímida, serena como su plante. Sus ojos limpios reflejan un aire de tristeza. Su imaginación se funde con la realidad y consigue alcanzar la fuerza de la creatividad, una creatividad que vierte en páginas blancas. Un nombre, José Saramago, un hombre, simplemente, sencillo.

Pregunta.- Iniciemos la entrevista con inocencia, la misma de su niñez. Un favor: cierre los ojos, regrese al pasado, a ese pueblo portugués donde pasó su infancia. ¿Qué ve?

Respuesta.- La inocencia perdida es irrecuperable. Regresar al pasado sólo es posible a través de la memoria, y ésta, demasiado lo sabemos, no siempre es de fiar. La aldea donde nací ya no "existe", existe una que tiene el mismo nombre, calles que son las mismas y otras nuevas, un río sucio en el que no se puede nadar. Lo que cuenta no es el espacio, sino el tiempo. Diría que es el propio tiempo el que perdió la inocencia.

P.- ¿Mantiene relación con los niños de entonces, con la gente con la que creció?

R.- Han muerto casi todos. Los que han quedado ya no tienen mucho que decirse unos a otros.

P.- Su juventud la pasó en Lisboa, ¿qué queda hoy de aquella Lisboa del ayer?

R.- Un cierto espíritu. Aunque las transformaciones físicas han alterado los perfiles de la ciudad todavía se encuentran algunos lugares conservados, todavía se respira una cierta atmósfera de perennidad, todavía permanece la luz. Pero Lisboa cambió mucho. De hecho, todo va cambiando.

P.- Vuelva a recorrer las calles del barrio alto, de la Lisboa antigua de fados y ropas colgadas en las ventanas y dígame un momento feliz y otro triste.

R.- La Lisboa antigua, los fados, las ropas colgadas de las ventanas son tópicos turísticos, las calles del Barrio Alto son hoy casi intransitables. En cuanto a momentos felices e infelices los viví un poco de todo tipo. El Barrio Alto nunca fue uno de mis lugares preferidos.

P.- Conoce bien la dureza del campo, también trabajó en un taller de motos. Ha contado que al salir de su trabajo se iba a la Biblioteca. ¿Recuerda el primer libro que leyó?

R.- Trabajé con coches, no con motos. Mi memoria no es tan perfecta que haya conseguido guardar el recuerdo del primer libro que leí. Sólo puedo decir que leí mucho, muchísimo, durante mi adolescencia.

P.- ¿Quién fue cómplice de los primeros escritos de Saramago, la noche o el día? ¿Cree en las musas, en la inspiración, en el momento?

R.- No creo en musas ni en la inspiración, y del momento sólo sirve lo que acontece en él. Si fue el día o la noche... no me acuerdo.

P.- No es fácil publicar, convencer a alguien para que su obra salga a la luz. ¿Tuvo que llamar a muchas puertas o fue un hombre de suerte?

R.- En general tuve suerte. Apenas tuve dos o tres negativas de editores y esas las tuve cuando quise publicar la novela Alzado en el suelo. Parece que el tema les asustaba.

P.- ¿Qué prefiere leer Saramago, sus poemas, sus novelas, sus cuentos?

R.- No me releo, salvo si por algún motivo preciso tengo que recordar algún pasaje, y eso tanto me puede ocurrir con las novelas, como con los cuentos o con las poesías.

P.- ¿Hasta que punto marca lo comercial la obra de un escritor?

R.- Yo no escribo pensando en el "comercio". Como cualquier otro objeto de consumo, el libro pasa por procesos de producción, distribución y publicidad, pero eso no condiciona mi trabajo.

P.- Siempre ha dicho que tiene todo porque quizá no buscó nada, ¿cree en el destino o el camino de la vida se lo va haciendo cada uno?

R.- No, no creo.


Sunday, December 27, 2009

2009: mucho circo y poco pan.-




Escrito por: JUAN BOLÍVAR DÍAZ (juandolivardiaz@gmail.com)

El 2009 ha sido un año para olvidar por los dominicanos que vieron agudizarse un proceso de descomposición política y social mientras la crisis económica golpeaba tan duro que al final, para no declararse en quiebra y sin renunciar al dispendio, el Gobierno tuvo que aferrarse a la tabla de salvación del ahora generoso Fondo Monetario Internacional.

Pese al descrédito, el Gobierno logró entretener el país con la Cumbre de las Fuerzas Vivas y el debate de una nueva Constitución, con la colaboración de los partidos opositores, mientras el sistema político mostraba extremas debilidades en la garata con puños de las elecciones de candidatos para los ya próximos comicios legislativos y municipales.

Se cayó el blindaje

Las repercusiones de la crisis económica internacional golpearon duramente el país durante el año que concluye afectando a la mayor parte de los sectores productivos con excepción de la agricultura, aumentando el desempleo y la pobreza y si termina con un crecimiento del 2 al 3 por ciento del Producto Bruto Interno hay quienes lo atribuyen al magno incremento del narcotráfico y el consecuente lavado de dinero.

La reducción de las exportaciones y las importaciones en proporciones cercanas al 25 por ciento, de la producción industrial, de zona franca y minera, así como del turismo y las remesas explican la caída de las recaudaciones fiscales en alrededor de 20 mil millones de pesos, lo que aumentó el elevado déficit fiscal del presupuesto anual, financiado con un alarmante endeudamiento nacional e internacional.

Ya para la mitad del año no había duda de que no existía el blindaje ante la crisis internacional que el Gobierno argumentó durante más de un año como forma de encubrir la continuación de su elevado gasto corriente y de evadir los ajustes fiscales y la austeridad que le reclamó casi toda la sociedad.

Al tercer trimestre del año el gobernador del Banco Central y el secretario de Economía lograron convencer al Gobierno de que para mantener la estabilidad macroeconómica tenía que recurrir al FMI, del que había adjurado reiteradas veces a través del secretario de Haciendas, quien al comenzar diciembre reconoció que el Gobierno no tenía ni con qué pagar los sueldos.

El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional firmado en octubre abrió al Gobierno financiamiento por 3 mil 850 millones de pesos a ser recibidos en apenas 14 meses, sin el menor compromiso de controlar el dispendio ni ajustar el gasto y con un escandaloso crecimiento del endeudamiento, que sobrepasaría el año próximo 40 por ciento del Producto Interno Bruto y obligaría a una nueva reforma impositiva sugerida ya para la segunda mitad del 2010, cuando hayan pasado las elecciones congresionales y municipales.

Gran circo nacional

Al final del año el balance de la descomposición es tan grave que llevó al presidente Leonel Fernández a aceptar una oferta de organismos internacionales para mejorar los mecanismos de prevención de la corrupción y la transparencia en la administración pública, lo que para algunos es parte del gran circo nacional.

Pero los grandes entretenimientos del país fueron la llamada Cumbre de las Fuerzas Vivas y la aprobación de la “Constitución de Leonel Fernández y Miguel Vargas” que ocuparon la atención nacional a lo largo del año. Hay que sumarle el caso de Sobeida Félix, objeto de todas las especulaciones tras su captura y posterior escape con los mismos ribetes de complicidad que beneficiaron a su marido el narcotraficante Figueroa Agosto.

Las dos grandes entretenciones fueron montadas exitosamente por el presidente Fernández y contribuyeron a restar atención a las graves consecuencias de la crisis económica y a las protestas sociales que se desbordaban en la primera mitad del año. Con la cumbre, convocada en enero, también desvió la atención de los escándalos con que había cerrado el 2008.

Pero sin duda su gran espectáculo fue la nueva Constitución aprobada con más del doble de los artículos de la actual, 277 contra 120, especialmente por la habilidad con que el doctor Fernández consiguió viabilizar su aprobación con el sorpresivo pacto acordado en mayo con el ingeniero Miguel Vargas Maldonado a título de excandidato presidencial.

El mandatario consiguió una nueva fórmula constitucional que le permitirá volver a la Presidencia de la nación, eliminando el “nunca más” que establece la carta magna a ser sustituida. También logró la conformidad perredeísta para una serie de reformas que le dejarán gran influencia sobre los poderes del Estado y que lo consagran como el sucesor de Joaquín Balaguer como líder de los poderes fácticos tradicionales. Sólo a cambio de haber reconocido a Vargas Maldonado como líder del Partido Revolucionario Dominicano lo que le facilitó asumir la presidencia del mismo.

Aunque éste reivindica como triunfo la prohibición de la reelección consecutiva.

Sin oposición política

Este año el presidente Fernández terminó de echarse en los bolsillos a todos los grupos en que se ha fragmentado el instrumento partidista de Balaguer y al pactar con Vargas Maldonado logró neutralizar el mayor partido de oposición. Eso le permitió capear con relativo éxito la crisis económica y las protestas sociales, así como las insatisfacciones por la creciente percepción de corrupción y descomposición social, por la delincuencia y la terrible política de ejecuciones de presuntos delincuentes que este año cobraría más de 500 vidas, según el conteo de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

Aunque el nuevo líder perredeísta sostiene que el Presidente se comprometió a aprobar el proyecto de ley de partidos políticos, objeto de múltiples consensos partidistas y sociales en la última década, el año concluye sin que el Gobierno dé muestras de interés en una legislación llamada a contener y sancionar los abusos de los recursos estatales en las campañas electorales y a crear mecanismos de transparencia del financiamiento de los partidos y las campañas electorales.

El proyecto también normaría la democracia interna de los partidos, fuertemente sacudida en el proceso de selección de candidatos para los comicios de mayo próximo convertido en un mercado donde sienta sus reales el poder del dinero, incluyendo el derivado de la malversación pública y el narcotráfico.

El deterioro de la política marca el fin del 2009, período en que todas las evaluaciones internacionales ratificaron al país en los últimos escalones del desarrollo humano, la transparencia y la fortaleza institucional.

Ello explica la vehemencia con que la ciudadanía se aferró al fenómeno de la jovencita Martha Heredia en un año en que se sintió frustrada hasta por la doble derrota de la selección nacional de béisbol a manos de una Holanda que apenas ensaya en ese deporte.-

Alarmante deterioro

El 2009 cierra con creciente alarma por el incremento de la corrupción y del narcotráfico, especialmente por los niveles de involucramiento de militares y policías de todos los rangos. La frecuencia con que personal de la seguridad del Estado aparece vinculado al tráfico de drogas y hasta a matanzas derivados del mismo hace temer niveles de penetración difíciles de erradicar.

Algunos de los casos más relevantes como el del prófugo puertoriqueño José Figueroa Agosto han despertado sospechas de protección y complicidad de importantes autoridades. Aunque es relevante que en el último trimestre, tras la designación de un nuevo jefe de la Dirección Nacional de Control de Drogas, se incrementaron las capturas de cargamentos de narcóticos, casi siempre cocaína, a ritmo de más de uno por semana.

Las denuncias de corrupción y malversación de fondos, en su mayoría develadas por periodistas, generalizaron la percepción de descomposición en amplios estamentos del Estado. Afectaron particularmente a la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales y su Programa de Reducción de Apagones, donde quedó evidente la malversación en sueldos y contratos en beneficio de seguidores políticos, familiares y relacionados por montos de centenares de millones de pesos. El nuevo administrador designado en agosto ha despedido dos mil quinientos empleados y todavía no ha terminado la barrida.

Pero la gran corrupción denunciada es la que se refiere a sobre valoraciones por cientos de millones de dólares en obras como la presa de Pinalito inaugurada este año, que fue presupuestada en 119 millones de dólares para terminar en 340 millones. Hasta el nuevo director de la Comisión Nacional de Ética, Vincho Castillo, pasó a formar parte de los denunciantes, señalando sobre valoración en el contrato para la presa de Montegrande, mientras en la construcción del acueducto de Samaná se denunció un sobreprecio de hasta 450 millones de pesos.

La Secretaría de Obras Públicas, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, la Oficina Supervisora de Obras del Estado, la Lotería Nacional y hasta el Senado de la República estuvieron en la picota pública por denuncias de malversación, nepotismo y tráfico de influencia, y por compras y contrataciones en violación a la ley que las rige.

Heridas abiertas, cicatrices visibles.-

De Aníbal de Castro

Hay episodios encartados en la historia de los pueblos que permanecen como un recordatorio constante de la sorprendente capacidad humana para dañar, cometer desafueros o devolvernos a las cavernas. De tiempo en tiempo, cuando se creía que las heridas habían cicatrizado sin dejar rastros, afortunadamente se levantan voces admonitorias para impedir que la desmemoria se convierta en una injusticia mayor.

Coreanos y chinos no olvidan las crueldades innumerables durante la invasión japonesa en el siglo pasado. Alemanes y franceses han legislado contra la negación del Holocausto. Pese a la proscripción legal, la intelectualidad turca ha logrado que no muera el tema del exterminio de miles de armenios. Sudáfrica, Chile, Argentina y Uruguay escarbaron una y otra vez hasta encontrar la verdad terrible de la represión y violencia institucionalizada durante los años del apartheid, en el primer caso, y de las dictaduras militares en los demás.

Recordar y perdonar no tienen por qué ser realidades polarizadas en sociedades signadas por desventuras inducidas en el pasado desde el poder. El trauma se enraíza cuando el olvido deviene en política para esquilmar la verdad, y el silencio así forjado adquiere categoría de complicidad. La verdad es liberación, y paso indispensable para la aceptación voluntaria de situaciones que son ya hechos irreversibles.

Este diario recogía el miércoles un testimonio desgarrador, pero también una lección de ciudadanía útil para reflexionar sobre nuestro pasado reciente, la solidaridad social y cómo cerrar heridas que aún permanecen abiertas, en parte por la insensibilidad arraigada en algunos sectores.

El abogado y mejor amigo Sergio Germán Medrano recordaba que, preso junto a un grupo del Movimiento 14 de Junio en "La 40" en los estertores de la tiranía, llevaron allí a las hermanas Mirabal y a Tomasina Cabral para un interrogatorio de intimidación, uno de los varios pasos del acoso en su contra emprendido por el terror oficializado y que culminó en el martirio que se conmemora cada 25 de noviembre.

Las obligaron a quedarse en ropa interior frente al grupo de jóvenes reunidos en el patio y éstos, en señal de respeto y solidaridad, se colocaron de espaldas y desobedecieron las órdenes de los verdugos que los conminaban a humillar con sus miradas curiosas a las heroínas. Lo hicieron con la frente en alta, con nobleza e hidalguía, indiferentes a las amenazas e inflado el orgullo patrio por los altos ideales que nutrían los esfuerzos de aquellos valientes por desalojar la vesania del poder.

"Fue un testimonio de valor, respeto y solidaridad hacia aquellas ejemplares patriotas", escribía Germán Medrano en su conmovedor relato y a la vez testimonio de reconocimiento a estas figuras emblemáticas que pagaron con sus vidas el precio de la libertad. No hay un reclamo protagónico en ese artículo que cala. Simplemente, reconocer la estirpe de nobleza de damas cuyo destino debió ser diferente.

En estos días, Australia ha decidido enderezar la historia. Su primer ministro, Kevin Rudd, ha pedido públicamente perdón por el tratamiento inhumano dispensado a casi medio millón de niños recluidos en orfanatos australianos desde 1930 a 1970. Se trata de un capítulo sórdido en una historia colonial que también tiene luces.

La matrícula de víctimas de un sistema desviado de educación y formación a la cañona se alimentaba también desde la metrópolis. Los cálculos son de que durante ese capítulo de la infamia unos 100 mil niños fueron llevados engañados desde el Reino Unido, como parte de una política encubierta para dotar de "población blanca" a las colonias británicas de ultramar, deformación institucional de la que tampoco escapó Canadá, en este lado nuestro del mundo.

"¡Qué voy a escribir si las lágrimas no pueden imprimirse en el papel!". Respuesta dramática, estremecedora, a la invitación para que uno de los llamados "Australianos Olvidados" consignara para la posteridad los sufrimientos vividos en el internado donde le robaron la inocencia. La exportación infantil a Australia fue a parar, además, a explotaciones comerciales en lugares remotos en donde los pequeños desamparados de la fortuna servían prácticamente como esclavos. Muchos fueron violados, azotados y expoliados. Peor aún, se les hizo creer que no tenían familiares, que habían perdido a sus padres.

Otro relato igualmente estremecedor cuenta de un niño a quien engatusaron con el pretexto de comprarle un helado. Despertó en la realidad de la colonia poblada originalmente con carne de penal, sin noción alguna de hogar. Sólo muchos años después, algunos de estos huérfanos de la fortuna conocieron a hermanos y a sus progenitores.

Es muy probable que el premier británico Gordon Brown se sume también a este acto abierto de contrición que combina un esfuerzo por reparar el daño. Tantísimo sufrimiento no quedará borrado, pero la admisión de culpa, la aceptación de que el Estado les falló a sus ciudadanos, es bálsamo para heridas que nunca debieron ser abiertas. Pero también es señal inequívoca de que difícilmente situaciones tan extremas de daño moral y material serán asumidas nuevamente desde el poder. La verdad de la tragedia ha sido reconocida.

Se ha dado el paso oportuno para que las víctimas se reencuentren a sí mismas y transiten con presteza el tramo final de superación del calvario. Aceptada la ofensa por el agresor, el perdón es viable.

Muchos de los "Australianos Olvidados" han muerto ya, pero su herencia de dolor no. La satisfacción pública dada por las autoridades salda la deuda pendiente con los descendientes, o al menos es un abono substancial.

La verdad de la dictadura de Trujillo aún no nos llega en todo su esplendor en esta geografía de media isla. Y de medias verdades. Por el contrario, hay un esfuerzo consciente en rincones de la sociedad dominicana para impedir que reluzca. O se ha consignado a la ficción un relato escrito con sangre en la realidad de un pueblo.

Se dirá que ni éste ni otros gobiernos tuvieron responsabilidad alguna en la tragedia de tres décadas que agotó con violencia vidas tan sagradas como las de las hermanas Mirabal. Y, vaya paradoja, los torturadores y paleros de ayer todavía pasean su impunidad en un acto supremo de descaro.

No es posible que caminemos en la construcción del destino democrático sin reconocer a quienes cayeron en el trayecto. Hay una culpabilidad de instancias superiores, cierto, pero que se desparrama sobre aquellos sectores de la sociedad insensibles que contribuyeron con su silencio o anuencia a la entronización de la barbarie.

Esas hermanas Mirabal, esos valientes que junto a Germán Medrano y tantos otros innominados abonaron con su sangre y sufrimientos el fruto de la libertad merecen ser reconocidos. Si no su heroísmo, por lo menos hay que admitir el error por el daño que se les causó a torturarlos, robarles sus propiedades y despojarlos de cualquier vestigio de humanidad.

No se trata de levantar el dedo acusador o de prevalecerse en el bíblico ojo por ojo para iniciar, tal vez a destiempo, el desenmascaramiento de esos carroñeros que se cebaron en lo mejor de la dominicanidad, en los soñadores, en los anticipos del reclamo por una vida en acuerdo con un estado de derecho.

La sociedad dominicana ha cambiado, pero se necesita un empuje más dinámico, una prueba de vitalidad democrática, de designio consciente para reconocer las injusticias y recompensar a las víctimas y sus herederos con el reconocimiento abierto de las desgracias que se les causaron desde el poder.

Hay lo que se llama la continuidad del Estado, y es ese artilugio legal la mejor base para reclamar unas excusas públicas por tanta maldad convertida en razón de Estado durante los años de la dictadura.

Nunca será tarde para reconocer el error. Nunca el tiempo será suficiente para que cierren heridas que la desmemoria hace sangrar cada día.

Saturday, December 26, 2009

Dios y el Mercado velan por nosotros.-


Mientras, inclemente, la crisis asfixia nuestros sueños y corona de espantos nuestra extraviada paz, todavía hay quienes reconfortan nuestros desasosiegos y nos siguen aportando esa fe que aún no perdemos y esa razón que aún nos asiste.

No importa que el infortunio acose y nos acorrale la desgracia, no importa que el sol de cada día nos niegue sus favores, alivia saber que Dios y el Mercado velan por nosotros.

Lo he confirmado ahora en que me entero que una empresa de Barcelona acaba de sacar a la venta la primera pelota de golf ecológica y biodegradable. Tan extraordinaria innovación permitirá la práctica del golf en entornos marinos sin correr el riesgo de contaminarlos. Según leo, la capa externa de las “ecobioball”, una vez caen al agua, se biodegrada en menos de 48 horas y libera al medio la comida para peces que lleva en su núcleo. Gracias a ellas y a la empresa que las produce, muchas personas, además de seguir disfrutando el juego del golf en las cubiertas de los grandes cruceros, en los resorts y otros espacios semejantes, no volverán a padecer escrúpulos ecológicos de ninguna clase dado que, incluso, estarán contribuyendo a la salvación de los desnutridos peces en vías de extinción. A no dudar de que muy pronto, en alta mar y tras de cada crucero, miles de ballenas, sardinas y otras marinas especies acompañen a los golfistas disputándose los errores que se les vayan al agua.

Y me admira saber que por más curva que la vida doble las esquinas, por más amenazas que ciñan nuestros miedos, el Mercado, que no nos desampara, analiza conductas, investiga causas, corrige problemas, busca y aporta soluciones.

Tampoco es la primera vez que, emocionado, asisto a noticias tan consoladoras e investigaciones tan determinantes.

Ocho años atrás, la Federación Alemana de Golf (DGV) investigó si las pelotas de golf perjudicaban la salud de las vacas. La citada federación estaba convencida de que en las verdes praderas alemanas, además de su tradicional y sabroso pasto, las vacas balanceaban su alimentación con pelotas de golf. Al parecer, eran tantos los campos existentes y tantas las extraviadas pelotas, que la citada federación, temiendo estar en lo cierto, financió una investigación que calibrase las consecuencias. Hay que suponer los numerosos investigadores que fueron necesarios para interrogar a cada vaca sobre el número de pelotas engullidas, o para recoger, que no siempre esos rumiantes están dispuestos a confesar las culpas, sus característicos residuos en forma de rosco pastelero a la búsqueda de indicios. Hay que imaginar las investigaciones paralelas que otras federaciones deportivas fomentaron en relación a la ingesta de pelotas de béisbol, de fútbol, de baloncesto…y a la posibilidad de que otros campestres animales se hubieran interesado en el mismo menú.

Ahora que la naturaleza, harta de cumbres huecas y vacíos protocolos, se dispone a ponerle fecha al cambio y titular a la tragedia, equipos de técnicos, de expertos, de científicos provistos de la más avanzada tecnología, afinan su ingenio y su tesón para reconfortar nuestras angustias y descubrir a tiempo, por ejemplo, que la leche de las vacas alemanas no está llena de hoyos y que un niño alimentado con leche de vaca alemana que coma pelotas de golf hasta podría convertirse en un maestro consumado de ese deporte si aprovecha los cruceros por el Mediterráneo para practicar el golf con las nuevas pelotas “ecobioball”.

Los premios IgNobel, que desde hace algunos años venían siendo la parodia de los Nobel hasta que éstos han optado por parodiarse a sí mismos, destacan algunos de los recursos económicos y técnicos que universidades, compañías públicas y privadas o instituciones dedican a investigaciones tan imprescindibles como, por ejemplo, descubrir porqué las vacas a las que se les da un nombre propio, incluso, apellidos, dan más leche que las que sólo deben escuchar los gritos e insultos del ganadero; o cuales son los efectos colaterales por tragar sables; o cómo se arrugan las sábanas; o cómo extraer fragancia y sabor de vainilla de excrementos de vaca; o porqué los arenques se comunican por medio de pedos.

En el 2005, el Ignobel de Biología fue entregado a varias universidades australianas, estadounidenses y canadienses, así como a algunas compañías francesas y suizas, y hasta al Instituto Australiano de Investigación del Vino, por haberse dedicado durante años, gracias a los cuantiosos recursos económicos y humanos dispuestos, a oler y catalogar los peculiares olores producidos por 131 diversas especies de rana en situación de estrés.

Y por si no bastara con la tecnología y los recursos del Mercado por reconducir los ánimos de un mundo atribulado hacia mejores destinos, la Iglesia también asiste al general desvelo aportando su santa bendición, que el comunismo podrá ser “inmoral e inhumano”, como advertía en estos días el papa Ratzinger, pero Dios seguirá siendo nuestra más divina y posible referencia humana y moral, el único, además del Mercado, que vela nuestros sueños.

Una muy grata noticia para despertar al año nuevo.

¡Pobre de los pobres!

Es inútil pretender oponerse, vencer a la Naturaleza, a la vida

Escrito por: CARLOS TEMISTOCLES ROA

Lo he dicho: es inútil pretender oponerse, vencer a la Naturaleza, a la vida. Ella, al fin, se impondrá. No hay, ni habrá fuerza ni Poder que la resista. “Sic glori tran sit mundi” (la gloria va de tránsito por el mundo). Hoy, sintiéndome como lo que soy: una infinitésima porción de la más pequeña desprendida del átomo, la Naturaleza me impulsa, me obliga a resurgir de mi autoexilio comunicativo, de “mi dulce anonimato”.

Hoy vuelvo a mis orígenes; vuelvo a pensar en los pobres ¡somos tantos! Hoy pienso en ellos. ¿Sabrán ellos lo que es pensar; peor aún, podrán decir, trasmitir lo que piensan?: ¡Vana y pretenciosa pretensión! ¿Podrán ellos hablarles a los eruditos; a los del Jet Set; del VIP; de la high class; los elegibles y electores; los Mandatarios y Mandantes; la plutocracia y la plebe; los ambientalistas y los neoclásicos; los progresistas y privatizadores; los del índice creciente; los de los déficit fiscal y cuasi-fiscal; de la balanza de pagos; los de mega-byte y de www.com?. ¿Y qué es eso –se preguntarán- de Mercosur y Otan; T-bon steak y chautebrand; lazaña y cheesseburger; euros y DEG; yen y Hang Seng; Down Jones y Nasdaq? ¡Vaya Ud. a saber! ¡Cuánta palabrería y simbología; qué mar de incongruencias y petulancias; cuántos bla, bla…y bla, bla, bla!...

¿Y nuestros GRANDES MAESTROS y catedráticos; eminentes intelectuales, magnánimos Gobernantes; dignos Prelados y sabios Representantes; constitucionalistas y legisladores; se han preocupado por enseñar a los pobres; que hay vocales y consonantes; que hay códigos y leyes que les califican como delincuentes y criminales; que no son ciudadanos ni podrán trabajar en actividad sana por no saber leer ni escribir, ni firmar cheques o giros; pagareses o LETRAS; ni tener tarjetas o créditos y que, al ser tan ignorantes, sólo estarán hábiles para nutrir el ejército de aquellos delincuentes y criminales?

¡Cuánta insensatez; cuánta desvergüenza siento –hasta de mí mismo- ante el rotundo fracaso de nuestra civilización; de considerarnos seres y sociedad civilizada y mirar, sin sonrojarnos, la existencia de miles, de millones de personas que a penas sí saben que existen porque, quienes lo sabemos, los ignoramos o los aniquilamos. ¡Ah, pobre de los pobres! Y es que son tan ignorantes que ignoran que pronto se reunirá la “Cúpula Empresarial” para enviar su informe anual Grupo de los 6, de los 8 ó de los 20: no importa! Pero se cumple con entregárselo y lo lean –si es que lo leen- lo que sí harán es DECLARAR que basándose en ese Informe el Grupo que sea, de los 20 y los 30, y aún el de los UNO, ha decidido aprobar una nueva RESOLUCIÓN para dar solución al problema de la pobreza en el mundo, mediante la ejecución del “Plan del 2do. Milenio” y para ello serán convocados a una próxima CUMBRE los filántropos integrantes de sus principales entidades, tales como el BANCO MUNDIAL (B/M); el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y su ilustre cobrador Fondo Monetario Internacional (FMI); a fin de que asistan a los países y a sus pobres pueblos, con AYUDAS y/o préstamos que no excedan; sus intereses al 24% anual; todo suscrito en convenios de Asistencia que se incluirán en sus respectivas DEUDAS EXTERNAS.

¡Cuántas ayudas; cuántas asistencias; cuánto desprendimiento!

¡Qué poco tiempo de supervivencia le espera a la pobreza y a los pobres!: “Con amigos así quien requiere de enemigos”.

¡Pobre de los pobres! Tanta ha sido y es su pobreza que hay olvidado que ya estamos en NAVIDAD. Ah, perdón: es que los pocos que gozan, que celebran ese día, han olvidado también decirles que esa palabra: NAVIDAD significa Nacimiento ¿de quién?, de Cristo; Sí, El Salvador, el Mesías, el Señor, Jesús, su Dios.

¡Pobre de los pobres! Ignoran que a ellos y a todos, nos ha nacido un nuevo Dios, cuyo nombre no es Jesús, el de la NAVIDAD; sino DINERO, por el que mueren, asaltan, exterminan y ya no tienen prójimos, ni hermanos, ni vecinos, ni paz, ni amor. Ahora tienen Bancos, Financieras, Créditos, depósitos, deudas; todos ligados a su nuevo Dios: DINERO.

Oh! se dirán los pobres, y entonces para qué tántas reuniones, cumbres, estudios, informes. ¿por qué entonces no fundan un nuevo BANCO DE AYUDA A LOS POBRES y depositan en él, cada país el 1% de su PIB (Producto Interno Bruto) o mejor aún: el 1% de sus respectivos Presupuestos Nacionales de cada año; y si así se hiciera entonces los pobres, cada año, conoceremos el significado del mensaje CRISTIANO: ¡FELICES PASCUAS Y PROSPERO AÑO NUEVO!

La democracia.-

Lo principal era, como ahora, el destino incierto de la nación

Escrito por: BONAPARTE GAUTREAUX PIÑEYRO

La democracia no fracasa, fracasan quienes incumplen sus obligaciones y facilitan el desorden y la falta de autoridad. Olvidan que el gobierno de fuerza asesinó y torturó miles de jóvenes y otros fueron arrojados a orillas de los caminos como advertencia; de eso no se habla.

En esos tiempos se decía: por la boca muere el peje; en boca cerrada no entran moscas; a Trujillo no lo menciones ni bien ni mal, no sea que te equivoques.

Resulta más rentable culpar a Hitler de las atrocidades cometidas por alemanes, que admitir que el genocidio se convirtió en una actitud europea.

Aquí sólo culpamos a Trujillo, así la sociedad vive en armonía, perdonamos ladrones, asesinos y calieses, queremos ignorar a quienes facilitaron sus mujeres e hijas para complacer la lujuria del tirano, dizque olvidamos las mujeres que se ofrecieron al tirano y ahora sus hijos son señorones, no recordamos a quienes se hicieron ricos al amparo del mandamás. Así es más cómodo.

Preferimos callar y pagar grandes sumas por estudios en colegios construidos en terrenos del Estado, con fondos del Estado y toda suerte de exoneraciones para que los dotaran del mobiliario.

La tiranía fue el desenfreno controlado para el beneficio del tirano y su gente. Por más vueltas que se le dé al asunto, Trujillo gobernó con mucha gente cuya lealtad retribuyó con fincas, casas, terrenos urbanos, empresas, escuelas, colegios, becas: creó así una base social y política que perdura en la derecha política dominicana.

El hombre no fue un extraterrestre que descendió de un platillo volador, no, Trujillo fue un efecto no una causa.

La causa que llevó a Trujillo y su gente al poder fue la de jóvenes mulatos inteligentes, preparados, a los cuales se les impedía llegar a las posiciones públicas más importantes.

Sin embargo, lo principal, entonces como ahora, era el destino incierto de la nación y la falta de autoridad.

En un documental televisado sobre el juicio en Nuremberg a criminales de guerra nazis, no se mencionaron los calieses y científicos que rusos y norteamericanos salvaron de la hoguera para utilizarlos, como ocurrió aquí, a la hora en que no se hizo justicia.

El fantasma del nazismo amenaza, aquí se elogia el trujillaje, allá y acá se habla de la necesidad de gobiernos de mano dura.

El gobierno de mano dura puede y debe operar en un régimen democrático, basta con que se aplique la ley sin discrímenes, esa es la mano dura.

¿Qué impide que se apliquen las leyes? ¿Será que hay autoridades tan delincuentes como los delincuentes y juegan a la impunidad?

Wednesday, December 23, 2009

Cuatro frases que hacen crecer la nariz de Pinocho.-

Eduardo Galeano
LibreRed
eduardo-galeano“Somos todos culpables de la ruina del planeta”

La salud del mundo está hecha un asco. ‘Somos todos responsables’, claman las voces de la alarma universal, y la generalización absuelve: si somos todos responsables, nadie lo es.

Como conejos se reproducen los nuevos tecnócratas del medio ambiente. Es la tasa de natalidad más alta del mundo: los expertos generan expertos y más expertos que se ocupan de envolver el tema en el papel celofán de la ambigüedad. Ellos fabrican el brumoso lenguaje de las exhortaciones al ’sacrificio de todos’ en las declaraciones de los gobiernos y en los solemnes acuerdos internacionales que nadie cumple.

Estas cataratas de palabras -inundación que amenaza convertirse en una catástrofe ecológica comparable al agujero del ozono- no se desencadenan gratuitamente. El lenguaje oficial ahoga la realidad para otorgar impunidad a la sociedad de consumo, a quienes la imponen por modelo en nombre del desarrollo y a las grandes empresas que le sacan el jugo.

Pero las estadísticas confiesan. Los datos ocultos bajo el palabrerío revelan que el 20 por ciento de la humanidad comete el 80 por ciento de las agresiones contra la naturaleza, crimen que los asesinos llaman suicidio y es la humanidad entera quien paga las consecuencias de la degradación de la tierra, la intoxicación del aire, el envenenamiento del agua, el enloquecimiento del clima y la dilapidación de los recursos naturales no renovables.

La señora Harlem Bruntland, quien encabeza el gobierno de Noruega, comprobó recientemente que si los 7 mil millones de pobladores del planeta consumieran lo mismo que los países desarrollados de Occidente, “harían falta 10 planetas como el nuestro para satisfacer todas sus necesidades”. Una experiencia imposible.

Pero los gobernantes de los países del Sur que prometen el ingreso al Primer Mundo, mágico pasaporte que nos hará a todos ricos y felices, no sólo deberían ser procesados por estafa. No sólo nos están tomando el pelo, no: además, esos gobernantes están cometiendo el delito de apología del crimen. Porque este sistema de vida que se ofrece como paraíso, fundado en la explotación del prójimo y en la aniquilación de la naturaleza, es el que nos está enfermando el cuerpo, nos está envenenando el alma y nos está dejando sin mundo.

“Es verde lo que se pinta de verde”

Ahora, los gigantes de la industria química hace su publicidad en color verde, y el Banco Mundial lava su imagen repitiendo la palabra ecología en cada página de sus informes y tiñendo de verde sus préstamos. “En las condiciones de nuestros préstamos hay normas ambientales estrictas”, aclara el presidente de la suprema banquería del mundo. Somos todos ecologistas, hasta que alguna medida concreta limita la libertad de contaminación.

Cuando se aprobó en el Parlamento del Uruguay una tímida ley de defensa del medio ambiente, las empresas que echan veneno al aire y pudren las aguas se sacaron súbitamente la recién comprada careta verde y gritaron su verdad en términos que podrían ser resumidos así: “los defensores de la naturaleza son abogados de la pobreza, dedicados a sabotear el desarrollo económico y a espantar la inversión extranjera”.

El Banco Mundial, en cambio, es el principal promotor de la riqueza, el desarrollo y la inversión extranjera. Quizás por reunir tantas virtudes, el Banco manejará, junto a la ONU, el recién creado Fondo para el Medio Ambiente Mundial.

Este impuesto a la mala conciencia dispondrá de poco dinero, 100 veces menos de lo que habían pedido los ecologistas, para financiar proyectos que no destruyan la naturaleza. Intención irreprochable, conclusión inevitable: si esos proyectos requieren un fondo especial, el Banco Mundial está admitiendo, de hecho, que todos sus demás proyectos hacen un flaco favor al medio ambiente.

El Banco se llama Mundial, como el Fondo Monetario se llama Internacional, pero estos hermanos gemelos viven, cobran y deciden en Washington. Quien paga, manda, y la numerosa tecnocracia jamás escupe el plato donde come. Siendo, como es, el principal acreedor del llamado Tercer Mundo, el Banco Mundial gobierna a nuestros países cautivos que por servicio de deuda pagan a sus acreedores externos 250 mil dólares por minuto, y les impone su política económica en función del dinero que concede o promete.

La divinización del mercado, que compra cada vez menos y paga cada vez peor, permite atiborrar de mágicas chucherías a las grandes ciudades del sur del mundo, drogadas por la religión del consumo, mientras los campos se agotan, se pudren las aguas que los alimentan y una costra seca cubre los desiertos que antes fueron bosques.

“Entre el capital y el trabajo, la ecología es neutral”

Se podrá decir cualquier cosa de Al Capone, pero él era un caballero: el bueno de Al siempre enviaba flores a los velorios de sus víctimas… Las empresas gigantes de la industria química, petrolera y automovilística pagaron buena parte de los gastos de la Eco 92.

La conferencia internacional que en Río de Janeiro se ocupó de la agonía del planeta. Y esa conferencia, llamada Cumbre de la Tierra, no condenó a las transnacionales que producen contaminación y viven de ella, y ni siquiera pronunció una palabra contra la ilimitada libertad de comercio que hace posible la venta de veneno.

En el gran baile de máscaras del fin de milenio, hasta la industria química se viste de verde. La angustia ecológica perturba el sueño de los mayores laboratorios del mundo, que para ayudar a la naturaleza están inventando nuevos cultivos biotecnológicos.

Pero estos desvelos científicos no se proponen encontrar plantas más resistentes a las plagas sin ayuda química, sino que buscan nuevas plantas capaces de resistir los plaguicidas y herbicidas que esos mismos laboratorios producen. De las 10 empresas productoras de semillas más grandes del mundo, seis fabrican pesticidas (Sandoz, Ciba-Geigy, Dekalb, Pfiezer, Upjohn, Shell, ICI).

La industria química no tiene tendencias masoquistas. La recuperación del planeta o lo que nos quede de él implica la denuncia de la impunidad del dinero y la libertad humana. La ecología neutral, que más bien se parece a la jardinería, se hace cómplice de la injusticia de un mundo donde la comida sana, el agua limpia, el aire puro y el silencio no son derechos de todos sino privilegios de los pocos que pueden pagarlos.

Chico Mendes, obrero del caucho, cayó asesinado a fines del 1988, en la Amazonía brasileña, por creer lo que creía: que la militancia ecológica no puede divorciarse de la lucha social. Chico creía que la floresta amazónica no será salvada mientras no se haga la reforma agraria en Brasil.

Cinco años después del crimen, los obispos brasileños denunciaron que más de 100 trabajadores rurales mueren asesinados cada año en la lucha por la tierra, y calcularon que cuatro millones de campesinos sin trabajo van a las ciudades desde las plantaciones del interior. Adaptando las cifras de cada país, la declaración de los obispos retrata a toda América Latina. Las grandes ciudades latinoamericanas, hinchadas a reventar por la incesante invasión de exiliados del campo, son una catástrofe ecológica: una catástrofe que no se puede entender ni cambiar dentro de los límites de la ecología, sorda ante el clamor social y ciega ante el compromiso político.

“La naturaleza está fuera de nosotros”

En sus 10 mandamientos, Dios olvidó mencionar a la naturaleza. Entre las órdenes que nos envió desde el monte Sinaí, el Señor hubiera podido agregar, pongamos por caso: “Honrarás a la naturaleza de la que formas parte”. Pero no se le ocurrió. Hace cinco siglos, cuando América fue apresada por el mercado mundial, la civilización invasora confundió a la ecología con la idolatría. La comunión con la naturaleza era pecado. Y merecía castigo.

Según las crónicas de la Conquista., los indios nómadas que usaban cortezas para vestirse jamás desollaban el tronco entero, para no aniquilar el árbol, y los indios sedentarios plantaban cultivos diversos y con períodos de descanso, para no cansar a la tierra. La civilización que venía a imponer los devastadores monocultivos de exportación no podía entender a las culturas integradas a la naturaleza, y las confundió con la vocación demoniaca o la ignorancia.

Para la civilización que dice ser occidental y cristiana, la naturaleza era una bestia feroz que había que domar y castigar para que funcionara como una máquina, puesta a nuestro servicio desde siempre y para siempre. La naturaleza, que era eterna, nos debía esclavitud.

Muy recientemente nos hemos enterado de que la naturaleza se cansa, como nosotros, sus hijos, y hemos sabido que, como nosotros, puede morir asesinada. Ya no se habla de someter a la naturaleza, ahora hasta sus verdugos dicen que hay que protegerla. Pero en uno u otro caso, naturaleza sometida y naturaleza protegida, ella está fuera de nosotros.

La civilización que confunde a los relojes con el tiempo, al crecimiento con el desarrollo y a lo grandote con la grandeza, también confunde a la naturaleza con el paisaje, mientras el mundo, laberinto sin centro, se dedica a romper su propio cielo.

El arte de ser feliz.-

Frei Betto

Recibí este escrito de una amiga:

¿Existe alguna receta capaz de hacer que una persona se apasione por algo, sea lo que sea? No es necesario que sea algo trascendental. Pero sí algo que dé sentido a la vida. No es que la vida esté desprovista de sentido, sino desprovista de sabor.


"Está claro que me estoy refiriendo a mí, y que puedo incluso estar siendo demasiado exigente, o demasiado cruel con mi persona. Pero ésta es una reflexión de hoy, de ahora. Me doy cuenta de que no tengo ninguna pasión. Eso es al menos lo que me dice mi mente y lo que percibo. Y eso me hace sentir como carente de algo.


"Hay gente a quien le gustan las carreras de coches, de caballos, de barcos. Gente a la que le gusta hacer punto, escalar montañas, meditar durante hooooras seguidas; a quien le gusta leer, ser médico, periodista, político incluso. Qué vida… cómo lo admiro. La vida frenética de las ciudades bulle en algunas personas, y la vida tranquila del campo en otras. Tengo alegrías y una normalidad ética permeada por un buen sentido refinado. Pero siento (hasta irracionalmente), de una forma muy fuerte, la inestabilidad.


"Un día tú dijiste que te gustaría ser semilla. Reflexioné sobre ello… pero no pasó nada. El ritual inevitable de la convivencia y todo lo que rodea las relaciones interpersonales, sumado a un buen augurio astral, ya cuidan de ello. Quería apasionarme. Tener un hobby. Uno cualquiera.


"Son muchas las alegrías. Tengo la sonrisa fácil… Pero la felicidad es cosa rara, de frágiles y preciosos momentos. Tengo una querencia morbosa con la música de Zeca Pagodinho que dice: "…deja que la vida me lleve… vida, llévame…" Quiero sentir un sentido. La vida, el planeta, la diversidad religiosa, etc. son asombrosos de tan infinitos. Pero permanezco insensible. Sin querer explotar su tiempo y sus insights… digo: quisiera saber qué dices sobre esto".


Quedé pensativo. Hay personas que me creen portador de respuestas para cualquier problema de la vida. No saben los que yo acumulo en mi propia trayectoria. Sin embargo sé lo que es la felicidad. Difiere de la alegría. La felicidad es un estado de espíritu, es estar bien consigo mismo, con la naturaleza, con Dios. No siempre con los demás. Las relaciones humanas son amorosamente conflictivas. Envidias, congojas, riñas, malos entendidos, son piedras en el zapato.

La alegría es algo que se experimenta ocasionalmente. Una persona puede ser feliz sin parecer alegre. Y conozco a muchos que derrochan alegría sin convencerme de que son felices.

Después de meditar sobre la consulta de mi amiga respondí: "Querida X: diría que lo primer es salir del refugio… Juntarse con quien ya encontró algún sentido en la vida: un equipo en el juego de ajedrez, la pandilla del cine en casa, el grupo político, la ONG de la solidaridad, etc. Es necesario juntarse, sentir el estímulo que procede de la comunidad, de los demás, ese entusiasmo que, si hoy falta en mí, proviene del compañero de al lado…

"Puedes encontrar la pasión de vivir en mil actividades: leer historias en un asilo, ayudar voluntariamente en un hospital pediátrico, coser para un hogar cuna o participar en un partido político, en un grupo de apoyo a movimientos sociales, alfabetizar a empleadas domésticas y a porteros de apartamentos o dedicarte a investigar la historia del candomblé o el por qué tantos jóvenes buscan en la droga la utopía química que no encuentran en la vida.

"Pero, sobre todo, sugiero sumergirse en una experiencia espiritual. Sumergirse. Es lo que ahora, en esta mañana luminosa de Cruz das Almas (BA), me viene a la cabeza y al corazón".

El sabio profesor Milton Santos, que no tenía creencia religiosa, decía que la felicidad se encuentra en los bienes infinitos. Mientras que la cultura capitalista que respiramos centra la felicidad en la posesión de bienes finitos. Ahora bien, el sicoanálisis sabe que nuestro deseo es infinito, insaciable. Y la teología identifica a Dios como su objetivo.

En mi opinión no hay nadie más feliz que los místicos. Son personas que consiguen orientar el deseo hacia dentro de sí, al contrario de la pulsión consumista, que trata de buscar la satisfacción del deseo en algo que está fuera de nosotros. Al no abrazar la vía del Absoluto, el peligro está en encarrilarse por la del absurdo.

Como el Mercado, que todo lo ofrece en envolturas seductoras, todavía no ha sido capaz de ofrecer lo que todos más buscamos -la felicidad-, entonces trata de meternos la idea de que la felicidad es el resultado de la suma de los placeres. Poseer tal auto, aquella casa, realizar aquel viaje, vestir tal ropa… nos hará tan felices como la imagen de los actores y actrices que aparecen en los carteles publicitarios.

Tengo la certeza de que nada vuelve a una persona más feliz que el empeñarse a favor de la felicidad ajena; y esto vale tanto en la relación íntima como en el compromiso social de luchar por "otro mundo posible", sin desigualdades insultantes y en el que todos puedan vivir con dignidad y paz. El derecho a la felicidad debiera constar en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Y los países no debieran ansiar en adelante el crecimiento del PIB sino el del FIB: la Felicidad Interna Bruta.

Dinero del diablo.-


Escrito por: FEDERICO HENRÍQUEZ GRATEREAUX (henriquezcaolo@hotmail.com)

Hace poco menos de un mes el periódico “Clave” publicó un presupuesto de gastos preparado por una empresa publicitaria a requerimiento de un precandidato a regidor. El aspirante a la nominación es un político de Santiago. La confección de cachuchas de campaña costaría 52 mil pesos; las camisetas, 80 mil; botones “de solapa”, 30 mil. Los “stickers”, en dos tamaños, sumaban 90 mil pesos; los carteles, 160 mil. Además, el presupuesto incluía vallas “anunciadoras”, de diferentes tamaños. Algunas de ellas iluminadas. El total alcanzaba cinco millones y pico. No tenía calculado el ITBIS.

Antes de conseguir la nominación por su partido un aspirante a regidor debe gastar una cantidad de dinero que no ganará en cuatro años, si obtuviera después el triunfo electoral. Y ese es el punto central del mencionado reportaje periodístico. ¿De dónde sacan tanto dinero los precandidatos? ¿Cuáles son las fuentes de financiamiento de los nominados? Todo el mundo sabe que la JCE “suministra” dinero para las campañas de los partidos. Es una suma espantosamente grande que ha de ser administrada con “relativa transparencia”. Y, más tarde, auditada por la Cámara de Cuentas. Se dice que esta carga de los contribuyentes es uno de los “costos de la democracia”.

Algunos miembros de la JCE han expresado a los periodistas el temor de que los partidos llegaran a ser “manejados” por narcotraficantes; o que cayeran bajo su influencia. Se comenta en voz baja que el dinero sucio que se invierte actualmente en la RD nos ha “protegido” de los embates de la crisis financiera internacional. Los gobiernos de todas las épocas han “facilitado”, en diversas formas, las campañas del partido oficial y de organizaciones afines. Quiere decir que el dinero circula “a manos llenas” mientras duran las “movilizaciones” políticas.

Los estrategas de mercadeo, consejeros de campaña, redactores de discursos, constituyen “grupos de acción” que significan dinero añadido a los costos publicitarios y de difusión. La lucha por el poder no conoce limites; ni los “procedimientos”, ni los gastos, preocupan a los participantes. Se ha dicho que el dinero es el excremento del diablo. La frase parece haberla escrito Papini. La ambición política, el hambre de poder, hace apetecibles los desechos intestinales del demonio.

Tuesday, December 22, 2009

"Pretorianismo"

atejada@diariolibre.com
De Diario Libre

¿Cuánto duraría en el poder un líder que decidiera romper con los malos hábitos de los dominicanos y apoyara decididamente la institucionalización del país?

La pregunta es relevante porque muchos de los rasgos negativos en el comportamiento de hombres e instituciones han pasado de ser hechos aislados para convertirse en una especie de cultura que se resiste a morir.

¿Bastaría, por ejemplo, para acabar con la corrupción, que se hiciera un aumento de salario? Nadie en sus sentidos pensaría que sería suficiente.

¿Aceptaría la población que se redujera el número de empleados gubernamentales y el tamaño del gobierno, y se dieran más atribuciones a los ciudadanos para controlar áreas vitales de nuestras vidas? Como se ven las cosas, no saldríamos de una huelga y de un grito de que "el mundo se está acabando".

¿Pagaría todo el mundo sus impuestos si supiera que hay una administración honrada que los invertirá en beneficio de todos? Pudiera ser, pero existe tanta desconfianza que la gente esperaría a ver si eso sucede.

Por esas y otras razones es que mucha gente está comenzando a pensar que se necesita un cambio radical para que el país comience a desandar senderos de orden y paz.

Huntington hablaba de que muchos de nuestros países necesitarían un régimen "pretoriano" para alcanzar objetivos nacionales que son imposibles de lograr si la población sigue entendiendo la libertad como igual a vivir como chivos sin ley.


Saturday, December 19, 2009

Apocalipsis ahora.-


El fin del mundo siempre me pareció algo muy lejano. Incluso un contrasentido. ¿Habría de destruir Dios su creación? Hoy estoy convencido de que Dios no necesita pensar en otro diluvio. El mismo ser humano comenzó a provocarlo, a través de la degradación de la naturaleza.

Los bienes de la Tierra se han vuelto posesión privada de empresas y oligopolios. La causa de que 4.000 millones de seres humanos vivan por debajo de la línea de la pobreza, y de que 1.200 millones padezcan hambre, es una sola: toda esa gente ha visto impedido su acceso a la tierra, al agua, a las semillas, a las nuevas técnicas de cultivo y a los sistemas de comercialización de los productos.

La decisión de los Estados Unidos y China de ignorar la Conferencia de Copenhague sobre Cambio Climático vuelve más agónico el grito de la Tierra. Ambos países son los principales emisores de CO2 a la atmósfera. Son los grandes acusados del calentamiento global. Al decidir boicotear Copenhague y no firmar el compromiso de reducir sus emisiones, ellos abrevian la agonía del planeta.

Por suerte, el 25 de noviembre el presidente Obama, bajo fuerte presión, cambió de actitud y se desdijo de lo que habló en Pekín. Los EE.UU., responsable del 23 % de las emisiones mundiales de CO2, prometerá en Copenhague reducir, hasta el año 2020, el 17 % de las emisiones de gases de efecto invernadero; el 30 % hasta el 2025; y el 42 % hasta el 2030.

¿Por qué retrocedió? Además de la presión de los ecologistas, Obama se dio cuenta de que quedaría mal en la foto si ignorase Copenhague y apareciese en Oslo el 10 de diciembre -cuando se conmemora el 61 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos- para recibir el premio Nobel de la Paz. Por lo cual estará la víspera en la capital de Dinamarca.

Es curioso: todos los premios Nobel se entregan en Estocolmo, excepto el de la Paz. Por una sencilla y cínica razón: la fortuna de la Fundación Nobel, asentada en Suecia, es el resultado de la herencia del inventor de la dinamita, Alfred Nobel (1833-1896), utilizada como explosivo en las guerras. Como no tuvo hijos, Nobel destinó los ingresos obtenidos por su patente a quien se destaque en determinadas áreas del saber.

Hay una lógica detrás de la postura ecocida de los EE.UU. y de China. Son dos países capitalistas. El primero sigue el capitalismo de mercado; el segundo el capitalismo de Estado. Ambos coinciden en el objetivo fundamental: el lucro, no la sustentabilidad.

El capitalismo, en cuanto sistema, no tiene solución para la crisis ecológica. Sabe que las medidas efectivas redundarán inevitablemente en la reducción de las ganancias, del crecimiento del PIB, de la acumulación de riquezas.

Si viviera hoy, Marx tendría que admitir que la crisis del capitalismo ya no procede de las contradicciones de las fuerzas productivas, sino del proyecto tecnocientífico que beneficia casi exclusivamente a apenas un 20 % de la población mundial. Ese proyecto se apoya en una visión de calidad de vida que coincide con la opulencia y el lujo. Su lógica se resume en: “consumo luego existo”. Como decía Gandhi: “La Tierra satisface las necesidades de todos, menos la voracidad de los consumistas”.

Ejemplo de ello es la reciente crisis financiera. Ante la amenaza de quiebra de los bancos, ¿cómo reaccionaron los gobiernos de las naciones ricas? ¿Facilitaron recursos a las familias morosas para posibilitarles mantener sus viviendas? Nada de eso. Canalizaron verdaderas fortunas -un total de 18.000 billones de dólares- hacia los bancos responsables de la crisis. Tal era la desesperación del sector, que Eduardo Galeano llegó a pensar en lanzar la campaña “Adopte un banquero”.

El planeta en que vivimos ya alcanzó sus límites físicos. Y no hay cómo buscar recursos fuera de él. El objetivo es preservar lo que todavía no ha sido totalmente destruido por el afán de ganancia humano, como las fuentes de agua potable, y tratar de recuperar lo que sea posible mediante la descontaminación de ríos y mares y la replantación de áreas deforestadas.

Ecología viene del griego ‘oikos’, que significa casa, y ‘logos’, conocimiento. Por tanto es la ciencia que estudia las condiciones de la naturaleza y las relaciones entre todo lo que existe, pues todo lo que existe coexiste, preexiste y subsiste. La ecología trata, pues, de las conexiones entre los organismos vivos, como plantas y animales (incluyendo hombres y mujeres), y su medio ambiente.

Esa visión de interdependencia entre todos los seres de la naturaleza ha sido perdida por el capitalismo. A lo cual también ayudó una interpretación equivocada de la Biblia: la idea de que Dios creó todo y finalmente lo entregó a los seres humanos para que ‘dominasen’ la Tierra. Ese dominio quedó como sinónimo de expoliación, estupro, explotación. Los ríos fueron polucionados, los mares contaminados, el aire que respiramos envenenado.

Ahora corremos contra el reloj del tiempo. El Apocalipsis despunta en el horizonte y sólo hay una manera de evitarlo: pasar del paradigma del lucro al de sustentabilidad. (Traducción de J.L.Burguet)

- Frei Betto es escritor, autor de la novela “Un hombre llamado Jesús”, que lanzará la editorial Rocco en la Navidad 2009.

Cómo 10 dígitos terminarán con la privacidad tal como la conocemos.-

Tanto quienes frecuentan Internet como los moradores urbanos deben reconocer que la era del anonimato está finalizando.

La población mundial es de unos 7.000 millones. De modo que sólo se requiere de 10 dígitos para etiquetar a cada ser humano únicamente.

Esta simple observación aritmética ofrece una poderosa comprensión de los límites de la privacidad. Dicta algo que podríamos llamar la Regla de los 10 Dígitos: apenas unos 10 dígitos de información personal distintiva son suficientes para identificarlo a Vd. únicamente. Son suficientes para despojarlo de su anonimato en Internet o llamarlo por su nombre cuando camina por la calle. La Regla de los 10 Dígitos significa que a medida que nuestros aparatos electrónicos se hacen más charlatanes, y las bases de datos se hinchan, debemos aceptar que en la mayor parte de nuestras caminatas en la vida, estaremos llevando nuestros nombres pegados en la frente.

Un estudio de la información del censo de EEUU de 1990 revela que el 87 por ciento de las personas en los EEUU era identificables únicamente con sólo tres piezas de información (PDF): los cinco dígitos del código postal (ZIP code), el género, y la fecha de nacimiento. Los navegantes de Internet actualmente emiten considerablemente mucha más información que esa. Los sitios Web pueden determinar con precisión nuestra ubicación geofráfica, modelo de computadora, tipo de navegador, y pueden rastrearnos silenciosamente usando cookies. Los sitios de Bancos incluso puede confirmar nuestras identidades verificando que nuestros ingresos al sistema suceden consitentemente en ciertos momentos del día.

Extractos de bases de datos, también, traen cantidades sorprendente de informacion de identificación, incluso cuando son "anonimizados" por privacidad. Investigadores de la Universidad de Texas en Austin el año pasado estudiaron un conjunto de perfiles de calificación de películas de 500.000 suscriptores anónimos de Netflix (PDF).

Conociendo apenas un poco sobre un suscriptor -digamos, seis a ocho películas preferidas, el tipo de cosas que uno pondría en un sitio de redes sociales- los investigadores encontraron que podían encontrar su perfil anónimo en Netflix, si tenía uno. El estudio de Netflix muestra que esos 10 dígitos de "desanonimización" pueden esconderse en lugares sorprendentes.

Nuestras pertenencias físicas también traicionan nuestro anonimato llamando silenciosamente a nuestros digitos traidores del anonimato. Pequeños microchips inalámbricos -a menudo denominados identificación por radio frecuencia, o RFID, etiquetas- están presentes en llaves de automóviles, tarjetas de crédito, pasaportes, identificaciones de entrada a edificios y pases de tránsito. Emiten números de serie únicos.

Una vez relacionado con nuestro nombre -cuando hacemos compras con tarjetas de crédito, por ejemplo- estos microchips permiten que seamos rastreados sin darnos cuenta. Un libro popular inflama la imaginación con el espeluznante título, "ChipsEspias: Cómo las Corporaciones más grandes y el Gobierno planean rastrear cualquier movimiento que Vd. haga con RFID."

Pero los microchips inalámbricos también resaltan la inutilidad de las protecciones de anonimato. Para empezar, en inquietudes sobre el seguimiento de RFID se pierde de vista el bosque por los árboles. Después de todo, los teléfonos celulares están en todas partes y pueden ser rastreados a distancias mucho mayores que los chips solos. Mucha gente tiene receptores de GPS en sus teléfonos y se suscriben a servicios basados en la ubicación, revelando voluntariamente (selectivamente) sus movimientos. No tiene sentido ocultar los números de chips cuando su celular chilla donde está Vd.

Muchos científicos (me incluyo) han desarrollado técnicas anti-rastreo para teléfonos celulares y microchips. En vez de números de serie fijos, los dispositivos inalámbricos pueden llamar cambiando los pseudónimos, tal como cambian la matrícula los automóviles en las películas de espías. El problema es que las matrículas pueden cambiar pero el automóvil sigue siendo el mismo. En este aspecto, los chips son como los automóviles.

Científicos en ETH Zurich mostraron recientemente cómo identificar de forma única los microchips utilizando ondas de radio (PDF) -y consecuentemente poder ver a través del disfraz de los seudónimos. Sus experimentos mostraron que gracias a variaciones en la fabricación, los microchips, tarjetas Wi-Fi de laptops y otros dispositivos no pueden ayudar sino emitir "huellas digitales"- esencialmente números de serie emitidos por Dios. Más dígitos que irradiamos sin saberlo.

Al final, probablemente no deberemos llevar absolutamente nada para ver nuestras identidades reveladas en los espacios públicos. Ya hay decenas de millones de cámaras de vigilancia en los espacios públicos en los EEUU.

El reconocimiento facial es algo tosco hoy, pero mejorará. Las cámaras eventualmente reconocerán rostros tan bien como lo hace la gente. A diferencia de la gente, sin embargo, tendrán el respaldo de bases de datos que contienen millones de rostros -o de primeros planos que muchos de nosotros ya publicamos en linea-.

Afortunadamente, a pesar de la proliferación de esos 10 dígitos que son fatales para el anonimato en Internet y en la calle, aún podemos impedir el mundo descrito en la película "Minority Report." Hay muchas facetas defendibles para la privacidad tras la identidad. Incluso si nuestro nombres fueran ostentados ante todo el mundo, igual tendríamos la oportunidad de de resguardar nuestra información de seguro social y financiera, las preferencias de entretenimiento, historial de compras, e interacciones sociales.

En esta batalla el robo de identidad es un desafío clave para los tecnólogos y los que hacen políticas. La única forma de impedir el acceso no autorizado a la información personal es asegurarse que aun cuando los criminales descubran los dígitos que constituyen nuestra identidad, no la puedan robar. La autenticación fuerte necesitará cubrir la brecha a medida que la privacidad de las identidades se derrumba.

Quizás el mundo será más amistoso cuando las publicidades en las tiendas nos saluden personalizadamente, los criminales usen placas con "Hola mi nombre es..", y la gente que conozca en reuniones ya tengan su informacion biografica a mano. Facebook, Twitter y el blogging generalizado ya auguran una sociedad de exhibicionismo reflexivo y voyeurismo. Pero las tecnologías que nos anticipan un mundo de omnisciencia también nos traerán un paso hacia atrás.

Por años, las personas aspiraron a escapar de los pueblos pequeños a la gran ciudad, para un fresco comienzo de una identidad sin historia. La Internet ofreció horizontes similares de libertad. Pero la sociedad del pueblo pequeño pronto nos tendrá de nuevo en sus garras, para bien y para mal. Y en Internet, todos sabrán si uno es un bribón.

Traducción: Raúl Batista - Segu-Info
Autor: Ari Juels - Cientifico y director de RSA Laboratories
Fuente: cnet new

Fuente: http://blog.segu-info.com.ar/2009/12/como-10-digitos-terminaran-con-la.html

EL DESPERTAR DE LA MUJER CONSCIENTE.-

De Ligia Minaya / Escritora

El proceso de emerger como mujer es una exquisita y extraña danza en la que nos expandimos, nos ampliamos, nos movemos, a veces audazmente, otras con timidez, en ocasiones armoniosamente, otras con torpeza y avanzamos un paso y retrocedemos otro. Inseguras, escuchamos en silencio para sentir una y otra vez el ritmo acelearado o pausado de nuestro corazón. Nos mantenemos sentadas o de pie para saber cuándo danzar, incluso si debemos hacerlo. Lo hacemos, porque así nos los manda la vida. Saltamos de alegría, nos encogemos de dolor, pero seguimos danzando. Con el tiempo lo abrazamos todo y seguimos danzando con lo que la vida nos trae.

El Despertar de la Mujer Consciente es un libro de la escritora Mary Elizabeth Marlow, que nos dice cómo se danza, y el poder y la fuerza de ser mujer. Cómo una mujer se mueve con y a través de sus debilidades, de sus desafíos, de sus derrotas, de sus victorias y sus éxitos. Y cómo vamos conociéndonos y aceptándonos hasta descubrir la alegría de ser mujer. En este libro encontrarás historias de mujeres mayores, jóvenes, ricas, pobres, blancas, negras, cultas, ignorantes, enfermas, sanas, en fin, vivencias reales y de mujeres reales.

Cada capítulo corresponde a un determinado paso esencial, a una iniciación, al proceso del despertar, de emerger como mujeres totales y conscientes. Se trata de pasos paulatinos y graduales, en los que cada una se muestra a través de una o más experiencias auténticas que te permitirán contrastar o validar tu propio progreso. Puede ser que tu experiencia no coincida cronológicamente con la secuencia presente, sin embargo, estoy segura de que, ustedes, mis queridas lectoras, se sentirán identificadas con los desafíos inherentes a las distintas iniciaciones.

Por otra parte, como este libro está diseñado para que se pueda utilizar tanto individualmente, como con la participación de amigas cercanas o en grupo de trabajo, podrán elegir entre hacer el viaje en forma privada o compartida. Ya está bueno que otros nos tracen el camino. Ya está bueno de seguir patrones que no se ajustan a nuestros deseos, es hora de hacer vivo en nosotras el espíritu femenino y de atreverse a dejar que guie nuestra danza. Es hora de disfrutar nuestra aventura como mujer y ojalá que la hagamos con todo nuestro cuerpo, con toda nuestra alma, con todos los sentidos, con todo el sentimiento, y junto a las demás mujeres que hace tiempo bailan esta danza.

Una vez que consigues hacer tuya tu propia autoridad interior das un salto superior hacia lo femenino. No significa que la vida se te haga más fácil en una sociedad todavía machista, sino que traspasar ese umbral te permite entrar en un terreno de energía, ver con claridad su valor y tomar conciencia del paisaje que te ofrece tu propia vida. Y si necesitas ayuda, sabrás que en tu interior cuentas con una poderosa fuerza, claridad para sus elecciones y con la posibilidad de cambiar con facilidad, en lugar de hacerlo con lentitud y dolor.

Denver, Colorado

Ya está bueno de seguir patrones que no se ajustan
a nuestros deseos, es hora de hacer vivo
en nosotras el espíritu femenino.

Friday, December 18, 2009

Yo ninguneo.-

hfigueroa@diariolibre.com
De Homero Figueroa

La libertad de elegir no se da sin múltiples opciones. Elegir no elegir es una elección; así que, no deberíamos coartar esa libertad. Los que postulan la necesidad de una casilla para expresar la falta de opciones aspiran a una mayor democracia. Es una restricción de la libertad el obligar a votar sí o sí. No existe manera de enviar un mensaje audible a los políticos de que van por mal camino. Es por eso que tenemos un sistema donde domina el menos malo. La competencia se torna lucha entre incompetencias. Si ninguno nos representa, deberíamos poder votar por ninguno.

Teoría de la Ventana rota.-

atejada@diariolibre.com
De Diario Libre

En la ciudad de Nueva York se implementó una campaña contra el crimen basada en la "Teoría de la Ventana Rota". Expresada por primera vez por el politólogo James Q. Wilson y el criminólogo George Kelling en un artículo en The Atlantic Monthly en 1982, la teoría sostiene que si alguien rompe una ventana en un edificio y no se la repara rápidamente, otros se verán alentados a romper más ventanas. Eventualmente, la ventana rota crea una sensación de desorden que atrae a los criminales, quienes prosperan en condiciones de abandono y apatía pública.

La teoría se basa en un experimento llevado a cabo por el psicólogo Stanford Zimbardo. Este tomó dos automóviles idénticos, colocó uno en una calle de un barrio de clase media y el otro en un vecindario más duro del Bronx. El auto del Bronx, que no tenía placa y estaba estacionado con el capote subido, fue despojado en menos de un día. El automóvil en Palo Alto permaneció intocado durante una semana, hasta que Zimbardo hizo añicos una de sus ventanillas con una maza. En el término de pocas horas, también fue destrozado.

Según Wilson, profesor de la UCLA, "Hay dos fuentes de desorden: delincuentes y desorden físico. [Ambos] conducen a la gente a creer que el vecindario está en ruinas. El problema central es que la policía tome las pequeñas señales de desorden con seriedad y se ocupe de ellas. Esto podría ser ocuparse de los delincuentes noveles, o tratar con el desorden físico, o una combinación de ambos." Empecemos.


Luis “Terror” Días.-

José Miguel Soto Jiménez - 12/18/2009

El asunto no era solo morirse. “Estericar la pata” el día “menos pensado”, irse para donde “no regresan jamás los peregrinos”, quedarse sin besos por toda una “eternidad absurda y clandestina”.

Largarse para donde el “diablo dio las tres voces”. Marcharse sin “premeditación y alevosía”, dejando la silueta aludida, en medio de “la nada interminable”.

Sacarle el cuerpo al recuerdo. Que manden a uno a “casa del carajo”. Porque la muerte, esa “vaina” inevitable, es “la última razón de todo”.

Cobrar ahora, cuando ya no hay remedio, “importancia inusitada”. El consuelo de que algunos amigos le hicieron hace poco un homenaje, justa intención, premonición, casualidad, la despedida.

El asunto es dejar la guitarra, con su alma hueca, donde se dejó recostada por última vez. Verla de reojo, arrimada en el silencio, en algún rincón desprevenido de la tristeza.

Varada en su intrascendencia. “Desafinada”. Entonada para el silencio. Cuerdas viejas destemplándose sin remedio en la oquedad profunda del “jamás”. Sin la promesa de la próxima canción.

Justo esa canción. La mejor de todas. La que se quedó en la recamara del silencio “encasquillada”. “Atorada” en la última cerveza de la tarde. “Reburujada” entre los arreboles necios del hastió y la nostalgia.

Luis Días, nombre común para levantar la mano en el “pase de lista”. Pagar el agua que no llega, o la luz carísima que se va. Pararse a la derecha, aguantar la impertinencia del sargento. Hacer la fila. Ver pasar entre sirenas la caravana Presidencial.

Garabateado en el cuaderno del “fiao” en el colmado. Estar presente o ausente del pie de foto del evento social, reseñado de “resbalón” por los reporteros, por estar al lado del señor o la señora importante del gobierno, el partido o la beneficencia.

Seña imprescindible para los cobradores y los prestamistas. Referencia policial para cualquier investigación “detectivesca”, relegada cuando uno se convierte en términos “facultativos”, en el paciente de la sala 23, el paciente de cuarto 7, traído para “joderse”, y no salir de ahí por su propio pie, entrando en los archivos pasivos de cualquier descabellada contabilidad.

Porque si acaso te vemos por ahí, “apuramos el paso”. Engañifa del “inconsciente colectivo”, porque tu nombre dejó de ser útil para el llamado, la convocatoria, la exhortación.

Nombre inútil para cobrar impuestos, quedando predestinado al obituario de la pagina “esa” de los periódicos. ¡Zafa! Mala costumbre del recuerdo. Porque ya no sirves para la cita, el crédito, el alguacil o el padrón electoral.

Luis Días, que sin el gentilicio del “Terror”, puede ser mueca incierta del crepúsculo. Cuando la tarde “se desangra en estudiantes” y cualquier “carajo a la vela” fumador de un cigarrillo, tararea una de sus viejas canciones, y surge el comentario de que, esa “vaina” es del mismo que escribió el “Guardia del Arsenal”, cosa que, a “don fulano o a doña fulanita de tal”, le tienen sin la menor importancia.

Luis, actualizado por el pesar de su ausencia repentina. Comentado, murmurado. Lamentado, después de hacer todas esas cosas cotidianas que uno hace sin saber que la estás haciendo por última vez: levantarse, cepillarse, afeitarse, cerrar la puerta. Hablar por el celular, saludar al vecino. “Darse unos tragos”.

El maldito “bregador” que debería estar preso, ¡coño! El “jodido” veneno, para “truquear” el alma, la ansiedad, la angustia, la nostalgia, la melancolía que tarde o temprano “te embroma”, sin importar que seas un “jodón”, un talentoso compositor de canciones o un “salta para atrás”.

Eso no se hace, ¡carajo!, Andresito Reina, y no enterarte después, que alguien se soñó contigo. Que le hiciste “asomo” o le saliste a “perencejo”.

“Celaje” repentino, por el que “zutanejo”, con cierto dejo de vergüenza, tratará de averiguar en que terminaba tu cedula, para “jugar un numerito” y si pega, pagarte una misa o, ni siquiera eso, que carajo.

La remembranza desteñida de la última corrida en el “Mirador”, la bicicleta o los patines. Merodear, protestar, cantar. Mortificar desaliñado y “enchancletado”, denunciando hasta “desgañitarse” la vulgar hipocresía.

Desentrañar, descomponer el alma popular en sus matices. Para después, tirarnos “la gran vaina” insufrible, de largarse luego, “empejuelado”, “entre atabales”, justo “como si la “vaina” esa no fuera con él”.

Thursday, December 17, 2009

Dientes de flores... Dolor... Dos palabras

Alfonsina Storni

Último poema antes de suicidarse.

Dientes de flores

Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.
Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara en la cabecera;
una constelación, la que te guste;
todas son buenas, bájala un poquito.
Déjame sola; oyes romper los brotes...
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases
para que olvides... Gracias... Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido.

Dolor

Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar;
que la arena de oro, y las aguas verdes,
y los cielos puros me vieran pasar.
Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
como una romana, para concordar
con las grandes olas, y las rocas muertas
y las anchas playas que ciñen el mar.
Con el paso lento, y los ojos fríos
y la boca muda, dejarme llevar;
ver cómo se rompen las olas azules
contra los granitos y no parpadear;
ver cómo las aves rapaces se comen
los peces pequeños y no despertar;
pensar que pudieran las frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar;
ver que se adelanta, la garganta al aire,
el hombre más bello, no desear amar...
Perder la mirada, distraídamente,
perderla y que nunca la vuelva a encontrar:
y, figura erguida, entre cielo y playa,
sentirme el olvido perenne del mar.

Dos palabras

Esta noche al oído me has dicho dos palabras
comunes. Dos palabras cansadas
de ser dichas. Palabras
que de viejas son nuevas.
Dos palabras tan dulces, que la luna que andaba
filtrando entre las ramas se detuvo en mi boca.
Tan dulces dos palabras
que una hormiga pasea por mi cuello y no intento
moverme para echarla.
Tan dulces dos palabras
que digo sin quererlo -¡oh, qué bella, la vida!-
Tan dulces y tan mansas
que aceites olorosos sobre el cuerpo derraman.
Tan dulces y tan bellas
que nerviosos, mis dedos,
se mueven hacia el cielo imitando tijeras.
Oh, mis dedos quisieran cortar estrellas.

El jardinero.-

De Homero Figueroa...

Lo bueno casi siempre es bello. Los actos verdaderos y justos por lo regular gozan de esa cualidad estética. Lo contrario también es verdad, la injusticia y la mentira presentan un perfil de desagradable fealdad. Los actos públicos pueden ser juzgados atendiendo a la tesis de que lo ético es estético. Un desordenado predio vegetal sólo se convierte en jardín por la acción capaz y de buen gusto de un jardinero. La tijera de poda hace el milagro del orden mediante el corte de todo lo que sobra. El jardín gubernamental está lleno de malas hierbas. La poda es necesaria.

hfigueroa@diariolibre.com

El voto en blanco!


El voto en blanco no es una necedad. Es un derecho de los votantes, perentorio en estas circunstancias por la desconfianza general, por la preocupante y progresiva pérdida de fe de los ciudadanos en sus líderes, en sus instituciones y en el sistema democrático.

Los partidos políticos dominicanos de hoy han secuestrado la democracia, limitándola a una votación con candidatos que defienden sus intereses particulares mientras trabajan los de sus jefes. Está secuestrada por el clientelismo más ramplón.

El voto en blanco no es una pérdida de tiempo, ni es comparable a la abstención o al voto nulo. El voto en blanco reafirma la voluntad del votante de ser parte del proceso democrático (a diferencia de la abstención) y tiene un claro sentido ideológico (a diferencia del nulo). El voto en blanco es un rechazo directo al comportamiento de los partidos políticos a la vez que expresa con fuerza la voluntad de preservar el sistema democrático, cerrando vías a los golpistas y demás "salva patrias".

Si se cuentan los votos en blanco como sufragios expresados, la mayoría del 51% tiene mayor fuerza moral. Si se cuentan, los partidos tendrán la obligación de revisar su trabajo porque el voto en blanco es la manera más democrática que tiene el ciudadano de censurar el mercado electoral que los partidos han organizado.

Necesitamos a los políticos para que la democracia funcione. Sólo que no queremos que actúen como lo están haciendo ahora. Eso es el voto en blanco.

IAizpun@diariolibre.com

De Diario Libre

¿Pagar cualquier precio? Tire de la otra!

Estados Unidos en el mundo. Tanto el público como los expertos se están retirando de la participación extranjera


El general Stanley McChrystal y Karl Eikenberry, embajador de EEUU en Afganistán (izquierda) se presentaron ante el Congreso.

El general Stanley McChrystal, comandante de Estados Unidos en Afganistán, y Karl Eikenberry, su embajador allí, se presentaron ante el Congreso esta semana para decirle a los congresistas cuán satisfechos estaban con la decisión de Barack Obama de enviar 30,000 soldados estadounidenses más a la contienda. Pero su entusiasmo no es ampliamente compartido. No son sólo muchos de los demócratas en el Congreso quienes están preocupados por el enredo de su país en guerras en el extranjero. Una encuesta de las actitudes de política exterior de los estadounidenses en general, pinta un sombrío panorama de unos Estados Unidos que ya no están seguros de su propia pre-eminencia y de su rápida pérdida de interés en causas como la promoción de la democracia o la defensa de los derechos humanos en el resto de la mundo.

La encuesta, "lugar de Estados Unidos en el mundo", se lleva a cabo cada cuatro años por el Centro de Investigación Pew y el Council on Foreign Relations (CFR). El sondeo plantea sus preguntas no sólo a 2,000 miembros del público, sino también a 642 miembros del CFR, por lo que da seguimiento, tanto a la opinión pública como a las opiniones de los expertos en política exterior.

Su principal titular esta vez es que, por primera vez en más de 40 años de encuestas de opinión, la pluralidad del público en general (49%) dice que Estados Unidos debería "meterse en sus propios asuntos a nivel internacional y dejar que otros países sigan adelante lo mejor que puedan por sí solos." Sólo el 30% estuvo de acuerdo con esa declaración en diciembre de 2002.

Cómo han cambiado las cosas desde principios de septiembre de 2001, cuando Al-Qaeda atacó Nueva York y Washington, DC. Encuestas realizadas justo antes del ataque mostraron un fuerte deseo de entregar las bendiciones de la democracia estadounidense y la libertad a tierras menos afortunados. Ya no. Considerando que el 44% de los miembros del CFR, creía que promover la democracia en el extranjero debería ser una prioridad de los Estados Unidos en septiembre de 2001, sólo el 10% piensa lo mismo en la actualidad. Sólo el 21% considera la defensa de los derechos humanos una prioridad, muy por debajo del 43%; sólo el 35% piensa que Estados Unidos debería esforzarse por mejorar los niveles de vida en los países en desarrollo.

Los franceses, despreciados por oponerse a la invasión de Irak en 2003, han sido gloriosamente rehabilitados. El 62% de la población en general de los Estados Unidos tiene ahora una opinión favorable de Francia, por encima del 29% en mayo de 2003. En cuanto a Gran Bretaña, algunos acusan a Tony Blair de seguir a George Bush en Irak para reforzar "la relación especial de Gran Bretaña" con la superpotencia. Y así todo, un magro 10% de los miembros del CFR espera que el Reino Unido se convierta en el aliado estadounidense más importante en el futuro, mientras que el 58% piensa eso de China y el 55% de la India.

De las diferencias de opinión entre los expertos y el público en general, es la percepción de China y de Afganistán la que se destaca. Sólo el 21% de los miembros del CFR, menos que en 2001 (38%), ve el ascenso de China como una gran amenaza para los Estados Unidos. El público en general es más cauteloso: el 53% dice que China es una amenaza importante. Y la recesión de Estados Unidos aparentemente ha magnificado la economía de China a los ojos de los estadounidenses: el 44% de la población piensa ahora que China es la potencia económica líder en el mundo, y sólo el 27% nombra los Estados Unidos (de hecho, la economía de Estados Unidos es por lo menos dos veces el tamaño de la economía china).

En cuanto a Afganistán, menos de la mitad de la población (46%) y de los miembros de CFR (41%) dicen que es probable que el país será capaz de resistir a los talibanes. La mitad de los expertos en política exterior, pero sólo un tercio de la población dijo que estaban a favor de comprometer más tropas. Es cierto que la encuesta fue realizada antes de que Obama anunciara que iba a enviar refuerzos. Desde entonces, las encuestas sugieren que su discurso puede haber cambiado algunas mentes. Pero el sentimiento general es claro: un Estados Unidos debilitado tiene trabajo que hacer en casa. El extranjero tendrá que cuidar de sí mismo por un tiempo.

Por primera vez en más de 40 años de encuestas,
el 49% dice que EEUU debería "meterse en sus
propios asuntos a nivel internacional y dejar que
otros países hagan lo mejor que puedan por sí solos.


© 2009 The Economist Newspaper Limited. All rights reserved. De The Economist, traducido por Diario Libre y publicado bajo licencia. El artículo original en inglés puede ser encontrado en www.economist.com

De Diario Libre