Thursday, April 15, 2010

Martirologio: La hija del extinto dictador Rafael Leonidas Trujillo responde a Pilar Awad Báez


MARIA DE LOS ANGELES TRUJILLO DE DOMINGUEZ

El Rey Salomón, hijo del Rey David, en el Eclesiastés dice: “Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo: su tiempo de callar y su tiempo de hablar”

De manera que con el predicado de esta cita bíblica y en orden al derecho, me toca tomar la palabra para poner en su puesto a la intranquila damita ávida de protagonismo y no sé que mas.

Me inicio con la pregunta que, al menos, todos los dominicanos pueden contestar: ¿Cuál ha sido el negocio más rentable y generoso en nuestro país durante los últimos cincuenta años? Fácil: el “Martirologio”. ¡Víctima de la tiranía! Entre la retahíla de privilegios consta el conveniente “borrón y cuenta nueva” es decir transmutarse automáticamente en vacas sagradas.

Otra de las asumidas prerrogativas es el derecho de calumniar y desbocarse con cuantas barrabasadas y vilipendios desearen, en la seguridad de que nadie osaría refutar sus maldades por gozar de la misma imaginaria impunidad.

Este es el caso de la inquieta Pilar Awad Báez. Claro que es nobleza de todo buen hijo enaltecer la memoria de sus progenitores resaltando sus bondades y virtudes y todos aquellos dones que ejemplarizan y elevan la dignidad humana. Pero, dejarse arrastrar de la soberbia y en claro ímpetu de engreimiento embestir con una prefabricada descarga de afrentas y calumnias contra terceros, es fórmula equivocada y contraproducente. Es comedia que pone en entredicho el verdadero propósito de su autor.

Hurgar en el pasado para difamar reputaciones o ultimar caracteres en una aventura de alto riesgo y sólo una sobredosis de atrevimiento puede inducir a una persona a creerse dotada de valores absolutos como para señalar “la paja en el ojo ajeno” y “tirar la primera piedra”. La prudencia recuerda que cuando señalamos con el dedo índice, otros tres dedos están señalando hacia nosotros mismos.

Responder a una insidiosa campaña emanada de una mente trastornada como parece ser el caso de esta alucinada damita. No es lo más recomendable, pero el respeto al lector obliga, a veces, al esclarecimiento de los distorsionados hechos. Hablar de cartas imaginarias es una falta de respeto a sus interlocutores, es burla. Desprestigiar las experiencias vividas por personas honorables, señores de intachable reputación, por el hecho de contradecir la versión de su libreto, es frescura, maldad, estafa. Estos testimonios fueron ofrecidos espontáneamente al poder judicial y a la prensa dominicana en el año 1998, es decir, cuarenta años después de terminada la Era de Trujillo.

Cuando escribí “Trujillo mi padre”, debido a su singular trascendencia, lo quise confiar únicamente a mi humilde intelecto. Procuré que su documentación fuese absolutamente fiel a la verdad de los hechos, puesto que estaría llamado a enaltecer la memoria de mi inolvidable padre, proyectándola en su justa dimensión histórica. Es por ello que tomé todo el tiempo necesario; ya que además, intrínsecamente, constituiría una obra respetuosa y seria de valor y entereza histórico-cultural para usufructo del pueblo dominicano.

Este es el subcapítulo que escribí en mi libro:

Pilar Báez

La calumnia es un arma vil a la que acuden aquellos que más que nada son dignos de lástima. Víctimas de la envidia y la codicia, sin reparo mancillan el honor y la honra a la que todo ser humano tiene derecho. Es un instrumento diabólico, de irreversible maldad. ¿Cómo restituir el buen nombre después de tirársele en el fango? ¡Que grave es la culpa del calumniador!

Pero más grave aun cuando se acude a ella morbosa y sistemáticamente para la consecución de privilegios deméritos. Es perversidad en grado superlativo.

Pilar Báez y yo nos conocíamos en el colegio, no era de mis amigas más cercanas, pero nos veíamos de vez en cuando; nuestro acercamiento surgió, a raíz de que, nuestros respectivos novios, eran militares. Además, Pilar era hija de la señora Aída Perelló y del señor Miguel Angel Báez Díaz, cortesano y persona que desde siempre se movía alrededor de mi papá.

Yo llegué a tenerle mucha estimación. Cuando Ramfis me llamó para que fuera a visitarlo a Los Angeles, en California, yo estaba ya casada, y ella en los preparativos de su casamiento con Jean, por lo que me pareció buena idea que Pilar viniera con nosotros, ya que este viaje prometía ser muy divertido y a la vez le serviría para comprar algunas cosas personales para su ajuar de casamiento. Por las tardes salíamos de compra y recuerdo que en una de esos paseos, Pilar vio un traje de bodas que le encantó, y me satisfizo sobremanera hacerle ese aporte para sus nupcias.

Algún tiempo después de nuestro regreso, el 1 de junio de 1958, fue su noche de boda, con el teniente Jean Awad Canaán, mi papá y mi mamá fueron los padrinos de la ceremonia nupcial. Estuvimos todos muy contentos.

El coronel León Estévez, mi primer esposo, era Director de la Escuela de Cadetes “Batalla de las Carreras”, y desde esa posición solicitó y obtuvo el traslado del teniente Jean Awad, para que viniera del Ejército, a prestar servicios en la academia, donde, como era natural, integraría el círculo de allegados del señor León.

Una noche, teníamos una celebración en mi casa que si mal no recuerdo era la fiesta de bienvenida que le ofrecí a mi hermano Ramfis, con la presencia de mis padres. En algún momento Pilar me hizo un comentario, no creo que con malicia, pero me contó que Jean le había dicho que, él creía, que (----) era “homosexual” refiriéndose a unos de los oficiales del pequeño círculo del coronel León. No me hizo gracia, puesto que el oficial en referencia era un oficial muy correcto y competente. Unos días después, le hice mención de este comentario al Sr. León, y a decir verdad que me sorprendió la forma airada en que reaccionó, se molestó muchísimo, y lleno de ira me dijo:

“Pilar es una chismosa, y no quiero tener más trato cercano con ella. Voy a trasladar a Jean a la frontera de castigo, que pase un tiempo por allá, para que se le quite la costumbre de comentar con su esposa las cosas inherentes a su trabajo”.

Algunos meses después me llamó Marinita Boyrie, para darme la noticia de que Pilar había venido de la frontera para dar a luz, y que no había sobrevivido al parto, pero que la niña se había salvado. Esta noticia nos consternó a todos, de tal manera, que la recuerdo como una de las pocas veces en que vi a mi padre con lágrimas en los ojos, su padre y el mío habían sido como hermanos. A mí, particularmente, me impresionó muchísimo, pues yo le guardaba mucho cariño y porque yo llevaba en mi vientre una criaturita en gestación que al nacer nombré María de los Ángeles.

Mis padres, mi ex esposo y muchos miembros de nuestra familia asistieron al funeral, el 7 de febrero de 1960. Pero pidieron que en vista del avanzado estado de mi embarazo, no debiera exponerme a esas emociones tan fuertes. De manera que permanecí en casa. Cuando regresaron, mi papá le dijo a mi mamá que esperaba que yo no tuviera más hijos porque: “Cuando ella entra a una sala de parto yo me muero”.

Un par de días después, fui donde los padres de Pilar a expresarle mi profundo pesar. Doña Aída y otros familiares que estaban allí, como siempre, se mostraron tan felices y contentos de verme, así como yo de estar entre ellos, aunque a todos nos embargaba una pena muy grande.

La relación con la familia Báez no tenía razón para sufrir menoscabo, don Miguel Angel Báez mantenía una relación tan estrecha con mi progenitor que sabía sus pasos, lo que le permitió asegurarles, a los conjurados, aquella noche del 30 de mayo, que mi papá, aunque retrasado, iría a San Cristóbal por la autopista.

Miguel Angel Báez Díaz durante toda la era de Trujillo, gravitó alrededor de mi papá. Ahora, a cambio de todas las dignidades y prebendas recibidas le pagaba con la infamante traición.

En todas partes la abertura por donde entran los Héroes Nacionales, es una puerta estrecha, estrechita; pero en mi país la tuvieron que hacer un portón grande y luego tumbar la pared, para que cupieran todos.

Como es sabido, nosotros después del asesinato de mi padre nos fuimos a residir al continente europeo, y allá nos enteramos de que en el país se había lanzado un rumor de que Pilar había muerto porque mi papá, mi mamá o yo, la habíamos mandado a matar. Perjurio incalificable, una calumnia oficiosa, inmoral y perversa; servirse del dolor y el luto, de la muerte de una hija, en condiciones tan trágicas, y explotar esa desgracia, usándola como peldaño para escalar vanaglorias, en el nuevo bosquejo político del país.

Jamás pudieron presentar ninguna evidencia, puesto que no podía existir prueba alguna. Ninguno de nosotros conocía al médico que la trataba, yo no conocía a nadie de esa clínica, ni siquiera sabía que Pilar estaba para dar a luz. Tampoco teníamos motivos para desearle ningún mal a ella, todo lo contrario. La estimábamos mucho y yo particularmente siempre tuve para ella mis mejores deseos.

Todos en mi país saben que los veinte y un años que viví en mi querida tierra dominicana, los pasé en un plano muy por encima de esas bajezas humanas. El amor de mis padres y de mis amistades, me hicieron sentir siempre muy feliz: “yo vivía en un mundo de fantasías” y jamás tuve que usar, ni siquiera palabras hirientes contra nadie.

El periódico digital Hoy de fecha 26 de enero del año 2008, titula, en una de sus páginas, “Mueren cuatro madres en un solo día en la Maternidad de la Altagracia”. El artículo es extenso y muy triste. Yo no creo que esas estadísticas alcanzaran esos niveles en tiempos de mi padre, pero es innegable que esas desgracias han sido siempre muy frecuentes en el país. Claro, el caso de Pilar tuvo más resonancia debido la posición de su padre en el gobierno. Y en las fotos siempre él estaba cerca de mi padre.

Para esclarecer la verdad, en este infortunado caso, el conocido periodista Víctor Grimaldi, visitó en su consultorio al Dr. Jordi Brossa, quien desde el año 1951 había sido Director de la Clínica Abreu donde ocurrió el deceso de Pilar. En la entrevista efectuada hace ya varios años, el doctor Brossa habla de sus actividades contra el gobierno desde los años treinta. Dice el doctor que en 1947, cuando regresaba al país después de hacer su especialidad médica en los Estados Unidos, recibió de manos de su cuñado Edmundo Taveras, una serie de documentos subversivos que trajo en sus bolsillos. Tenían instrucciones expresas para realizar actos de sabotajes, en apoyo al frustrado desembarco de Cayo Confites.

En su relato el doctor Brossa dice que pertenecía al grupo de Luis Manuel Baquero, Jeanny Vicini y Donald Reid Cabral, activo en la conspiración que culminó con el asesinato de mi papá. En consecuencia sería una temeridad pensar que este señor se prestara a ejecutar y encubrir lo que sería una acción tan delicada y comprometedora para cualquier gobierno. Igualmente juzga totalmente honesto al ginecólogo Dr. Simpson, que tenía la responsabilidad del parto agregando:

“Yo estaba presente en la operación del parto. Ese fue un caso de una complicación clínica, una hemorragia que no fue posible detener. ¿Pero dicen que Angelita, Doña María o Trujillo tuvieron algo que ver en eso?- Preguntó Grimaldi. Nada de eso es cierto, absolutamente falso. ¿Pero dicen que una enfermera le puso una inyección que la mató, y luego se desapareció? No, eso es falso, acuérdese señor Grimaldi que en época de Trujillo, si alguien se moría en un accidente y hasta de muerte natural, se decía que había sido el gobierno, o que la mano de Trujillo estaba en eso, para desacreditarlo.”

Esta familia Báez, después de haber disfrutado una vida de privilegios, a lo largo de todo el gobierno de mi padre, buscaban ahora entrar, con un boleto falso, al ámbito de las “victimas de la tiranía”. ¡Oportunismo vulgar y desvergonzado!

Afortunadamente, cuando las críticas atañen a mi persona si son constructivas y bien intencionadas, me conducen a una linda y provechosa reflexión. Por el contrario, si son insidiosas y perniciosas, que antes solían molestarme; hoy, los que así proceden sólo me inspiran lástima y compasión, porque si de la abundancia del corazón habla la boca, que otra cosa pudieran inspirar quienes cargan semejante lastre en sus entrañas.

Por escrúpulos de discreción y delicadeza no voy a articular lo que al fin y al cabo corresponde al beneficiario graciosamente decir. Sostengo el criterio de que la amistad entre Pilar Báez y yo, fue sincera y desinteresada; tengo la seguridad de que Pilar avergonzada hubiese desaprobado tanto la calumniosa acusación como la traición con que su padre le pagó al mío.

Naturalmente que todas estas cosas ocurrían en pleno apogeo del desafortunado Consejo de Estado y no se nos daba acceso a la prensa antagónica de la época. En consecuencia no teníamos medios como responder ni defendernos de cuantas barbaridades se publicaban. Pero una cosa es cierta, nadie tiene que defenderse de las calumnias, ellas actúan como un bumerán. Que lo sepan los que creen que impunemente se pueden servir de ella. ¡No es así!

Transcurrió el tiempo, hasta que un día cayó en mis manos el libro “El Destino Dominicano” del laureado escritor John Bartlow Martin, quien fue Embajador de los Estados Unidos en el país en los años 1962-1964. El señor Embajador escribe en su obra lo que me limito a transcribir a continuación:

“Un investigador proporcionó el siguiente relato sobre Miguel Angel Báez Díaz, otro primo de Juan Tomás Díaz: según el propio Miguel Angel Báez Díaz, Trujillo le había oído decir a uno de sus consejeros, en presencia de Díaz, que este no se interesaba por los asuntos de Estado sino únicamente en la bebida y las mujeres, Trujillo se había reído y rogado a Díaz que le presentase alguna de sus mujeres. Este le presentó una de las que tenía, y a Trujillo le había gustado la muchacha y se había quedado con ella. A Díaz le molestó esto. Años más tarde Trujillo criticó a Díaz duramente delante de sus amigos, diciendo que estaba harto de que los padres se quejasen de que Díaz les quitaba las hijas y luego las abandonaba. Más tarde, la propia hija de Díaz se había convertido en la querida de Trujillo; cuando Trujillo se cansó de ella, hizo que un teniente aviador se casase con ella y ella murió descorazonada.”

El doctor Joaquín Balaguer, en su libro “Cortesano de la era de Trujillo” cuando describe la personalidad de Miguel Angel Báez, escribe, aunque veladamente, queriendo significar algo parecido. Sin embargo, yo personalmente, no le doy crédito a nada de eso, pero sí creo que la calumnia persigue al calumniador hasta la misma tumba.

Jean Awad Canaán

El día 30 de noviembre de 1960, el Tte. Jean Awad Canaán, murió a consecuencia de un accidente automovilístico que sufriera en un paraje llamado Juanito, en San Juan de la Maguana. Alrededor de esta desgracia se suscitó una avalancha de aviesas especulaciones, en vista de lo cual el señor Emilio Ludovino Fernández, ex coronel, Consultor Jurídico de Ejército y ex canciller de la República, consideró que era su deber exponer algunos conocimientos que arrojarían luz al politizado y tergiversado suceso. La oportunidad la tuvo en ocasión de escribir un artículo titulado “Por mi respeto a la verdad”, con el cual contribuía a la sección de “Recuperación histórica” de la escritora Angela Peña del periódico Hoy.

El artículo fechado el 20 de octubre de 1998, narra de sus experiencias junto a su hermano, el coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez durante la revolución constitucionalista de abril. Al igual como se expresara el Doctor Jordy Brossa, en el segmento anterior, el Lic. Fernández en el referido artículo dice: “Si alguien que contaba moría de manera violenta, ya fuera amigo o enemigo, lo que aseguraban los adversarios era que lo mató Trujillo. Los accidentes de cualquier naturaleza como tales estaban descartados. Lo mismo sucedía con los crímenes personales. Sé bien de lo que estoy hablando ya que el asesinato de mi padre también se le quiso atribuir al Generalísimo Trujillo”

Cuando el periodista Víctor Grimaldi, concluyó su entrevista con el doctor Jordy Brossa, transcrita en el segmento anterior, invitó para una entrevista al Licenciado Lorenzo Sención Silverio superviviente del accidente en que murió el Tte. Jean Awad Canaán. El periódico “Hoy” de igual modo publicó una entrevista similar que vamos a reproducir. Pero antes me voy a permitir citar un párrafo, que con respecto a este tema escribió en el año 1966 el escritor Robert D. Crassweller en su libro “Trujillo”. En las páginas 373-374 escribe el periodista:

“El señor León Estévez comenzaba a exhibir fama de “Playboy” y Angelita, aunque dejase de exhibir tan públicamente sus debilidades, continuó con sus caprichos en privado. Uno de estos tuvo un desenlace trágico. Ella y Estévez eran íntimos amigos de un funcionario del Gobierno

llamado Awoud pero en Angelita la relación se transformó en una pasión. Trujillo se enteró de esto, y un día Awoud fue hallado muerto en su automóvil, a consecuencia de lo que se pretendió hacer pasar por un accidente. Su esposa, también íntima amiga de Angelita, apareció muerta junto a él”.

Viene Pag. anterior

Es inconcebible que alguien se preste a escribir semejante imbecilidad. El señor Crassweller no acertó en nada de lo que ha dicho en el citado párrafo. No es que me agrade el papel de víctima, no nací para eso; pero por muy venal que pudiera ser una pluma, se espera que al menos por respeto al lector trate de guardar tan siquiera las apariencias de autenticidad.

No es que vaya a canonizar al señor León, pero es la primera vez que se le alude con el calificativo de “Playboy”

1.- El señor Canaán no era funcionario público, sino oficial de las Fuerzas Armadas, 2do Tte. Asignado al Centro de Enseñanza.

2.- Su nombre no era “Awoud” sino “Awad”

3.- El Teniente Jean Awad Canaán no fue encontrado muerto en su carro, sino que murió víctima de un accidente en una carretera muy lejos de la capital. Jean era el conductor con el agravante de haberse excedido de copas y de correr a exceso de velocidad.

4.- Pilar Báez, no apareció muerta junto a su esposo en el carro. La muerte de ella ocurrió en el mes de febrero de 1960 mientras que la muerte de Jean ocurrió casi un año después, el 30 de noviembre de 1960.

5.- Pilar Báez no muere en condiciones misteriosas, sino como consecuencia de un caso clínico, como lo explica el Dr. Brossa en el segmento anterior.

Me imagino que el día en que el señor Crassweller escribió esa desinformación, no estaba ni siquiera en condiciones de manejar su vehículo, porque además de ilegal, es muy peligroso conducir en ese estado.

Yo por mi parte, no tengo espacio ni tiempo, ni tampoco es el propósito de esta obra desmentir, refutar la miríada de relatos surrealistas y dislates que componen el libro del señor Crassweller; relatos que existieron únicamente en la mente del escritor y en la de los dos señores dominicanos que lo asesoraron.

Vamos ahora a leer la historia real y verdadera del infortunado incidente. Antes de pasar al relato, vamos a ver quién es el señor Lorenzo Sanción Silverio. Como cité anteriormente, era uno de los que acompañaban en el vehículo, al Tte. Jean Awad Canaán el día del fatídico accidente.

En el año 1956 ingresó a la Academia Militar Batalla de las Carreras como Cadete; en 1959 se graduó y obtuvo el rango de 2do Tte. Al cabo de ocho meses, fue trasladado a la Infantería del Ejército Nacional a prestar servicios en San Juan de la Maguana. Durante la Revolución estuvo con las Fuerzas Constitucionalistas. Más tarde al graduarse de la Universidad estableció una firma de Auditores Consultores, y fungió también como Profesor de la APEC.

“Hace cuatro meses, el licenciado Lorenzo Sención Silverio sufrió un infarto al cerebelo, del cual aun se recupera. Es hipertenso y diabético y el mismo da cuenta de que se sintió muy cerca de la muerte”.

El pasado 12 de julio leyó en HOY un reportaje firmado por Angela Peña de la serie relacionada con los nombres de las calles de Santo Domingo, en la cual familiares del héroe nacional Miguel Báez Díaz atribuyen a ejecución de órdenes del antiguo coronel Luis José León Estévez la muerte del teniente Jean Awad Canaán.

Ya Sención Silverio había visto que una periodista pasó un video donde decía que había sido un accidente simulado (la muerte del teniente Awad Canaán) y en otras publicaciones se ha dicho lo mismo.

Sención Silverio hablando de motu proprio se remonta a ese 30 de noviembre, 1960, en que muere el teniente Awad Canaán al chocar un camión el vehículo que conducía y califica de accidente el suceso por el simple hecho de que él, Sanción Silverio, junto a dos personas más viajaban con el joven oficial.

Expresa que en el vehículo también viajaban el primer teniente odontólogo Pedro Rodríguez Botello y el señor Manolo Valenzuela, hoy presta servicios en la Superintendencia de Seguros. Sanción Silverio indica que sólo Valenzuela resultó ileso en el accidente.

“Fue un accidente, no fue un asesinato político planificado por miembro alguno de la familia Trujillo o por determinado personero del régimen”, añadió.

El teniente Awad tenía como tarea en el Centro de Enseñanza, detectar valores deportivos, especialmente peloteros en el país para incorporarlos al equipo de la institución.

El día 30 de noviembre de 1960 amanecimos nosotros de servicio en la fortaleza San Luis de San Juan de la Maguana, cuando llegó de la capital el teniente Jean Awad Canaán en un station vagón Zephir, y que había viajado a esa ciudad a buscar al joven Valenzuela. Cuando lo requirió, más o menos a las ocho y treinta de la mañana se le informó que Valenzuela no estaba en San Juan de la Maguana, que había viajado a las Matas de Farfán a vender unas sillas de montar que hacía su hermano que era talabartero.

Jean nos pidió al doctor Rodríguez Botello y a mí que lo acompañáramos a Las Matas de Farfán a contactar al señor Valenzuela. Pedimos permiso al Coronel Montás Guerrero, subcomandante de la brigada y nos fuimos a Las Matas de Farfán. Cuando llegamos nos dijeron que Valenzuela no estaba en Las Matas, sino en Padre Las Casas. En el camino cuando regresábamos Jean nos había dicho que la noche anterior había dormido sólo tres horas, porque estaba en una fiesta.

Regresamos a San Juan y sin informar nada al Coronel Montás seguimos para Padre las Casas a buscar a Valenzuela. Llegado allí eran aproximadamente las 11:00, investigamos y éste había viajado a un campo de Padre las Casas. Jean contactó a un señor de un caballo, para que fuera a buscarlo; mientras tanto, nosotros nos sentamos en un bar que había frente al parque del pueblo y nos pusimos a beber tragos, almorzamos y estuvimos ahí hasta las 5:00 de la tarde.

Estuvimos un momento en el play y regresamos al bar. En ese momento llegó el señor Valenzuela y nos dispusimos a regresar a San Juan de la Maguana donde nos quedaríamos el doctor Botello y yo que prestábamos servicios en ese comando. Al regresar, en la carretera, hacia San Juan de la Maguana, en un lugar llamado Guanito, entre seis y siete de la noche, horario que los campesinos llaman el “claricuro” porque ni está claro ni está oscuro; Jean que iba manejando se estrelló contra un camión Mercedes Benz, cargado de habichuelas que estaba estacionado a la derecha del paseo de la carretera en vía contraria.

El chofer del camión se encontraba en una casa cercana donde tenía unos amigos, según nos informaron después. El camión estaba parado, fue el vehículo en que viajábamos el que se estrelló contra él, ocasionando un accidente real y no como se ha dicho provocado, o que se cometió un asesinato contra el teniente Awad Canaán. El camión estaba parado a su derecha y Jean venía en vía contraria, cruzó la carretera y chocó el camión en la goma izquierda. Habíamos tomado bastante y presumo que se durmió.

En el accidente, el doctor Botello, que iba en el asiento delantero derecho, sufrió fracturas de costillas y clavículas y diversos golpes en el cuerpo. Nosotros que íbamos en el asiento trasero, en el lado derecho, sufrimos fractura del hueso de la nariz y del brazo izquierdo, así como múltiples golpes en el cuerpo. Valenzuela que iba a mi lado, fue la única persona ilesa.

Fuimos trasladados al hospital de San Juan de la Maguana donde nos atendieron; al día siguiente llegó una comisión integrada por el coronel Alfonso León Estévez y el Ortopédico Simón Hoffiz quienes recomend2aron que era conveniente que permaneciéramos unos días allí antes de trasladarnos a la capital. Nos dejaron internos tres o cuatro días y nos trasladaron al hospital Marión, de la capital. Recuerdo que el doctor Felipe Herrera nos atendió en el hospital de San Juan de la Maguana. Cuando estaba en el hospital le pregunté qué había pasado con Jean que no lo veía y me dijo que había muerto y que estaba en la morgue del hospital.

Mi buen amigo, y periodista Raúl Pérez (el Bacho), me dijo que la hija de Jean quería oír mi versión de los hechos, puesto que durante toda su vida le habían dicho que sus padres habían sido asesinados por la tiranía de los Trujillo. Él concertó la entrevista y le hice saber que eso no era cierto. Le conté toda la historia, muy triste, muy lamentable, pero esa es la realidad. Y creo que quedó conforme con el relato de los hechos que le hice.”

En cuanto al señor Miguel Angel Báez Díaz, su abuelo, no le conocía mucho, nunca lo vi en mi casa, pues mi madre, de un carácter muy selectivo, jamás abría las puertas de su casa a los funcionarios lisonjeros cuyos excesivos halagos a mi padre se confundían con oficiosos rendibúes. Por cuanto en mi libro transcribí la descripción que de este personaje hace el doctor Joaquín Balaguer en su libro “Cortesano de la era de Trujillo”.

Esto dice el Presidente Balaguer: “Yo estaba consciente de su intimidad con Trujillo. Durante varios años le vi siempre cerca del Jefe, como llamábamos todos a Trujillo, y eran pocos los que hablaban con él con tanta desenvoltura. Había evidentemente entre Trujillo y Miguel Báez Díaz una intimidad que se prolongó por más de 30 años. La aproximación entre Trujillo y Báez Díaz no se limitó a las cosas oficiales. Había mucho en ella que desbordaba del ajetreo burocrático para invadir el terreno de las expansiones sentimentales. Asuntos de negocios, y aun otros de índole familiar, surgían a menudo en esas conversaciones”.

Ante este incuestionable relato de los hechos. ¿Por qué no se escandaliza la traviesa damita y arremete contra el doctor Jordi Brossa, director de la clínica quien junto al Dr. Simpson, Ginecólogo, asistieron a Pilar en el desafortunado parto? o ¿Por qué no embiste contra el Licenciado Sención que junto al doctor Botello y al pelotero Valenzuela sobrevivió el infortunado accidente en que murió Jean? Todos ellos con sus testimonios deshacen la sarta de ficciones con que por tantos años se ha servido esta familia.

¿Por qué la despistada damita no arremete contra el embajador John Bartlow Martin quien en su libro “El Destino Dominicano” relata que su madre fue querida de mi padre? ¿Por qué no la emprende contra el Dr. Balaguer que igualmente, en su libro “Cortesano de la Era de Trujillo” incinera y pulveriza la moral de su abuelo?

¡Nada de eso, porque acusar a Angelita es rentable, es un nutriente que sostiene y da fortaleza dentro del lucrativo martirologio del antitrujillismo en que ha vivido esta ingrata familia!

Acabo de enterarme de las emotivas declaraciones de la pobrecita hija de Pilar y casi me seco las lágrimas y me pregunto: ¿Cómo aliviar pena tan grande? ¿Tal vez otros 23 años por Europa en el cuerpo consular?

Para un verdadero escritor, borrar es poner en blanco y negro su identidad...


Borrar es moldear el vacío y la esencia del otro tremebundo que le signa

Escrito por: ADRIAN JAVIER (lapalabra.encinta@gmail.com)
Se ha escrito que el hombre escribe para explicarse el mundo.

Y según lo profesado por autores célebres y artistas consagrados, esos “hallazgos” afortunados de la expresión, son meros artificios del arrobamiento primigenio y de la incertidumbre filosófica.

Para el trasfondo de estas disquisiciones interiores: pensar es dudar y “creer” no es otra cosa que la articulación festiva de la razón de nuestro otro agazapado, puesta en movimiento por la conciencia del vacío de su alteridad.

El gran poeta y novelista cubano, don José Lezama Lima (1910-1976), decía que el verdadero acto de la escritura, acaso su verdadera función motora o vitalidad inconfesada, es decir, su única y real “acción heroica”, consiste en borrar.

Esto es, para Lezama Lima, el secreto del arte de la escritura es el talento, la eficacia o la voluntad con que el autor borra o intenta borrar los signos de su expresión supuesta y sospechosamente inútiles.

De ahí que el genial autor de la elogiada novela “Paradiso” (1966) pensara que lo más parecido a un escritor es un mayordomo...

Usted saca de la alfombra las astillas inservibles del basural del mundo y los va amontonando en un rincón de la casa, hasta que se da cuenta que éstas en romería dicen más de sus habitaciones interiores, que los objetos que pueblan su contorno.

Para un escritor, borrar es poner en blanco y negro su identidad.

Es decir; borrar es moldear el vacío y la esencia del otro tremebundo que le signa. El lápiz se desliza sin preocupaciones por la superficie, y la borra se encarga de exhumar los cadáveres andantes que la lengua y la conciencia hacen suyos.

Pero si escribir es borrar, como especulamos argüía el autor de “Analectas del Reloj” (1953), ¿adónde y en razón de qué aparece o reside el temor al cacareado fantasma de la página en blanco?

Al escribir borramos nuestro absurdo descreimiento. Ocultamos nuestra real identidad expresiva. Asesinamos a nuestro auténtico ser, devenido ágrafo desde la Creación y anónimo desde la expulsión del Paraíso…

Es una paradoja colosal: el mito de la expresión artística como sujeto emergente de nuestra secreta mismidad, no es sino la forma más efectiva de castración y ocultamiento de nuestro otro caótico.

(Ya en “Trópico de Cáncer”, el controversial novelista estadounidense Henry Miller (1891-1980), dijo aquello de que “el caos es la partitura en la que está escrita la realidad”).

Al borrar, develamos lo que nos conmueve. Mostramos las heridas en el acto mismo en que intentamos ocultar el dolor. Damos vueltas de impostor alrededor de la incertidumbre, porque la duda es la afección interior que da origen a lo trascendental-creativo.

De modo que; dudar es crear; escribir es borrar y borrar es la acción casi litúrgica, donde damos gracias a la Divina Providencia por la fértil agonía de nuestro eterno abatido.

Las letras fingen nuestro pavor, dándole cuerpo verbal a nuestro encono simbólico.

Las letras son signos y símbolos de la ausencia. Imágenes de la orfandad. Susurros de la melancolía.

Fingen significar y representar todo un mundo de alegorías y alucinaciones, cuando lo que hacen es servir sólo de canal para vestir las innumeras transmutaciones que sufre el hombre, transpuesto en los códigos secretos filtrados por la tristeza y la nostalgia.

Las letras dicen mucho cuando callan y representan mucho mejor cuando están ausentes de nuestro yo creído -ese “maldito yo”, referido por el escabroso y sin par silogista rumano Emil Mihai Cioran (1911/1995)- simbolizando la desmemoria de nuestro airado silencio.

Quizás lo que bien podría justificarlas es la cadencia. El “tempo robatto” entre un giro imponderable o una metáfora reveladora. Las letras son las despresencias del lector. Su azoro. Porque como me dijo una vez el magnífico Federico Henríquez Grateraux (1937), parafraseando a Sir Winston Churchill, (1874-1965): “se trata de un misterio dentro de un enigma”.

Al borrar lo escrito, descubrimos la espesura de nuestro vacío. (¡La vastedad de nuestro bosque fantasma!), Quitamos blancura de la página. Eliminamos del sueño la superficie, para que salgan airosos los acentos profundos e invisibles que dan tono, melodía y sentido a nuestros cadáveres amados…

¡Escribir es borrar con fe!


Los elogios de Bandik ...


Escrito por: Lilliam Oviedo (lilliamoviedo@yahoo.es)

El escándalo generado por el asesinato de cinco de los implicados en el real o supuesto secuestro del joven Eduardo Baldera, la vigilancia policial (encabezada por un coronel) en la torre Atiemar (aquella cuyo constructor, Arturo Del Tiempo, está acusado en España de tráfico de cocaína), y los recientes casos de brutalidad y corrupción policial, han movido a ciertos grupos a realizar una especie de cruzada en favor de la imagen del jefe de la Policía, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín.

Hace diez días, Guzmán Fermín tuvo que reconocer que Arturo Del Tiempo fue agente honorífico de la Policía Nacional, y el pasado lunes los diarios dan a conocer una declaración conjunta con el cardenal Nicolás De Jesús López Rodríguez, solicitando endurecer las penas para los menores infractores.

A ninguno de los dos se les ocurre pedir endurecer las penas para los adultos que emplean menores en hechos delictivos, ni mucho menos establecer la obligatoriedad de la educación sistemática básica y la responsabilidad ineludible del Estado de garantizar escuela, alimento y salud a los niños y a las niñas. Sucede que de justicia social no es que desean hablar.

El cardenal habla como representante del poder permanente y el jefe de la Policía como agente del autoritarismo y como protegido del poder político y de la clase dominante.

Nada tan saludable para la imagen de Guzmán Fermín y tan útil para asegurar su posicionamiento en el esquema que formar coro con Su Eminencia Reverendísima.

Para coronar estos esfuerzos, dirigidos a lavar la cara al sistema y sus sustentadores, en condición de representante del poder permanente y de agente del autoritarismo, habló también el Agregado de Defensa de la Embajada de Estados Unidos, Mark G. Bandik.

Presentó a Guzmán Fermín como un líder y elogió el nivel de eficiencia que ha logrado bajo su dirección la Policía Nacional.

¿Le pasa la mano después del informe en que el Departamento de Estado consigna que continúan las ejecuciones extrajudiciales, la brutalidad y la corrupción? ¿Le da un espaldarazo haciéndole saber que su servicio es apreciado?

Más importante que todo eso, es la puesta en evidencia de que el abuso y el sometimiento son consustanciales al esquema vigente de ejercicio del poder, que no puede prescindir de la fuerza.

Irónicamente, los diarios se vieron en la obligación de reseñar en una misma edición las declaraciones de Bandik y el incidente en que periodistas y camarógrafos del programa de la periodista Nuria Piera fueron detenidos por filmar en las inmediaciones de la casa de Guzmán Fermín.

Bandik y el cardenal, nada dicen sobre eso. Cumplen con el sistema, y punto.


Monday, April 12, 2010

Hipocresía y narco-estado...

Escrito por: Narciso Isa Conde (narsoisa@gmail.com)

A Jorge Subero Isa le “preocupan” los carnet militares y los documentos falsificados en manos de los capos de la droga.

Habló de lo grave que resulta esta situación para quienes estamos decididos a vivir y a morir en este terruño. Y lo hizo en tono solemne, con rostro compungido y triste…

¡Pobrecito magistrado! Parecía que estaba a punto de ordenar que fueran investigadas a profundidad esas instituciones señaladas y sus respectivos incumbentes en casos tan conocidos y sonados como los de Quirino, Figueroa Agosto, Sobeida, el Gringo, el Chino, Arturo del Tiempo otros mas.

Pero nada de eso aconteció, más bien la hipocresía emergió con fuerza desde ese alto estamento judicial armónico a este Estado delincuente.

En claro que el problema mas grave no es que Quirino haya sido capitán al vapor, o que Agosto fungiera de miembro de la DNI, o que Del Tiempo fuera oficial asimilado de la Policía, porque esos personeros del crimen existen y portan esos documentos porque los que detentan el poder estatal los amamantan, los usan y los protegen.

Mi preocupación fundamental por tanto es distinta a la de Subero: es que los jefes militares y policiales, los jueces supremos, los procuradores, las claques que dominan el Congreso, los jefes civiles y oficiales de inteligencia que dominan centros de documentaciones sensibles, los ministros socios de los capos y, sobretodo, el propio Presidente de la República… estén donde están y ejerzan funciones relevantes que en muchos casos manejan para enriquecerse, mancornarse con las elites sociales, reelegirse y reciclarse en el poder y en sus mieles pestilentes.

Me preocupa e indigna que este país este dirigido por Leonel Fernández, por Miguel Vargas, por Subero Isa y por tantos funcionarios civiles y militares como ellos.

Me preocupa e indigna que el ex -embajador de EU, Hans Hertell y el magnate anti-chavista Gustavo Cisneros sigan haciendo fullerías peores incluso que la del capo Agosto.

Me preocupa e indigna que los gobiernos se amalgamen con ellos, con la Barrick, la Sun Land, los jefes de la oligarquía tradicional, la lumpen-burguesía, las mafias civiles y militares y las transnacionales. Que sus principales funcionarios se hagan ricachones al vapor desde el delito impune.

Me preocupa y me indigna todo esto y estoy dispuesto a jugármela para que esta podredumbre en el poder toque fin, por fin. Para que la basura política, empresarial y militar se vaya a un vertedero muy lejos de aquí., ubicado en un planeta deshabitado e inaccesible.

Sunday, April 11, 2010

¿POR QUÉ NO, DR. BALAGUER?

Orlando Martínez Howley.

Señor Presidente de la República, ya que usted impide que un artista del prestigio y la calidad moral de Silvano Lora viva en su Patria, ya que dejar en el extranjero a dominicanos le produce placer o ganancias politiqueras, me voy a permitir hacerle algunas recomendaciones. Espero que, sobre todo, medite la última.

Como Usted ha dicho que en este gobierno, y parece ser cierto, la corrupción sólo se detiene en la puerta de su oficina, ¿por qué no saca de la República Dominicana a todos esos corruptos? Como aquí existe una galopante inflación de delincuentes sin uniformar y ,según usted, también uniformados, ¿por qué no les ordena a los calieses del régimen que los apresen y los metan en un avión? ¿Por qué no les dice a los genízaros que prestan servicio en el aeropuerto que apresen no a los que traen cigarrillos de marihuana, sino a los pejes gordos del tráfico de drogas? ¿Por qué no manda al exilio a los que reciben comisiones para negociar contratos que entregan nuestras riquezas a las compañías multinacionales? ¿Por qué no instala en un barco a los latifundistas, a los que están negados a que este país salga del subdesarrollo y de la situación de miseria colectiva que lo acompaña? ¿Por qué no entra en ese mismo barco a quienes en la ciudad son el soporte ideológico de esos terratenientes? Y también a quienes son el sostén armado, los que dan palos, apresan y torturan campesinos que luchan por sus derechos.

Como Usted es enllave de los norteamericanos, ¿por qué no le solicita un portaaviones para enviar al lugar que fuese a los numerosos calieses que viven del trabajo del pueblo? En caso de que su amistad con los Estados Unidos sea más estrecha de lo que sospechamos, ¿por qué no le pide al Pentágono un cohete último modelo con el objetivo científico de crear una colonia de calieses en la luna? ¿Por qué no desaparece de la vista de los dominicanos honrados, que son la mayoría, a todos los vagos que en este gobierno cobran sin trabajar? ¿Por qué, tómelo en cuenta, no deposita en un cómodo asiento de primera a los funcionarios irresponsables que se las dan de Fouché contemporáneos y a la hora de la responsabilidad no dan la cara?

Y mi recomendación final: Si es inevitable que esta situación continúe, si es imposible evitar actos indignantes y miserables como el que presencié el domingo en el aeropuerto, ¿por qué, doctor Balaguer, no se decide Usted a subirse en el avión o el barco y desaparece definitivamente de este país junto a todos los anteriormente mencionados?


El idiota perfecto...

Rebelión

Una de las patrañas más extendidas al respecto de las libertades y derechos que, supuestamente, disfrutan las democracias occidentales, es la de contar con instituciones sólidas e independientes, eficientes también, y que, precisamente, en virtud a semejantes atributos, se erigen en garantía de los derechos humanos por los que dicen velar.

Entre ellas, la justicia y los medios de comunicación.

Algunas, la Banca y la Iglesia, por ejemplo, no están pasando, en relación a su imagen, por muy buenos momentos.

Desde el llamado tercermundo se han mirado con justificada sorna las interminables y truculentas historias de pederastas con divina licencia y la bancarrota de las altas finanzas que han puesto su prestigio en evidencia.

Europa y Estados Unidos, tan acostumbrados como andan a estar dando lecciones magistrales de moral por el mundo, de improviso coinciden en mostrarnos sus vergüenzas, tan impunes como añejas, en el más patético bochorno.

Pero tanto la justicia como los grandes medios, no obstante los expedientes que acumulan en palpable demostración de su corrompido desempeño, son para muchos ilusos la reserva espiritual de su credo. No en vano los grandes medios de comunicación siguen haciendo su trabajo de fomentar el cretinismo público hasta hacer posible en el futuro al idiota perfecto, ese común mortal que no sólo opina lo mismo que los medios repiten sino que lo opina de la misma forma.

Y hay un caso en estos días, uno más entre tantos, que refleja ambos engaños y vuelve a poner de manifiesto la catadura de la justicia y el periodismo. En Inglaterra todavía quedan voces reclamando se aclaren las circunstancias en que murió David Kelly, aquel inspector de armas de Naciones Unidas que, al parecer, fue quien denunció la falsedad de los informes sobre armas de destrucción masiva en Iraq, y en los que el gobierno de Blair afirmó basarse para sumarse al genocidio. En julio del 2003 David Kelly apareció muerto en un paraje cercano a su casa. La llamada comisión Hutton, designada por el propio gobierno, reemplazó a la justicia y, en apresurado veredicto, determinó el suicidio del inspector. La versión provocó incontables sonrojos, pero no hubo problemas. Por “razón de Estado”, todas las pruebas e informaciones sobre la muerte de David Kelly se mantendrán bajo secreto durante setenta años (70) y sólo entonces podrán ser conocidas, caso de que así se considere.

Y no hay una sola peluca que se agite, de esas con que acostumbra a impresionarnos la justicia inglesa, ante tan infame desacato. Tampoco hay medio de comunicación que lo censure o lo cuente.

El caso, salvando la distancia, guarda relación en su impune y futura proyección, con el del presidente estadounidense Jhon F. Kennedy.

Para que el pueblo estadounidense pueda saber qué hubo detrás del magnicidio, de aquel golpe de Estado a manos, como siempre, de un hombre perturbado que actuaba solo y al servicio de nadie, y en base a unos informes que en Macondo serían delirantes, habrán tenido que pasar 66 años. Y eso que ni siquiera entonces, en el 2029, se desclasificarán los documentos al respecto si no lo recomienda la “razón de Estado”.

Tan surrealista sentencia que, por menores de edad, condena a la ignorancia a ingleses y estadounidenses a quienes se niega hasta su propia historia, tampoco ha puesto en entredicho la majestad de la justicia o la credibilidad de esos grandes medios.

Y es que cada vez está más cerca el idiota perfecto.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


Thursday, April 8, 2010

Un empresario canario en huelga de hambre, abandona tras 54 días: "Qué pena no ser cubano o marroquí"...

Juan Marrero quería exigir de ese modo los pagos que le adeudan las administraciones públicas

Canarias 7

El empresario grancanario Juan Marrero que llevaba 54 días en huelga de hambre en protesta de los pagos que le adeudan las administraciones públicas, principalmente los ayuntamientos, ha decidido abandonar su huelga de hambre tras no conseguir "nada", "ni un sólo apoyo" y acabar decepcionado con la clase política canaria.


"Desde el día 8 de febrero hasta hoy han pasado cincuenta y cuatro días sin comer nada de nada, mucha agua con azucar y sal, mucha agua. El motivo de dejarlo con tantos días, pasando muchas veces por el hospital con desvanecimientos, agotamientos y caídas, es porque nunca dejé de cumplir con las obligaciones de la empresa con el apoyo de mis colaboradores. Pedí a los políticos canarios que visitaran la empresa para explicarles en el sitio lo que teníamos y el volumen de trabajo y los proyectos de mejoras pero hasta ahora nada, ni un solo apoyo que tanto necesitamos", aseguró ayer Marrero en un comunicado.

Para el empresario canario el "calvario ya termina" y -se lamenta- no ha conseguido "nada de nada". "Qué pena no ser cubano o marroquí. No me cansaré de decir que aquí sólo se ocupan de los de Guantánamo en Cuba y de las huelgas de hambre como Haidar y Fariñas, ¿qué pasa con los cinco millones de parados españoles y las pequeñas y medianas empresas yendo a la ruina? Hay que ser solidarios con los que necesitan pero esto es un despelote de gastos ofreciéndoles a ellos y no a nosotros", aseguró.

Para Marrero, "independiente" de que las administraciones le "paguen" lo que me "deben", "incluso pagando nunca pagarán el daño que han hecho y los gastos de demora al final son sólo pérdidas".

Además, aseguró que hoy está "en Lanzarote para intentar cobrar a lo que a esta isla se refiere" y pidió a los políticos que no le "hagan perder" el "tiempo" ni su "débil salud". "Quiero cobrar, estén reconocidas o no [las facturas]. Yo lo vendí y ustedes lo recibieron como he dicho en otros momentos", añadió.

"Soy un hombre olvidado por los políticos pero al mismo tiempo afortunado por la empresa que hemos creado igualmente el apoyo que siempre hemos recibido por la gente y otros empresarios", concluyó Marrero, quien aseguró seguirá su lucha en el blog http://empresarioenhuelga.foroactivo.

La pornografía del sufrimiento...

Black Agenda Report

Traducido del ingles para Rebelión por Mariola y Jesús María García Pedradas

La mentalidad americana parece encontrarse irremediablemente enraizada en las alcantarillas, fuertemente receptiva a historias de violación y bestialismo pero supremamente indiferente a los hechos básicos de la vida y la historia. El actual genocidio en Congo es tan poco conocido como el anterior holocausto del país, a manos de los belgas, hace más de un siglo.

“Los informes sobre violaciones en Congo han recibido más atención de los medios que cualquier otro aspecto de la triste historia de ese país.”


Nada excita tanto la imaginación de los americanos como las morbosas historias de perversiones sexuales entre los negros. Los medios corporativos se abalanzan sobre cualquier informe sobre asaltos sexuales cometidos por personas negras con un particular placer. La escena del delito puede ser Darfur, Congo o Haití, pero las historias siempre crean un relato de africanos animalistas y dan la impresión que grupos enteros de personas no deberían considerarse seres humanos.

Un titular de Asociated Press clamaba que pequeños de dos años habían sido violados en los campos de tiendas de campaña haitianos, por los supervivientes del terremoto. El artículo recordaba a otras historias de violaciones infantiles, que luego resultaron ser relatos apócrifos, en el Super Dome de Nueva Orleáns después del huracán Katrina.

No es necesario mencionar que los delitos sexuales se encuentran entre los peores actos de violencia que pueden ser cometidas por una persona contra otra. Tampoco hace falta decir que es un delito que se comete en todo el mundo. Niños de dos años también son violados en EEUU. Un rápido vistazo a los registros policiales nos puede contar a menudo esta terrible historia. Los perpetradores de violencia contra mujeres y niños indefensos no están confinados a ningún lugar o grupo racial en concreto.

Los informes sobre violaciones en Congo han recibido más atención de los medios que cualquier otro aspecto de la triste historia de ese país. El genocidio belga de ocho millones de congoleses hace cien años es uno de los secretos mejor guardados de la historia. Sólo un estudio a fondo, El fantasma del rey Leopoldo, ha sido publicado en inglés. En él se documentan los asesinatos, torturas, amputaciones y un sinnúmero de asaltos sexuales perpetrados contra el pueblo del Congo. La continuada explotación occidental de este país y la sangre en las manos de los estadounidenses y europeos ricos raramente se menciona.

“El artículo recordaba a otras historias de violaciones infantiles, que luego resultaron ser relatos apócrifos, en el Super Dome de Nueva Orleáns después del huracán Katrina”


También existe insuficiente información sobre los delitos sexuales cometidos contra mujeres enroladas en el ejército estadounidense. Una de cada tres soldados femeninas sufrirán alguna clase de asalto sexual, comparado con el porcentaje de una de cada seis en la vida civil. Al mismo tiempo que este país continua su inexorable adoración por su poderío militar, son silenciados los riesgos a que deben enfrentarse las mujeres que sirven en sus filas.

Las agresiones sexuales son endémicas entre la población reclusa, y EEUU tiene un mayor porcentaje de personas encarceladas dentro de sus fronteras que cualquier otro país en el mundo. Si los medios están realmente interesados en incrementar la concienciación pública sobre este horror, no deberían ir a Congo o Haití para hacerlo.

Incluso mientras se hacía evidente la lluvia de generosidad privada en respuesta al terremoto de Haití, se vertieron las más negativas y deshumanizadoras afirmaciones sobre la gente de esta nación. El vergonzoso comentario de Pat Robertson sobre que los haitianos habían hecho un pacto con el demonio fue objeto de burlas pero esto apenas cambió lo que se asume popularmente sobre los haitianos o cualquier otro pueblo negro en general. La misma gente que donará en respuesta a un telemaratón de celebridades para ayudar a Haití será también la primera en creer lo peor sobre sus gentes. Las respuestas de algunos lectores del periódico de tendencia liberal, Huffington Post, llamaban “animales” a todos los haitianos, abogando por la pena de muerte o la ocupación indefinida por parte de EEUU. Pocos lectores hicieron el intento de reconocer que las mismas maldades se perpetran aquí mismo, o se molestaron en hacer la conexión entre el crimen en Haití y la continuada subversión estadounidense de la democracia y su apoyo a los elementos más violentos en esa sociedad.

“El vergonzoso comentario de Pat Robertson sobre que los haitianos habían hecho un pacto con el demonio fue objeto de burlas pero esto apenas cambió lo que se asume popularmente sobre los haitianos.”


Decididamente, la historia completa de Haití debería contarse. La historia completa significa que no solo se debería informar de las violaciones, sino también de los 100 años de saqueo del Tesoro de Haití por parte de Francia. El continuo apoyo de EEUU a las clases depredadoras debería explicarse también. En ausencia de una información veraz, el horrible titular sólo lleva a la creencia en la superioridad blanca, la inferioridad negra y, en última instancia, al odio de los negros hacía sí mismos.

La mentalidad de “si hay sangre atrae” tan querida por los medios se vuelve una extraña pornografía, la cual permite que arraigue una fascinación enfermiza por los sucesos trágicos. Si los negros sangran a manos de otros negros, la pornografía del sufrimiento se vuelve una forma de perpetuar los estereotipos y nada más.

Es fácil y natural sentirse indignado al escuchar acerca de actos violentos. Es más duro hacer la transición a preguntarse cuestiones más duras sobre esas historias de las noticias, sobre el papel que juegan los medios y sobre las acciones de nuestros gobiernos que hacen este sufrimiento posible e, incluso, inevitable. Cuando la próxima historia sobre atrocidades haitianas aparezca impresa, lucha contra el impulso del subidón insano. En vez de ello, toma la resolución de dejar de contar o reírte de bromas sobre violaciones en prisión, y empieza a preguntar cuestiones difíciles cuando los medios alimentan los peores, los más racistas estereotipos de todos.

Tuesday, April 6, 2010

Ilusos y delincuentes...

Escrito por: Koldo (el.nacional@codetel.net.do)

Decía Bertold Brech que quien ignora la verdad es un iluso pero quien conociéndola la llama mentira es un delincuente.

Y de ambas especies se llenan las suscripciones y abonos de los grandes medios de comunicación.

Los ilusos lo son por carecer de esa imprescindible capacidad para el discernimiento que permita interpretar todos los textos, sagrados o profanos, y generar pensamientos propios en un universo en el que cada día son menos quienes piensan y aún más reducida la humanidad que conserva la cabeza.

De ahí que, huérfanos de criterios, hagan suyos los dogmas más difundidos en los medios para acabar creyendo, en su patética ingenuidad, que al gobierno estadounidense le preocupa la suerte de la democracia en el mundo y que en Iraq y Afganistán se combate el terrorismo.

A los delincuentes que conociendo la verdad la llaman mentira, no es la ignorancia lo que los lleva a defender causas inmorales o rastreras falacias, sino su interés, la mezquina recompensa que la mentira ofrece a quien la asume y reitera, y el miedo a poner en entredicho su plato de lentejas.

Un iluso siempre estará a tiempo de recuperar memoria y lucidez cuando, como cantara Silvio Rodríguez, un golpe de historia remueva en su cabeza cristales molidos. Para un delincuente, sin embargo, nunca habrá golpe capaz de sacudir su vergüenza, primer atributo del que se despoja a cambio de su anhelada retribución. Por eso afirma, aunque no lo crea, que al gobierno estadounidense le preocupa la suerte de la democracia en el mundo y que en Iraq y Afganistán se combate el terrorismo.


Una nueva edad de hielo...

Práctica de contratación en Japón. Los peligros de un mercado laboral congelado

En todo Japón, los nuevos graduados de las universidades comienzan a trabajar el 1 de abril - en un empleo que algunos presumen mantendrán de por vida. Es casi imposible ser contratado para una posición que conduzca a un puesto ejecutivo en otro momento del año, o más tarde en su vida. Este año, las empresas han reducido sus contrataciones debido a la crisis económica. Esto ha elevado las perspectivas de una segunda "edad de hielo", similar al congelamiento del empleo durante la recesión económica de Japón en la década de los 90.

Aproximadamente el 20% de los estudiantes que se graduarán este mes no tienen ofertas de trabajo, un seis por ciento más que el año pasado y el número más alto desde que se registran las estadísticas desde el año 2000, durante la crisis bancaria de Japón. Peor aún, casi la mitad de las grandes y medianas empresas no tienen planes de emplear a ningún empleado "regular" este año.

Sin ese codiciado estatus, los trabajadores están condenados a empleos temporeros o de medio tiempo. No tienen seguridad en el empleo, ni acceso a capacitación ni a bonos semestrales (que representan cerca del 20% del ingreso de los empleados regulares). Sus salarios pueden ser tan pequeños como un 40% del salario de un empleado regular.

Las castas más bajas también pierden beneficios generosos, tales como asignación de transporte, pensiones de las empresas, seguros subsidiados y vacaciones pagadas (a pesar de que desde hace mucho tiempo los empleados regulares han sido presionados a no tomarlas, para mostrar su dedicación a la compañía). Con frecuencia son incluso obligados a pagar más por las comidas en las cafeterías de las empresas. En algunas fábricas, los trabajadores usan overoles de diferente color de acuerdo a su estatus de empleo - parecido a los "alphas" y "epsilons" de la novela de Aldous Huxley "Brave New World".

Pero hasta los trabajadores regulares están sintiendo la presión en estos días. Los salarios han estado estancados o han declinado durante las dos "décadas perdidas" de Japón por el malestar económico (ver el gráfico). En el 2009, los bonos en las grandes compañías fueron reducidos en un 15%. El empleo de por vida, aunque todavía persiste, ya no está garantizado. Muchas compañías imponen una "jubilación temprana" a trabajadores en sus cincuenta como una forma de disminuir costos sin abandonar públicamente la seguridad en el empleo.

Felizmente, los datos divulgados este mes muestran un aumento salarial en enero por primera vez en casi dos años - aunque sólo fuera de un exiguo 0.1%. El empleo también aumentó ligeramente, aunque las empresas prefieren incrementar las horas extras en lugar de emplear nuevo personal. Las grandes empresas están preparadas para ofrecer un incremento salarial modesto, principalmente vía los bonos, durante las negociaciones anuales "shunto" ("forcejeo de primavera") entre los sindicatos y la administración.

Los grandes fabricantes japoneses están observando un "boom" de las exportaciones a consecuencia de la recuperación económica mundial. El incremento salarial sugiere que se está empezando a compartir más los beneficios corporativos con los empleados. Pero los beneficiarios son los trabajadores protegidos de la generación más vieja. El clima para los trabajadores jóvenes está más congelado que nunca.

© 2010 The Economist Newspaper Limited. All rights reserved.


De The Economist, traducido por Diario Libre y publicado bajo licencia. El artículo original en inglés puede ser encontrado en www.economist.com
De Diario Libre

Monday, April 5, 2010

Las Malvinas de Argentina: dos calvos enfrentados por un peine...

Cree Estados Unidos daría su apoyo a Inglaterra en caso de que Argentina se enfrente de nuevo en una guerra por la posesión de las Islas Falkland

Escrito por: Por Rafael P. Rodríguez

Cuando en medio del ruido de la guerra que los militares argentinos emprendieron en Las Malvinas contra Gran Bretaña a inicios de los años 80 para ver si salvaban lo insalvable, su triste y sórdida reputación represiva, consultaron la opinión de Jorge Luis Borges sobre estas acciones bélicas que parecían del siglo XV.

-Dos calvos peleándose por un peine, sentenció la rara esfinge que era el escritor argentino.

Ya no es así. Ahora hay petróleo.

Se trató de un juicio sensato de pensador ante el momento de sables y despotismo que dominaba a Sudamérica.

Los militares sabían que no ganarían una batalla siquiera pero necesitaban de vida o muerte aparecer como víctimas de los más poderosos en un momento de desesperación en que la comunidad internacional condenaba sus crímenes.

Una paradoja más en el camino la constituye el hecho de que Borges era en su formación cultural menos argentino que inglés y más europeo que latinoamericano.

Los argentinos, más sensatos y menos desesperados, no van a tener que ir a la guerra por el poquito de combustible que depositaron los años en esas islas justamente reclamadas como suyas por ellos.

Si de nuevo hubiera acción cañonera, un remoto impensable ahora, Estados Unidos de nuevo le daría respaldo logístico a sus primos ingleses que reclaman con el nombre de Falkland esas dos o tres tareas de tierra conquistadas durante sus andadas imperiales en ultramar.

Las Naciones Unidas, poderosamente influenciadas por el mundo desarrollado, se van a pronunciar, si es que lo hacen, tibiamente, por un arreglo diplomático que salve las formas y restaure el buen comportamiento internacional que no existe cuando se trata de intereses.

Los arreglos de caballeros sólo son posibles cuando no está en juego el sacrosanto nombre del dólar, de los euros y de las transnacionales.

Ahí, una pequeña muestra de soberbia imperial y una cierta dosis de colonialismo siempre resultan probables no para la nostalgia que tan buenas líneas literarias compuso en mentes bien dispuestas e imaginativas sino para preservar privilegios obtenidos en la derrotada por el tiempo grave piratería anglosajona cuyos antecedentes son los normandos y los vikingos, con sus dioses, su pelo rojizo y su disposición indudable para destripar a quien se les opusiera en sus correrías oceánicas de medio mundo.

Las guerras futuras serán más sofisticadas pero tendrán como elemento dominante, por mucho tiempo más, al petróleo que escasea y se encarece obedeciendo a la ley de oferta y demanda.

Las víctimas seguirán siendo las mismas que acontecen hoy en Afganistán, los bombardeados “por error,” llámase con este nombre al hecho de lanzar ataques contra enemigos que en determinado momento se encuentran entre civiles y los militares sienten llegada la oportunidad de atacarlos aunque eliminen a inocentes.

La del accidentado territorio de Afganistán es la que más de estos “errores” ha reportado en tiempos modernos.

El caso es que si Estados Unidos o Europa se ven cada vez más urgidos de obtener petróleo pagarán el precio que sea-y lo están pagando- por obtenerlo.

La guerra es un negocio de alta rentabilidad como son todos los de alto riesgo.

Correrlo es el hábito de los militares que son una expresión del dominio y de la fuerza.

Esas veleidades continuarán al ritmo de los consejos de los predicadores y tele evangelistas que predican incluso la muerte de jefes de Estado extranjeros mientras miran extasiados para la muy rica Cuenca del Orinoco que hierve en petróleo como nunca se había imaginado.

Sus reservas garantizan el combustible, sumado al gas natural, para unas cuantas décadas y su control será crucial en la estrategia y la geopolítica del siglo XXI.

Las Malvinas vuelven a ser conflicto por la posible existencia de petróleo.

Estrategia militar Argentina

Las Malvinas son una pequeña muestra de que los gigantes dormidos pueden despertar cuando le acercan un carburante que los incite a volver a los escenarios de la confrontación y el poderío. Los militares sabían que no ganarían una batalla siquiera, pero necesitaban aparecer como víctimas..


Barrick: rapaz y feroz...

Escrito por: Narciso Isa Conde (narsoisa@gmail.com)

El de la Barrick Gold es el caso de las corporaciones rapaces y feroces en el contexto de un imperialismo senil y de un capitalismo en crisis mayor.

El imperialismo estadounidense y el imperialismo europeo -inmersos en la peor crisis de su historia y en un periodo de carencia de recursos naturales vitales (petróleo, gas, oro, plata, zinc, uranio, cobalto, litio, níquel, agua, biodiversidad…) han potenciado su rapacidad para apropiarse por la mala de lo que no es suyo, empleando incluso su enorme poderío militar y su maquinaria manipuladora de la conciencia de la humanidad.

Las guerras de Irak y Afganistán, y su creciente intervención militar en Colombia, son muestras fehacientes de su programa de conquista.

Esta isla es una de sus víctimas y la Barrick uno de sus instrumentos para apropiarse a precio de vaca muerta y a un costo ambiental espeluznante de enormes riquezas en oro, plata, zinc y -¡ojo!- posiblemente de cobalto y otros minerales estratégicos.

¡Atención!: la Barrick está haciendo estragos en Pueblo Viejo-Cotuí, pero además su Uni Gold tiene los cañones dirigidos hacia la zona fronteriza de Restauración, en el pulmón nutrido por el río Artibonito. La presa codiciada es otro yacimiento similar, considerado entre los más valiosos del continente.

¡Atención!: la Barrick, que tiene como cabeza visible a Cisneros (magnate venezolano nacionalizado dominicano enllave de Leonel Fernández) cuenta entre sus grandes accionistas con Bush, Cheney y ciertos allegados de Pinochet.

Es un consorcio de la era más feroz y guerrerista del imperialismo estadounidense. Una empresa asesina de seres humanos y su entorno natural.

No es accidental que su personal de planta tenga un fuerte componente extranjero que incluye un contingente de mercenarios de guerra cuidadosamente encubierto, porque esa ha sido su forma de operar en Nueva Guinea, en Chile, en Ecuador…

Como no es accidental que la tragedia haitiana haya sido aprovechada por EEUU para ampliar su presencia militar en Haití: y, por tanto, en la isla.

A esa estrategia del saqueo sirven Leonel y Miguel, principales responsables políticos en otorgarle a Barrick la licencia para saquearnos y matarnos.

Pero nada de esto debe amilanar a este bravo pueblo y a la fuerza volcánica de su juventud, que ya exhibió en Los Haitises el renacer de sus energías y que recientemente esta desplegando su ingenio y vitalidad para detener en seco tan ominosos designios imperiales.


Thursday, April 1, 2010

Religión y Espiritualidad...

Adital

La espiritualidad es, como la sexualidad, es una dimensión constitutiva del ser humano. Esa potencialidad neurobiológica puede ser cultivada o no. Una persona desprovista de espiritualidad prescinde de la profundidad de su subjetividad. En ella los deseos prevalecen sobre los ideales.

Si Sócrates y Descartes nos despertaron a la inteligencia racional, y Colleman a la emocional, ha sido la física y filósofa Danah Zohar quien llamó la atención sobre la inteligencia espiritual. Mariá Corbí sugiere que la espiritualidad se resume en las siglas IDS: Interés (por ella), Desapego (de sí y de los bienes finitos), Silencio (concentrarse para descentrarse en el otro y en los otros).

A primera vista espiritualidad se opone a materialidad. Y el espíritu al cuerpo. Ese dualismo platónico está superado, tanto por la ciencia como por la teología. Todos y todo somos una unidad. Los mismos 92 átomos encontrados en nuestro cuerpo son los "ladrillos" que edifican el conjunto del universo.

La espiritualidad prescinde de las religiones, puede vivirse sin ellas, y hay religiones desprovistas de espiritualidad, asfixiadas por el peso de un doctrinarismo autoritario. Sócrates (470-399 a.C.) y Séneca (4 a.C.-65 d.C.) eran hombres profundamente espiritualizados, ‘santos paganos’, pero desprovistos de religión.

Las religiones surgieron en el período neolítico, cuando el ser humano, hasta entonces nómada y recolector, se ancló en la actividad agrícola, volviéndose sedentario. Su punto axial fue el siglo 7 a.C. En él nacieron y/o vivieron Buda (600), Lao-Tsé (604), Zaratustra (660) y los profetas Jeremías y Daniel.

La religión como institución surge en aquella época. Antes predominaba la cosmovisión tribal, comunitaria, orientada a aplacar la ira de los dioses y a obtener su protección en casos de catástrofes naturales, sin individuación del sujeto frente a la divinidad. Sólo a partir del siglo 7 a.C. el ser humano pasa a tener conciencia de su relación personal con Dios.

La religión surge como forma de control de la sociedad agropastoril, y sus grandes relatos encauzan el caos ético, al mismo tiempo que interioriza el poder de la autoridad.

Hoy lo que está en crisis no es la espiritualidad. Son las formas tradicionales de religión. En este mundo secularizado, desencantado, los valores son sustituidos por las ciencias, el ser por el tener, el ideal por el deseo, el altruismo por el consumismo. De ese modo la religión se decanta hacia la vida privada y los lugares de culto. Y deja de influir en la vida social.

Al interior de las mismas iglesias cristianas se da esa dicotomía: los fieles se distancian de la doctrina y de la moral oficiales, como es el caso del uso de preservativos por los católicos. Como en las relaciones de trabajo, se da una flexibilización institucional de la creencia, que se constituye en una amalgama de propuestas, formando un mosaico esotérico.

La crisis de la Cristiandad, en el Renacimiento, no significó la crisis del Cristianismo. De igual manera, la crisis de las religiones no puede ser confundida con la de la espiritualidad. Ahora nos encontramos con una espiritualidad pos-axial, laica, pos-religiosa, centrada en la autonomía del individuo.

Lo que caracteriza esa espiritualidad posmoderna es, por una parte, la búsqueda, no del otro, sino de sí mismo, de la tranquilidad espiritual, de la paz del corazón. En ese sentido se trata de una espiritualidad egocéntrica, centrada sobre el propio ego. Y por otra parte, una espiritualidad política, volcada sobre la promoción de la justicia y de la paz, comprometida con la ética y la protección del medio ambiente.

Retomando el esquema de Corbí: hoy, una espiritualidad evangélica debe tener claridad de sus objetivos. ¿Mi propio bienestar subjetivo o también una sociedad fundada en la justicia? Debe propiciar el desapego de los bienes finitos, como mercancías, poder, dinero, fama, de modo que favorezca el cultivo de los bienes infinitos: amistad, solidaridad, compasión. Y sobre todo debe cimentarse en el silencio, en la apertura dialogista, orante, a Dios; en la actitud servidora a los otros; en la reverencia devota a la naturaleza.

Cómo los medios ocultan el mundo...

Fragmento del libro “Desinformación”


El último estudio de la empresa de sondeos The Pew Research Center mostró que la credibilidad de los medios de comunicación ha caído al nivel más bajo de los últimos diez años. Dos de cada tres estadounidenses creen que las historias que leen, ven y escuchan en los medios a menudo carecen de rigor y precisión. El 63% considera que las noticias suelen ser inexactas. El libro de Pascual Serrano “Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo” (Península), repasa a lo largo de 620 páginas la actualidad internacional para mostrar su distancia de lo que nos informaron. Recién publicada su quinta edición, a continuación reproducimos un fragmento de su primer capítulo “Así funciona el modelo”.

En los periódicos y en los noticieros televisivos se cocina de muy mala manera, pero nuestra sociedad devora el alimento basura con total algarabía. Y con la mayor impunidad. No hay inspección sanitaria informativa, ni a los telediarios se les exige una etiqueta en la que se indiquen sus ingredientes o su elaboración, nada garantiza que la dosis de noticias que tomamos haya sido contrastada adecuadamente. Así lo interpretaba la profesora de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos, Concha Mateos.

¿Cuántos productos informativos conocemos que las autoridades hayan retirado del mercado debido a su mala calidad? La mayor parte de las noticias que nos llegan se elaboran resumiendo, sin crítica y sin contrastarlas, algo que una fuente interesada ha contado a los periodistas. Es decir, el periodista –generalmente muy mal pagado, no especializado, con gran presión de tiempo y un contrato precario, temeroso de perder su puesto de trabajo- va a un lugar al que le ha citado alguien que tiene interés en hacer saber algo, toma nota de lo que le cuentan, con frecuencia no puede preguntar, resume lo más llamativo y fácil de entender y con eso elabora la noticia. Si es mentira, no lo sabrá ni tendrá tiempo de comprobarlo antes de que la noticia se emita. Sólo en la comunidad autónoma andaluza, las televisiones locales recibieron una inspección de trabajo, y de un total de 145 casos encontraron 61 incidencias: trabajadores sin inscripción y alta en la seguridad social, falsos becarios, falsos autónomos… La inspección se realizó gracias a la presión de las organizaciones de periodistas de Andalucía y es pionera y única en España. Nada invita a pensar que el panorama en las grandes cadenas sea diferente.

Por otra parte, casi la cuarta parte de las fuentes consultadas son decorativas, sirven para adornar la información, darle color humano, rostro, poner una nota de gracia o curiosidad… es decir, nada informativo, lo que los especialistas llaman pseudofuentes (el 23%).

Y aún hay más, el escritor y periodista polaco Ryszard Kapuscinski comparaba la situación de censura que vivió en su país durante el denominado socialismo real con el panorama actual en los medios. Según él, aquella censura ahora está maquillada por la manipulación. Si antes, en su Polonia natal, los gobiernos impedían la difusión de determinadas noticias, ahora mediante los silenciamientos, la frivolización, el desvío de la atención a asuntos menores, la marginación de intelectuales díscolos e incluso las mentiras, el panorama de desinformación de la misma víctima –el ciudadano de a pie- no ha mejorado. El catedrático de Teoría de la Comunicación y presidente del mensual Le Monde Diplomatique, Ignacio Ramonet, no ha dudado en calificar de crisis la situación actual de los medios de comunicación. Las razones hay que buscarlas en el control cada vez más descarado que los grupos accionistas tienen sobre las líneas editoriales, hasta el desarrollo de Internet o el fenómeno de la prensa gratuita, que en el fondo no supone otra cosa que aumentar la dependencia de la publicidad. Pero también está contribuyendo a esta crisis, y es el tema que abordamos en esta obra, la pérdida de credibilidad que ha llevado a una situación en la que “la parcialidad, la falta de objetividad, la mentira, las manipulaciones o simplemente las imposturas, no cesan de aumentar. Sabemos que no ha existido ninguna época dorada de la información, pero actualmente esas derivas han alcanzado también a los diarios de calidad”.

El asunto no es baladí, recordemos que el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) establece el derecho a “recibir informaciones y opiniones”. En el caso español, nuestra Constitución es la primera en Europa que recoge el derecho a recibir una información “veraz”. Por lo tanto, si las noticias de nuestros medios no poseen la veracidad ni la calidad necesaria y las opiniones no están equilibradas, se estarán violando los dos pilares legislativos fundamentales de nuestra comunidad por mucho que sigan alardeando de libertad de prensa.

Ignacio Ramonet recuerda casos emblemáticos que sólo muestran la punta del iceberg del desastre mediático. En Estados Unidos, Jayson Blair, el periodista estrella que falsificaba hechos, plagiaba artículos de Internet y que incluso inventó decenas de historias, causó un perjuicio colosal al New York Times, que a menudo publicaba sus fabulaciones en portada. Pocos meses después estalló otro escándalo, aún más estruendoso, en el primer diario de Estados Unidos, USA Today. Su más célebre reportero, Jack Kelley, una estrella internacional que desde hacía 20 años viajaba por todo el mundo, que había entrevistado a 36 jefes de Estado y cubierto una decena de guerras había inventado cientos de relatos sensacionalistas detallando como hechos y situaciones vividas lo que sólo era fruto de su imaginación. En plena campaña electoral Dan Rather, el presentador estrella del informativo televisivo de CBS y del prestigioso programa “60 minutos”, reconoció que había difundido, sin verificarlos, falsos documentos para probar que el presidente Bush había gozado de ayuda para evitar que lo enviaran a la guerra de Vietnam. En opinión de la socióloga Angeles Díez, una de las autoras del libro “Manipulación y medios en la sociedad de la información”, el sistema dominante no requiere siquiera de la manipulación, basta con ese “recorte de la realidad” que nos ofrecen como verdad única y el hecho de que han ido desapareciendo los espacios de interacción social (centros de trabajo, sitios de reunión, espacios colectivos), de forma que el ciudadano se encuentra solo e individualmente ante la televisión, la radio y el periódico.

Ryszard Kapuscinski, tras cuarenta años de experiencia, se preguntaba en su discurso de la ceremonia de entrega de los premios de periodismo Stora Jurnalstpriset, en Estocolmo, en qué medida los medios de comunicación son un espejo fiel del mundo. Este periodista polaco señalaba que las nuevas tecnologías, la instantaneidad y el directo habían cambiado las condiciones de la profesión periodística.

Desde que está considerada como una mercancía, la información ha dejado de verse sometida a los criterios tradicionales de la verificación, la autenticidad o el error. Ahora se rige por las leyes del mercado.

Así, los grandes medios de todo el mundo replicaron como verdaderas, sin comprobar, las afirmaciones de la Casa Blanca con las que justificaron su invasión de Iraq. Todo lo que desvelaba Michael Moore en su documental Farenheit 9/11 era información conocida que, simplemente, habían escondido debajo de las alfombras los medios de comunicación. Todo ello le lleva a Ramonet a plantear que

cada vez más ciudadanos toman conciencia de esos nuevos peligros y se muestran muy sensibles con respecto de las manipulaciones mediáticas, convencidos de que en nuestras sociedades hipermediatizadas vivimos paradójicamente, en un estado de inseguridad informativa. La información prolifera, pero sin ninguna garantía de fiabilidad. Asistimos al triunfo del periodismo de especulación y de espectáculo, en detrimento del periodismo de información. La puesta en escena (el embalaje) predomina sobre la verificación de los hechos.

El 51 % de los estadounidenses creía, poco antes de la invasión de Iraq, que Sadam Hussein había participado "personalmente" en los atentados del 11-S contra EEUU, según reveló un sondeo de la cadena de televisión CNN y el periódico USA Today de marzo de 2003. Y meses después de empezada la guerra todavía quedaba quien creía que existían armas de destrucción masiva en el país árabe. Dos sondeos elaborados en el año 2006, uno de Los Angeles Times/Bloomberg y el otro de New York Times/CBS News, mostraron que la mitad de la población estadounidense era incapaz de adquirir, procesar y comprender información. En Europa el panorama no es mucho mejor. Según el barómetro anual del Real Instituto Elcano, publicado el mes de diciembre de 2007, el 64 % de los encuestados estaba convencido de que España pertenecía al Consejo de Seguridad de la ONU y un 39 % creía que Polonia no era miembro de la Unión Europea. Es sólo una muestra de las muchas que el estudio confirma sobre el nivel de desinformación de los españoles.

Ante esto, la resignación de los profesionales es todavía más inquietante. En un seminario sobre Periodismo de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en mayo de 2008, el presidente de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), Jim Boumelha, y el presidente de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE), Fernando González Urbaneja, discreparon sobre la independencia de los periodistas. Mientras que el primero afirmaba que el periodista es en la actualidad "menos independiente" y que existe "cierta autocensura para poder sobrevivir", el español lo negaba y ponía como ejemplo que “los medios estadounidenses reaccionaron ocho años tarde a la posición gubernamental sobre la guerra de Vietnam, y en el caso de Iraq sólo han tardado un año y medio”. Año y medio para desmarcarse de la posición del gobierno, gran ejemplo de profesionalidad periodística si los ciudadanos deben esperar ese tiempo para empezar a conocer las verdades.

Serrano, Pascual. “Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo” . Editorial Península. Barcelona, Junio 2009. (También disponible en América Latina)

Silencio culpable...

Callar y tapar un crimen es hacerse cómplice de él...

Escrito por: BONAPARTE GAUTREAUX PIÑEYRO

La lapidación era vieja cuando intentaron matar por apedreamiento a una mujer y Jesús sentenció: el que esté libre de pecado que arroje la primera piedra.

El escándalo relacionado con los abusos sexuales de sacerdotes y obispos contra niños en las iglesias, en los seminarios, contra internos en los colegios católicos, adquiere ahora una resonancia que debió tener hace muchos años.

Cuando se produjo el gran escándalo de la iglesia Católica de Boston, Estados Unidos, el “castigo” fue proteger a Berbard Law, Arzobispo de Boston, quien se resguardó en Roma.

El periodista y escritor español Pepe Rodríguez, autor de “Pederastia en la Iglesia Católica” dice que “el problema fundamental no reside tanto en que haya sacerdotes que abusen sexualmente de menores, sino en que el Código de Derecho Canónico vigente, así como todas las instrucciones del Papa y de la curia del Vaticano, obligan a encubrir esos delitos y a proteger al clero delincuente. En consecuencia, los cardenales, obispos y el propio gobierno vaticano practican con plena conciencia el más vergonzoso de los delitos: el encubrimiento”.

Cuando Rodríguez publicó su libro el actual Papa era Prefecto de La Congregación para la Doctrina de la Fe, originalmente llamada Sagrada Congregación de la Romana y Universal Inquisición, fundada por Pablo III en 1542.

Juan Pablo II el 28 de junio de 1988, definió «la tarea propia de la Congregación para la Doctrina de la Fe: promover y tutelar la doctrina de la fe y la moral en todo el mundo católico. Por esta razón, todo aquello que, de alguna manera toca este tema, cae bajo su competencia».

La respuesta de Roma ha sido minimizar los señalamientos, cambiar de diócesis a los abusadores y sospechar de las víctimas por hacer públicos los ataques sexuales y negar los hechos.

Jason Berry hizo reportajes sobre abuso sexual en Louisiana en la década de los 80, publicó en 1992 el libro “No nos pongas en tentación. Sacerdotes católicos y el abuso sexual de niños y niñas”.

Berry y Gerald Renner publicaron recientemente en español: “Votos de silencio. El abuso de poder durante el papado de Juan Pablo II” en el cual informan que durante el último medio siglo se presentaron casi once mil quejas por abuso sexual contra 4,392 sacerdotes en Estados Unidos.

Brasil, el país con más católicos del mundo, tiene cientos de denuncias e incluso un sacerdote, condenado por pederastia, escribió un manual del pedófilo. Callar y tapar un crimen es hacerse cómplice de él. Un día de éstos se destapará la controversia sobre el celibato y los sacerdotes con hijos.