Thursday, November 25, 2010

Enrique Blanco: muerto el 24 de noviembre de 1936.-


El hombre se convirtió en leyenda luego de desertar del Ejército...

SANTO DOMINGO. Enrique Blanco, personaje legendario de los comienzos de la era de Trujillo, fue abatido un día como hoy, en 1936, en la sección El Aguacate Arriba, de Gaspar Hernández, tras cuatro años de persecución.

Blanco se convirtió en leyenda luego de desertar del Ejército Nacional en 1932 y de "sobrevivir" cuatro años a la orden de arresto que se le emitió, alzado en los montes del Cibao. Debido a esto, ganó fama entre la población campesina de la época, que atribuía su capacidad para escabullirse de los persecutores a poderes sobrenaturales, como transformarse en animales y en troncos de árboles.

Como autor de la muerte de Blanco se señala a Delfín Álvarez García, quien según reseña Adriano Miguel Tejada en su recopilación "100 años de Historia", "aprovechó un descuido del ex militar" para poner fin a sus andanzas.

Tejada agrega que después "su cuerpo fue llevado a Moca y de ahí a Santiago donde fue exhibido en la plaza pública delante de una enorme muchedumbre".

La reseña agrega que otros miembros de la familia Blanco, entre ellos Jesús María y Ramón Eugenio, fueron asesinados por agentes represivos del régimen de Trujillo.

A la hora de su muerte Enrique Blanco -que era mulato- tenía 29 años. Había nacido en 1907 en Tamboril, Santiago, y era el octavo hijo de la pareja conformada por Eugenio Blanco y Euverdina Sosa.

La leyenda de Enrique Blanco ha trascendido hasta nuestros días en las letras del merengue homónimo de Wilfrido Vargas y Los Beduinos, y más tarde en la novela "El negro blanco", de José Madera.

De Diario Libre

Friday, November 12, 2010

¿En qué se puede creer hoy?

Rebelión

Cuando hablamos del origen de la filosofía y de la ciencia en Grecia definimos este proceso como el paso del Mito al Logos. Es un tópico que habría que cuestionar por dos motivos. El primero porque civilizaciones como China e India ya habían elaborado un pensamiento muy complejo. El segundo porque el pensamiento mítico que existía anteriormente en Grecia planteaba a través de la narrativa un tipo de racionalidad con una lógica propia. Pero lo que acabo de decir no pretende diluir la innovación que supone la aparición de la filosofía sino reconsiderarla desde otro punto de vista. El giro que comienza con Sócrates y Platón es el del pensar crítico, que podemos definir como la conversión del supuesto saber en creencia. En la India y en China había un supuesto saber incuestionable, transmitido por la vía de la autoridad. Concebir este saber legitimado por la tradición como una creencia significa ser capaz de cuestionarlo y de contrastarlo con argumentos.Pero Sócrates y Platón también atacaban el relativismo de los sofistas. Porque el relativismo conduce a lo mismo que el saber dogmático: la incapacidad de considerar que hay unas creencias que son más válidas que las otras. El postmodernismo actual es la nueva formulación de este relativismo, donde cualquier creencia es una ficción que sólo se justifica a partir de sus parámetros culturales. Aunque es cierto que cualquier saber es una construcción social hay que saber valorar un discurso cultural desde una cierta razón común.

En el momento actual, en unas circunstancias históricas determinadas, hay que justificar que es lo que podemos y debemos creer, tanto desde el conocer cómo desde el hacer. Desde la perspectiva del conocer la ciencia y la filosofía deberían volver a complementarse y superar así el divorcio de lo que ha llamado la separación de las dos culturas. Kant estableció a finales del siglo XVIII, bajo el espíritu ilustrado, una diferencia entre saber, creer y opinar. La diferencia entre saber, creer y opinar es que el primero se puede demostrar objetivamente, el segundo implica una convicción subjetiva pero que debe tener una consistencia propia y en el tercero no hay ni demostración ni convicción. Pero el positivismo polarizó esta diferencia sacralizando la ciencia físico-natural, intentando entender la sociedad bajo este modelo y reduciendo la filosofía al campo de la opinión, de lo subjetivo. Reducían la creencia a una opinión con la que nos identificamos y eliminaba una tercera vía entre el saber objetivo y la opinión subjetiva.

Podemos entender el saber como la adecuación entre lo que pensamos y los hechos tal como se presentan a la experiencia humana. Las ciencias físico-naturales tienen medios experimentales para fundamentar lo que dicen pero no hay que perder de vista su carácter provisional y revisable. Pero las cuestiones que nos importan como humanos tienen que ver con el sentido del mundo y con nuestras decisiones éticas y políticas. Esto pertenece al campo de la creencia y no al del saber. La cuestión está entonces en no reducir las creencias a simples opiniones con las que nos identificamos subjetivamente. Hay que situar las creencias morales y políticas en un registro inter-subjetivo. Esto quiere decir que sin ser objetivo no lo consideramos tampoco algo puramente subjetivo. Lo intersubjetivo es lo que pertenece a lo común, al diálogo, a lo público. No siempre es posible el consenso pero es necesaria una deliberación que tenga como horizonte la felicidad de todos.

La primera creencia moral y política que podemos y debemos tener es que hay que considerar que lo mejor es lo que produce más bienestar al máximo de personas. La segunda creencia es que el bienestar responde sólo parcialmente a unos criterios objetivos: trabajo, vivienda, sanidad, educación. La parte complementaria hay que dejarla al ideal ético de cada cual, que quiere decir el camino que elige para ser feliz. La tercera creencia es que hay que potenciar la autonomía y la libertad de los ciudadanos para que sigan su propio camino, para que desarrollen sus capacidades.

La justicia se basa en el equilibrio entre la igualdad y el mérito, entre lo que necesita cualquier humano por ser un ciudadano y lo que le corresponde por su esfuerzo. Podemos creer en una concepción racional de la justicia y en la posibilidad de alcanzarla a través del compromiso personal y de la lucha política. Políticamente hemos de creer en la democracia, pero no como un sistema formal, como nos ha hecho creer la ideología liberal. Hay que defenderla cómo la consecuencia de la lucha de los excluidos por tener acceso al gobierno de la sociedad en la que viven. Democracia quiere decir que todos tienen derecho a decidir en lo que les concierne. También que hay que creer que la gente no es estúpida sino que en todo caso nos vuelven estúpidos. Que no hay élites que estén por encima de los demás y que sean los únicos que tienen capacidad y derecho de gobernar y de decidir. Sabemos que la “La Declaración de los Derechos Humanos” no se cumple, que no hay que entenderlo cómo papel mojado sino cómo el producto histórico de la lucha humana por su emancipación. Es una referencia necesaria porque es un instrumento que tenemos para la denuncia, un ideal al que aspirar. Igualmente hay que creer que el capitalismo no es eterno ni tampoco natural y que su lógica del beneficio, irracional e injusta, debe ser sustituida por la del bien común. Porque sabemos cuales son sus efectos devastadores a nivel humano y planetario.

Finalmente hemos de creer que en el campo espiritual y religioso cualquier creencia merece ser respetada si acepta todo anterior. Chesterton tenía parte de razón cuando dijo que al dejar de creer en Dios podíamos empezar a creer en cualquier cosa. En ocasiones el ateismo no ha abierto un horizonte de racionalidad sino de creencias todavía más delirantes que las que denuncia. Dejemos las creencias religiosas como algo personal y centrémonos en las creencias que harán de nuestro mundo algo mejor de lo que es. Creo que la religió debe ser combativo cuando es un obstáculo para el libre pensamiento y para ua sociedad más justa. El resto, considerarlo como una opción personal y respetable.

Thursday, November 4, 2010

La máquina de hacer pobres...


Ricardo Mascheroni

Así como los autos, los muebles, las casas, los automotores y tantas otras cosas para el consumo, se fabrican, los pobres también se hacen. Para concretar estos objetivos se deben cumplir determinados procedimientos; en primer lugar desde lo ideológico, imponiendo un lenguaje o discurso con palabras para nada inocentes, que encierran una pedagogía de la apropiación y de los más aptos. Después vendrán las fases operativas propiamente dichas, que apuntarán a la producción real y sostenible en el tiempo, de millones de pobres, cuando más mejor. No vaya a ser, que por alguna falla en la línea de montaje, aquellos se terminen o escaseen. La merma en el producto final (pobres), lleva inexorablemente a la declinación de la capacidad de acumulación de los cada vez más, pocos ricos, en cualquier lugar y tiempo que sea.

En sus esfuerzos por huir de la fealdad y de la desgracia, el rico las intensifica. Cada nueva yarda de West End (sector rico de Londres) crea un nuevo acre de East End (sector pobre de Londres). (1)

A lo largo de años de una pedagogía de la desinformación al servicio del poder, la mayoría de la gente se ha acostumbrado a pensar que la pobreza y quienes la encarnan, los pobres, son algo así como una parte del ambiente. Sería como si la Naturaleza que crea y recrea la flora y la fauna planetaria, también alumbrara pobres.

Muchos atribuyen esa malhadada existencia a una suerte de determinismo histórico, otros a una maldición, hay quienes piensan en una plaga bíblica, no faltan tampoco los que culpan a los pobres de su propia pobreza.

Coincidente con esas percepciones, en la década del ‘90, un mal recordado presidente argentino, pontificaba: "Pobres hubo siempre y siempre los habrá", ante los aplausos de sus seguidores y los “vivas” de sus corifeos, muchos de ellos todavía sentados en los despachos oficiales.

En el plano de las relaciones internacionales, se nos ha adoctrinado que el mundo se dividía entre países ricos y países pobres, hoy llamados eufemísticamente: desarrollados y en vías de desarrollo, también primer y tercer mundo. Lo peor es que nunca intentamos hacer un análisis crítico de esta afirmación

Alguna vez tendríamos seriamente que preguntarnos, si una isla rocosa perdida en el Océano Pacífico, como Japón; o Inglaterra, inserta en la bruma del Mar del Norte; o Italia una lonja de rocas que penetra al Mediterráneo, entre tantos otros ejemplos, son países ricos y en caso contrario, Argentina, Bolivia, Paraguay, Costa de Marfil, Nigeria y muchos más, son en realidad países pobres.

Este simple interrogante no admite respuestas ambivalentes. Categóricamente podemos afirmar que en el mundo no existen países ricos y pobres, sino países enriquecidos y empobrecidos, lo cual es muy distinto.

En un mundo finito, en el que la desigualdad y el atropello son las reglas, para que algunos pocos se enriquezcan es necesario que muchos se empobrezcan.

Una situación similar ocurre hacia el interior de cada nación, país, provincia, ciudad o pueblo. Muy pocos con mucho y muchos con muy poco.

Miremos nomás, cerca nuestro, un hecho, que ha sido motivo de guerras y disputas fraticidas por más de un siglo, consistente en que mientras las condiciones económicas de los porteños (ciudad de Buenos Aires) iban en franco crecimiento y mejoraba su calidad de vida, para el resto del interior del país, esto significó un menoscabo histórico de las economías regionales y el aumento de la pobreza e indigencia de sus habitantes.

Para que ese esquema haya sido posible y se mantuviera en el tiempo, los mecanismos que generan y reproducen hasta el cansancio legiones de pobres debían estar absolutamente planificados y aceitados. Para ello, nada mejor que la máquina de hacer pobres.

Debemos entender que así como los autos, los muebles, las casas, los automotores y tantas otras cosas para el consumo, se fabrican, los pobres también se hacen, en uno y otro caso, existen técnicas, métodos, tecnologías y recetas para su fabricación.

Para concretar estos objetivos se deben cumplir determinados procedimientos; en primer lugar desde lo ideológico, imponiendo un lenguaje o discurso con palabras para nada inocentes, que encierran una pedagogía de la apropiación y de los más aptos. Después vendrán las fases operativas propiamente dichas, que apuntarán a la producción real y sostenible en el tiempo, de millones de pobres, cuando más mejor. No vaya a ser, que por alguna falla en la línea de montaje, aquellos se terminen o escaseen.

La merma en el producto final (pobres), lleva inexorablemente a la declinación de la capacidad de acumulación de los cada vez más, pocos ricos, en cualquier lugar y tiempo que sea.

Abajo la esclavitud!!!

Nada de esto es nuevo, pero cobra dimensión histórica, a partir del maquinismo y la revolución industrial, cuando el incipiente capitalismo de entonces, toma nota que la fuerza de trabajo proporcionada por la esclavitud se convertía rápidamente en antieconómica.

A los esclavos había que alimentarlos, darles viviendas y cubrir otras necesidades, pero lo peor en una economía en continua expansión, era que no eran consumidores.

Como corolario, se necesitaba otro sector donde descargar los excedentes de la productividad industrial, pero además que paguen por ella. En consecuencia, aparecen los asalariados.

Esto lleva, no por razones humanitarias precisamente, a que los antiguos esclavistas, de golpe se conviertan en furibundos abanderados de la lucha contra la esclavitud.

Inglaterra, que había prohijado la mayor flota de piratas y traficantes, en sólo algunos años cambia sus conveniencias y ordena a su almirantazgo la destrucción de aquellos.

EE.UU., con su guerra de secesión entre el norte industrial y el sur agrícola, es un claro ejemplo de lo expuesto.

Y la máquina empieza a volverse eficiente y las legiones de explotados y desposeídos crecen de manera exponencial a la apropiación y concentración de la renta en pocas manos.

Este rotundo éxito de la misma, hace que comience su exportación y sea rápidamente adquirida e instalada en casi todo el Planeta.

Como toda máquina que se precie de tal, viene con sus instrucciones, prospectos y recetas, casi siempre por derecha, sean estas ultraliberales, neoliberales, privatistas o estatistas, en todos los casos con el mismo objetivo, reducir la participación del trabajador en la repartija de la torta.

Como dice Galeano: “El mismo sistema que necesita vender cada vez más, necesita también pagar cada vez menos.” (2)

Recursos humanos

Para remate, en las últimas décadas, la persona que se creía o sentía asalariado, descubre que ha sido catalogada o categorizada como recurso humano.

Ello encierra una definición perversa y poco debatida en su esencia.

El concepto de recurso parte de una raíz economisista y está sujeto a los principios de escasez, apropiación y de la ley de la oferta y la demanda. A mayor oferta, su valor disminuye.

La arena, por su gran disponibilidad vale poco, a la inversa, el oro es caro.

En nuestros días, pocas cosas hay en tanta cantidad sobre la tierra, como seres humanos y por ello la oferta de mano de obra crece y los salarios bajan.

Cuando un asalariado cuestiona las condiciones laborales, hay miles dispuestos a tomar su lugar en cualquier forma y condición.

Como dice algún grafitti callejero: Quiero que me exploten!!!

En relación a estas cuestiones Viniane Forrester, en su libro El Horror Económico, apunta: “dicen que no hay trabajo. Trabajo es lo que sobra, lo que no quieren es pagarlo”.

En tal hipótesis, los salarios se recortan, las jornadas se extienden, las conquistas laborales se diluyen, desaparecen el sábado inglés y el descanso dominical, se elevan las edades jubilatorias y la pobreza deja de ser patrimonio de vagos, malentretenidos y desocupados, para asolar de manera creciente a los asalariados.

Pero no se confunda y vaya a creer, que la máquina opera en solitario, todo lo contrario, es toda una corporación global, que casi siempre tiene como socios a empresas periodísticas, de comunicación, de entretenimientos, de seguridad, alimentación, financieras y de todo aquello “necesario” para el tipo de vida que ellos mismos proponen.

Como si fuera poco, los rendimientos obtenidos por esas actividades, solventados con magros salarios, son puntualmente remesados a las casas matrices, casi siempre en el extranjero y de propiedad de los grupos concentrados de la economía mundial. Este círculo vicioso produce la desertificación monetaria, agota los recursos naturales y agrava la pobreza.

Cómo se explica entonces, la persistencia de la pobreza y la indigencia en la Argentina, un país que ha crecido en los últimos años a tasas significativamente más altas que la media mundial.

El desguace de esta máquina debe ser una decisión política de urgencia, que tiene que ver con la equidad, la justa distribución de la riqueza y la preservación social, más allá de los posicionamientos ideológicos de un lado o de otro.

Como dijera John F. Kennedy: “Si una sociedad libre no puede ayudar a sus muchos pobres, tampoco podrá salvar a sus pocos ricos”.

Aunque pueda no compartir este análisis, lo dejo para que lo piense y me despido hasta las próximas aguafuertes. www.ecoportal.net

Ricardo Mascheroni - Docente - Argentina

Referencias:

1.- George Bernard Shaw (Ironías y Verdades, Edit. Errepar, Bs. As., 1999)

2.- Galeano, Eduardo, Patas Arriba, Edit. Catálogos, 1999


Thursday, October 28, 2010

El despertar de Francia...

Serge Halimi
Le Monde diplomatique
Traducido para Rebelión por Caty R

Francia no ha conocido manifestaciones de esta magnitud desde hace cuarenta años. La personalidad de Nicolas Sarkozy, su arrogancia, su deseo de aplastar al «adversario», han conseguido que un gran frente se agrupe contra él. Pero la oleada y las multitudes no se han originado por los caprichos de un hombre. Responden a la elección de una civilización injusta llevada a cabo, con la excusa de la crisis financiera, por los gobiernos europeos cuyo abanico de partidos va desde la derecha sin complejos hasta la izquierda que capituló. En Italia Berlusconi no hace ni más ni menos que los socialistas Georges Papandreu en Grecia o José Luis Rodríguez Zapatero en España. Todos ponen en peligro los servicios públicos y la seguridad social. Todos, para complacer a las agencias de calificación, pretenden hacer que paguen los trabajadores lo que costó al país el saqueo perpetrado por los bancos. Los cuales continúan ganando preservados de cualquier obligación de mostrarse «valientes» y solidarios con las generaciones futuras.

No es «la calle» que se agita, es el pueblo francés que sale a escena. Ninguna legitimidad de los gobiernos puede oponerse a su protesta. La Asamblea Nacional se eligió tras una campaña presidencial durante la que Nicolas Sarkozy escondió sus intenciones relativas a una reforma de las pensiones presentada después como la «marca» de su quinquenio. «El derecho a la jubilación a los 60 años debe permanecer», proclamó cuatro meses antes de su elección. Un año después, refiriéndose a un eventual aplazamiento de ese derecho, el nuevo presidente de la República insistía «No lo haré (…). Me comprometí con los franceses. No tengo potestad para hacerlo. Y esto es importante para mí».

Gobernados ya por un tratado constitucional europeo rechazado masivamente por referéndum y que los elegidos de derecha (respaldados por algunos socialistas) impusieron por vía parlamentaria, los franceses se manifiestan también contra el autoritarismo despectivo del poder. Los jóvenes se han dado cuenta de lo que les espera. A medida que el capitalismo encadena las crisis, endurece su lógica. Para mantenerse, primero tiene que hundirse la sociedad: evaluaciones permanentes, competencia entre los trabajadores, desgaste del trabajo. La última entrega del «informe Attali» ya recomienda la congelación del sueldo de los funcionarios hasta 2013, la transferencia a los pacientes de una parte de la carga económica de las enfermedades de larga duración (cáncer, diabetes), aumento del IVA, todo, por supuesto, manteniendo el «escudo fiscal». «Tenemos ante nosotros diez años de rigor», ha vaticinado con glotonería el ex consejero especial de François Miterrand, que ha hecho hincapié sobre el rigor del ahorro.

El pasado 7 de octubre un manifestante estudiante de secundaria explicaba el sentido de su lucha: «Primero es la enseñanza, la escuela. Después el trabajo, lo más duro. Y después la jubilación, la recompensa. Si nos roban la recompensa, ¿qué nos queda?» Los liberales ironizan sobre esos jóvenes extrañamente preocupados por su jubilación. No se dan cuenta de esa ansiedad acusadora de las políticas que han llevado a cabo desde hace treinta años y que están desembocando en un futuro sin esperanza.

Las manifestaciones y las huelgas son el mejor modo de revertir ese destino.

Monday, October 25, 2010

La leyenda de Pegaso el caballo alado...


Pegaso ha sido uno de los caballos mitólogicos más llevados al cine al igual que el unicornio y medusa.

Pegaso es un caballo alado. Su nombre proviene de la palabra griega phgh, que significaba manantial, pues se decía que había nacido en las fuentes del Océano.

Cuenta la leyenda que allá donde pisaba Pegaso, el agua brotaba mágicamente de su huella.

Hay varias versiones de su nacimineto. Por un lado se decía que había nacido del cuello de la Gorgona, cuando Perseo la mató en el mar.

En esta perspectiva, resulta que su padre es Poseidón, y Crisaor su hermano gemelo.

Otra versión sostiene que nació en la tierra, fecundado por la sangre derramada de la Gorgona, cuando Perseo la mató.

Una vez que nació, Pegaso fue al Olimpo, donde se puso a las órdenes de Zeus, al llevarle el rayo.

El papel de Pegaso más importante es en la leyenda de Belerofonte, sobre la que hay diversos argumentos. Por un lado, se decía que Pegaso había sido regalado a Belerofonte por la diosa Atenea (diosa de la sabiduría), pero según otras historias fue Poseidón el que dio el caballo a Belerofonte.

También se contaba que el héroe lo había encontrado, cuando bebía en la fuente de Pirene.

Fue gracias a Pegaso que Belerofonte pudo matar a la Quimera y lograr por sí solo la victoria sobre las Amazonas.

Cuando Belerofonte muere, Pegaso volvió a la morada de los dioses. Tiempo después, se dio el concurso de canto que enfrentó a las Musas con las hijas de Píero.

El Monte Helicón estaba muy complacido por la belleza de las voces, por lo que empezó a crecer amenazando con llegar al cielo.

Al ver el peligro, Poseidón le ordenó a Pegaso que fuera y golpeara a la montaña con uno de sus cascos para ordenarle qe volviera a su tamaño normal, a lo que la montaña obedeció dócilmente.

Pero, en el lugar donde Pegaso la había golpeado brotó la Fuente Hipocrene, o Fuente del Caballo.

Por último, Zeus lo convirtió en Constelación, para que fuera eterno. Cuando esto sucedió, un pluma de sus alas cayó cerca de Tarso, y así la ciudad adoptó su nombre.

Friday, October 22, 2010

Los candidatos de la partidocracia Dominicana: Cáscaras del mismo palo...

Por: Narciso Isa Conde

Me refiero a los principales aspirantes a la presidencia de los dos partidos del sistema bipolar existente en nuestro país: Leonel Fernández (actual presidente en busca de su segunda reelección y cuarto periodo) y Danilo Medina segundo al mando del partido oficial y ex ministro de la Presidencia) por el Partido de la Liberación dominicana (PLD); y Miguel Vargas Maldonado (presidente del partido y excandidato) e Hipólito mejía (ex-presidente república) por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD).

Uno dice ser “El destino”, otro se hace llamar “Papá”, el tercero tiene olor a Marbella y el cuarto luce “tranquilo”, pero hay mamá (por aquello de “líbrate del agua mansa”…).

El dólar “no debió subir”, dice el gobernador del Banco Central; pero subió, y eso es lo que cuenta.

Subió la factura eléctrica.

Subieron los huevos, el pollo y la cebolla.

Y el “hombre destino” -desde su millonaria fundación FUNGLODE (propiedad de Leonel Fernández y una especie de “cuerpo del delito” de su gestión presidencial)- exhortó, después de más de 10 años de gobierno, a luchar unidos contra la pobreza, como “si no tuviera vela” en ese entierro de la pobrecía.

Será un combate bajo la modalidad de matar a los(as) pobres de hambre y enfermedades curables; aunque a ese evento fúnebre irán solo los/as de su calaña.

Esto así, porque a la cada vez más precaria alimentación de grandes contingentes de dominicanos/as, se le suma el hecho de que solo el 30 % de las clínicas privadas reúnen las condiciones mínimas para brindar ese servicio vital y solo 23 hospitales públicos de los 153 existentes en el país, cumplen los requisitos para operar tan delicado tema.

Pero de todas maneras Bauta Rojas (ministro de salud pública) cree que su actuación le merece el título de “súper-ministro de salud”, emulando a Díaz Rúa (ministro de obras públicas) con sus cárteles de la construcción del Grupo Estrella y la Odebrech. Y es que su líder le ha inculcado a ambos que las payolas postmodernas (sobornos a los mass-media) tienen la formidable virtud de presentar lo virtual como real.

“El destino” le ha enseñado a sus subalternos/as esa seña.

Miren este otro ejemplo del arte de invertir los hechos y los valores: el país está en uno de los últimos lugares de la bolita del mundo en asimilación de moral y cívica, matemática, lengua española, física, química. . . tiene una de las asignaciones presupuestarias mas baja del continente americano… el desayuno escolar no sale de una intoxicación que pone en riego la salud y la vida de los(as) escolares… Pero el jefe máximo de esas habladurías virtuales, el presidente Fernández, proclama ante el mundo que estamos en plena “revolución educativa”, sentando las bases de “la sociedad de conocimiento” de Peter Drucker.

Con razón, Melanio Paredes, Ministro de Educación y fiel seguidor del nuevo aspirante a monarca, tiene la tranquilidad de espíritu para hacerse construir un ascensor que le permite llegar en su jeepeta de lujo hasta la puerta de su despacho, que para él equivale a la mismísima puerta del cielo.

El ex presidente Hipólito Mejía hizo el encuentro de “los militares con Papá”, donde habló de la deshonestidad de este gobierno; y lo hizo ante un buen número de ex-generales enriquecidos por él con los dineros del pueblo. Olvidó además con razón que el cártel de la droga del capo Quirino estuvo asociado a algunos de sus generales y ministros. Olvidó la tarjeta multimillonaria de crédito que le facilitó el auto-quebrado BANINTER a través de Pepe Goico (su jefe de seguridad personal) e innumerables actos de corrupción cometidos durante su gestión de gobierno.

Si requete deshonesto es el gobierno de Leonelito, bien parecidito en ese aspecto fue el de “Papá”.

Danilo, bien tranquilo, no quiere que le recuerden su “asociación de bienhechores” con el padrino Guaroa Liranzo (multimillonario contratista de la corrupción de Balaguer) en el prólogo y despliegue de la corrupción de Estado pele-balaguerista (del PLD con el partido de Balaguer) y se conforma -sin hablar de revertir el neoliberalismo, la dependencia, los TLC y la partidocracia- con aprenderse de memoria y repetir constantemente un programa de gobierno supuestamente desarrollista.

En realidad es una propuesta, cuyas partes regularcitas, sabrá olvidar a tiempo; como aconteció cuando le tocó ser el segundo al mando del gobierno morado y cuando tomó la decisión de aplastar con todas las malas artes al manganzón de Jaime David (ex aspirante a la presidencia y actual ministro de medio ambiente).

Y ahora viene con la vieja cantaleta del “turismo como motor del desarrollo”, como si nada hubiera pasado en las últimas décadas y como si las transnacionales del ramo fueran capaces de dejar a un lado su modelo y su voracidad.

Miguelito, desprovisto de toda gracia y bien provisto de una enorme fortuna fácil que le imprime un aire gerencial, está agarrado por el pichirrí por Diandino Peña (Ministro del Metro, amigo de Miguel Vargas y dador de contratas multimillonarias a su favor) y –sobretodo- marcado para siempre con la mancha indeleble del escándalo Marbella (la mayor operación de lavado de dinero europeo en el Caribe, en la que fungió de conexión dominicana).

En fin, no hay manera de que este palo, por demás podrido, genere cáscaras diferentes a estas. Ellas y muchas más son el producto, cada vez más degenerado, de un sistema político, una institucionalidad y un orden económico-social que hay que mandar al basurero de la historia; para reemplazarlo, desde un contra-poder fruto de la movilización patriótica y popular –y a través de todos los escenarios de competencia- por un nuevo poder constituyente de un Estado garante y promotor de todos los derechos, de una democracia participativa e integral y de una sociedad justa y solidaria.

Wednesday, October 20, 2010

El mito del galipote dominicano...


La leyenda cuenta que los viajeros usaban amuletos para protegerse de los galipotes al pasar por algunas comunidades.

La tradición mágica que cuenta del poder de hombres que pueden convertirse en animales, se materializa en nuestras leyendas en la figura del galipote.

No obstante, también se llama galipote a aquel hombre que se convierte en objetos inanimados, como troncos de árboles y piedras, a aquel que transfiere su conciencia a un animal, y al que por poderes mágicos han convertido en un animal para diversos fines.

Según la creencia los galipotes son crueles y violentos, de una fuerza tremenda y de una inmunidad increíble a las armas.

Otras leyendas aseguran que a estas criaturas solo les gusta hacer maldades a la gente, tales como impedir el paso a caminantes nocturnos, extraviarles el camino o espantarlos en las zonas oscuras.

No pocos parajes del país son tenidos como lugares de galipotes, y cuando es menester atravesarlos el viajero se vale de conjuros y amuletos para ahuyentar a estos seres.

El galipote que se convierte en perro se denomina lugaru. Este vocablo proviene del francés loup-garou, que designa al legendario hombre lobo o lobizón de la leyenda licantrópica universal.

Nuestro lugaru es una herencia de la tradición mágica europea con algunos elementos africanos, y como no hay lobos en el caribe, es el perro el que la encarna. Por otro lado, el galipote que camina dando zancadas de gran altura o vuela convertido en ave nocturna, se denomina zangano o zancu.

Se cuenta que este ser succiona la sangre de los niños durante las noches y es vinculado a supuestas actividades sexuales con infantes.

Dicen que también puede hacerse invisible. Los conocedores de estos seres, sostienen que solo son inmunes a la rama de un árbol llamado popularmente "palo de cruz", que tiene que ser cortada un Viernes Santo.

Thursday, October 7, 2010

MACHOS VIOLENTOS...


De Ligia Minaya / Escritora

Los machos violentos no se dan cuenta que dependen de una mujer hasta para ir al baño: Nacen del cuerpo de una mujer. Se alimentan del seno de una mujer. Dicen sus primeras palabras porque se las enseña una mujer. Aprenden a caminar y van a la escuela de la mano de una mujer. Dan sus primeros pasos en el amor por una mujer. Forman familia y tienen descendencia por una mujer. Comen porque una mujer les prepara la comida. Se visten porque una mujer les lava y les plancha la ropa. Cuando la vida los golpea buscan refugio en los brazos de una mujer y si están enfermos les sirve de enfermera y hasta de niñera ¿y entonces, de dónde viene tanta violencia?

Cada vez hay más mujeres asesinadas. Cada vez hay más mujeres golpeadas. Cada vez hay más mujeres humilladas, y a mí me gustaría preguntarles a esos malvados, hombres-basura ¿les gustaría que golpearan, humillaran o mataran a su madre, a su hija o a su hermana? No, por supuesto que no. ¿Sólo cuenta la "sacrosanta" madre? ¿Y las demás, qué son? Hasta donde entiendo, las prostitutas también merecen respeto. Si alguno considera que la mujer que tiene a su lado es poca cosa, déjela. No la mate, no la golpee, no la humille. Para esa basura asquerosa, ratas de dos patas, como dice la canción, su incapacidad le lleva al crimen. Son unos frustrados y su mugre, sus fracasos, y hasta su impotencia sexual, quieren cobrársela a la mujer. A la que está a su lado, a la que le ha dado amparo, a la que lo ha amado. ¿Por qué matar a la madre de sus hijos? ¡Carajo!

Si una analiza a los asesinos de mujeres, a los violentos, a los bocones, se dará cuenta de que la mediocridad impera. Son enanos mentales. No tienen capacidad para el diálogo, son peores que las bestias. Los caballos, los burros, dan patadas porque no tienen acceso a la palabra. Pero Dios ha dado a los humanos el don de la palabra para que dialoguen, para que pregunten, para que respondan, no para que se traguen a la mujer a boconadas, o accedan al puñal, a la pistola, al mal trato. Hay otra cosa: Muchos no hablan, pero humillan. Si te pones un vestido bonito para agradarlo, o te dice que te queda mal, o se arruga en el silencio. Que estás gorda, aunque él también lo esté. Que ese corte de pelo no te queda bien aunque él sea calvo. Y hay algo más: que te mira de pies a cabeza como quien mira una podredumbre. Si eso no es producto de una frustración masculina, que venga Dios y lo vea.

Esos depredadores, imbunches, porquerizos, obcecados, desvalidos, incapaces, impostores, embaucadores, ladrones de moral, faltos de todo, encabezan las portadas de los periódicos y los asuntos policiales. Y lo que es peor, todavía, aunque cada vez menos, se les protege, se oculta lo más atroz de los feminicidios. Y por eso, la mujer, tiene que tener las cosas muy claras. No soportar ni una mala mirada, ni siquiera la indiferencia. Si siente el olor a azufre, es que el diablo anda cerca. Si eso ocurre, déjelo, pero no se lo corte, lo legal es el divorcio. Despréndase de esa porquería.

Denver, Colorado

Cerito y cruz: Educación para mañana...

Friday, October 1, 2010

El tiempo de los gitanos...


Agustín Vega Cortés
Rebelión

El racismo y la xenofobia, que en sustancia es la exacerbación del nacionalismo, fue siempre, lo mismo que la guerra, el perfecto sustituto de las ideologías y de las ideas, y el mejor revulsivo en tiempos de crisis y zozobra como los que ahora vivimos. En estas crisis cíclicas, (sistémicas les llaman ahora), en las que los mecanismos normales de control político no son suficientes para garantizar la continuidad del sistema, la tentación de hacer uso de cualquier otro medio que ayude a aglutinar a la gente en torno a los valores dominantes se hace irresistible, sobre todo en tiempos de políticos fútiles y carentes de alternativas y soluciones reales a los problemas de la población y a los que solo parece importarles el poder por el poder y los inmensos beneficios de todo tipo que ello supone.

Lo que está pasando en Francia con las expulsiones ilegales de inmigrantes rumanos y búlgaros, solo por ser gitanos, debería escandalizar a la ciudadanía europea y levantar una protesta de tal magnitud, que obligara a todos los gobiernos y a las mismas instituciones de la UE, a poner fin a esa política claramente racista del gobierno de Sarkozy. Sin embargo, y lejos de eso, esa aberración jurídica y política que significan las deportaciones masivas de personas que no están acusadas formalmente de ningún delito, salvo el de ser de etnia gitana, cuenta con el respaldo entusiasta de la mayoría de los ciudadanos, tanto franceses como del resto de países de la UE, y. de forma muy especial, del nuestro, donde las cifras de apoyo, según diversos sondeos de los medios de comunicación, son escalofriantes, ya que más del 95% dice estar de acuerdo con las expulsiones. Y no solo eso; si vemos los comentarios en Internet, asusta comprobar que para una buena parte de la gente que interviene en la red, las deportaciones no son una medida suficientemente eficaz, ya que los expulsados pueden volver, por lo que amparándose en el anonimato que brinda Internet, se atreven a lanzar algunas propuestas de “soluciones” más “definitivas”, que no creo necesario reproducir aquí, tanto por que son fáciles de imaginar, como por no colaborar a su difusión.

En este contexto, lo que esta ocurriendo con el debate en las instituciones europeas, con relación a la política del gobierno francés, es perfectamente normal. La postura critica, en un primer momento, de la mayoría del Parlamento Europeo, y el enfrentamiento inicial de la comisaría de justicia, Viviane Reding, con la política racista de Sarkozy, ha quedado como una mera anécdota que duró solo el tiempo que tardaron en reaccionar los demás dirigentes europeos, para imponer la defensa corporativa de sus intereses electorales, que pasan, inexorablemente, por explotar el yacimiento de votos del racismo, o, al menos, en no permitir que otros lo exploten en exclusiva. Corren, pues, malos tiempos para los gitanos y cada día es más evidente que nos toca jugar el papel de ser los judíos del siglo XXI, al menos, en lo que se refiere a ser utilizados como chivos expiatorios para distraer a esas mayorías sociales obnubiladas por el consumismo y frustradas la crisis, el desempleo y la falta de perspectivas a corto y medio plazo, pero que tienen en sus manos los votos que ponen y quitan a los gobiernos.

Por eso, solo si los gitanos europeos tenemos la madurez y la valentía suficientes como para asumir por nosotros mismos la defensa de nuestros derechos cómo ciudadanos y de nuestra dignidad como personas, podremos impedir que esta serie de olas antigitanas que desde hace años van y vienen por la mayoría de los países europeos, terminen por desembocar en un tsunami racista de consecuencias imprevisibles, y no solo para los gitanos, sino para otras minorías a las que también se les culpabiliza de gran parte de los problemas que padece la sociedad.

Ha llegado el momento de decir basta ya de que en nombre de los gitanos hablen personas a los que nadie ha elegido y que no hacen otra cosa que aplaudir a los mismos políticos y burócratas que luego justifican los abusos y los atropellos que se cometen con los más pobres y desprotegidos, como ocurre ahora con los inmigrantes rumanos en Francia.

Ha llegado la hora de decir que todas las políticas, tanto europeas como nacionales, supuestamente destinadas a combatir las desigualdades sociales de la población gitana, y que se financian con fondos europeos o estatales, constituyen un absoluto fiasco, y que esos recursos económicos se gastan todos en mantener a una Pléyades de burócratas y asalariados, tanto de las Administraciones Públicas, como de un sinfín de supuestas ONG, adjetivadas gitanas o no, cuya representatividad y gestión nadie comprueba ni fiscaliza, y para las cuales el principal objetivo es financiar el mantenimiento de sus puestos de trabajo. En España, alguna de estas ONG, cuenta con una plantilla de más de 1000 empleados fijos, y un presupuesto anual para gastos de funcionamiento, superior a los 15 millones de euros, y a pesar de que se llame gitana no lo es, pues no son gitanos sus dirigentes. Sin embargo, es la que más influye en la Administración para su propio beneficio, a cambio de avalar en los foros europeos la política del Gobierno de España en esta materia, manteniendo así la gran falacia de que nuestro país es un ejemplo de integración de los gitanos, cuando en realidad es todo lo contrario. La única verdad es que es mentira que los gitanos necesitados se beneficien de una forma real de todos esos planes y programas, pues al final nada llega a ellos, y ni siquiera se enteran de que existan.

Ha llegado la hora de que los gitanos sean los que digan donde les duele y busquen sus propias respuestas, y para eso, lo primero que se tiene que hacer, es propiciar que las poblaciones gitanas de cada país de la UE, nombren de forma democrática, mediante un sistema de votaciones libres y secretas, a unos representantes legítimos que en su nombre puedan llevar a cabo, en colaboración con las Administraciones Públicas, una verdadera política de integración social y económica de aquellos grupos que estén en situación de exclusión social y de marginación, al tiempo que se dignifique la imagen pública del conjunto de la población gitana que debe protagonizar la construcción de sus propias vías de desarrollo y de incorporación activa a la sociedad.

No se puede permitir por más tiempo la dilapidación de los importantes recursos económicos y humanos que durante más de 30 años se han perdido en planes de integración totalmente obsoletos, absurdos e inoperantes, que si algún efecto han tenido, más allá de la parafernalia propagandística de cumbres, congresos y encuentros, sin otro fin que el de su propia celebración, ( el ultimo hace pocos meses en Córdoba), y en los que los gitanos que participan, no son más que invitados de piedras que acuden a aplaudir a los políticos, ha sido el de la segregación y el aislamiento de los escasos gitanos a los que hay podido afectar.

Por otra parte, que el órgano de representación de los gitanos en España, sea un consejo compuesto por funcionarios de los ministerios y un puñado de representes de ONG nombrados a dedos por el Ministerio de Asuntos Sociales, es la mejor prueba de hasta qué punto la cuestión gitana no ha merecido hasta ahora ninguna consideración política que vaya más allá del asistencialismo paternalista y discriminatorio, pues considerar que una comunidad como la gitana puede estar representada por asociaciones o patriarcas, es puro racismo.

(1) Agustín Vega Cortés, es presidente de Opinión Romaní.

La "oenegización": un mal de nuestros tiempos


Rebelión

[La cooperación internacional] “rasca en donde no pica”


Don Custodio Sajvin (Campesino maya de Chimaltenango, Guatemala)

Desde hace ya unos años, y cada vez en forma más marcada, el término "oenegé" se ha incorporado al lenguaje cotidiano. ONG, es decir: organización no gubernamental. La designación es amplia, cabiendo allí un espectro muy dilatado de posibilidades.

En sentido estricto, una institución no gubernamental puede ser cualquier organización no ligada al aparato estatal. Podría entrar en la categoría, entonces, toda la iniciativa privada, desde una microempresa unipersonal hasta una corporación multinacional; o una entidad deportiva autónoma, una fundación, un grupo de vecinos. Pero hay una aceptación tácita respecto a lo que se quiere decir con el término: si bien están marcadas por no pertenecer a un gobierno, como las empresas privadas, las ONG’s tienen la particular connotación de ser entidades sin fines de lucro ligadas al ámbito de la acción humanitaria. Aunque las iglesias, que también desarrollan un trabajo humanitario y que tampoco son entidades gubernamentales, y en algunos casos –los nuevos grupos neopentecostales no entran en esta clasificación– no tienen fines de lucro, no son ONG’s. Para entrar en tal categoría se necesitan ciertos emblemas. Un aspecto "bohemio", informal, casual –quizá una camisa con la imagen del Che pueda ayudar– completa el cuadro.

Las hay de todos los gustos, colores, tamaños y sabores. Se las encuentra por todos lados, en el Norte (en general colaborando con los sectores pobres, tanto de sus países como con los del Sur), y en el Sur del mundo (operando los fondos que vienen del Norte próspero). Se dedican a las más variadas cuestiones: desarrollo sustentable, educación, derechos humanos, salud, promoción cultural, medio ambiente, etc., etc. Viven de diversas fuentes de financiamiento: colectas solidarias, fondos públicos, donaciones de grandes empresas privadas (¿habrá también lavado de hot money?), pero el circuito es siempre el mismo: el Norte dona, el Sur recibe. Algunas son minúsculas, casi familiares; otras son monstruos de impacto mundial que a veces inciden con relativa fuerza en las políticas gubernamentales de los países donde actúan. En su mayoría son laicas, pero también las hay vinculadas a iglesias (católicas, protestantes). Por todo ello, dada esta amplísima variedad, se hace imposible establecer generalizaciones. Dicho en otros términos: entre las ONG’s hay de todo, absolutamente de todo.

Pero hay rasgos comunes que vale la pena destacar. Por lo pronto, cosa común para todas, son entes creados por vocación de servicio. No es la ganancia material lo que las genera, al menos en principio. De todos modos la recaída en estos patrones es algo siempre posible, y en no pocas ocasiones, más allá de las declaraciones de principio, eso puede terminar siendo el motor de las organizaciones. De todos modos, las ONG’s siguen siendo uno de los pocos espacios donde, a veces, la mística de servicio es posible.

El fenómeno de la "oenegización" –hoy día dando la clara sensación de "llegado para quedarse"– es bastante reciente, de estas últimas décadas. Es contemporáneo de las políticas de reducción de los Estados que han venido teniendo lugar desde la década de los 80 del siglo pasado. Ahí donde éstos se reducen o se retiran, entran las ONG’s como complemento. A veces, incluso como claro y abierto colchón, como bálsamo.

Más allá de las buenas intenciones, no hay duda que su incidencia es cuestionable, fundamentalmente por pequeña, por minúscula. ¿Por qué hay que reemplazar funciones que son inherentes al Estado? Si se profundiza el análisis, esto nos puede conducir entonces al cuestionamiento de todo el movimiento oenegista: ¿son realmente imprescindibles estos mecanismos, o están hablando de tendencias políticas donde su proliferación es funcional por razones que van más allá del humanitarismo? ¿Quién, entonces, se beneficia de ello?

En todo caso, lo que queda claro es que las agendas que las ONG’s ponen en marcha recuerdan la cita del epígrafe: respondiendo a las líneas fijadas por las potencias del Norte, que es de donde provienen los financiamientos, se hace lo que esas potencias estipulan, pero no lo que la población pobre a quien se dirige el esfuerzo necesita. Claramente lo sintetiza el politólogo Helmer Velásquez: "Como afirmaba Custodio Sajvin, veterano dirigente cooperativista de la aldea Caquixajay en Tecpán, Chimaltenango, [Guatemala] –allá por los años setenta–: la cooperación "rasca en donde no pica". Con esto aquel experimentado dirigente campesino indígena daba por sentado que los proyectos de desarrollo impulsados por los organismos internacionales se planificaban, diseñaban y ejecutaban al margen de las necesidades, intereses y designios de la población "beneficiaria" que en buena parte de los casos resultaba más bien víctima de las prenociones de la tecnocracia".

En algunos temas específicos no hay ninguna duda que han sido casi exclusivamente las ONG’s quienes fijaron agendas y abrieron debates, contribuyendo a generar políticas públicas; ahí están, por ejemplo, el campo de los derechos humanos, de la reivindicación de los derechos de género, del trabajo por el cuidado medioambiental, de la prevención del VIH/SIDA. Sin ellas, sin su esfuerzo, esos asuntos podrían seguir permaneciendo ocultos para los Estados y también para la sociedad civil. Incluso en más de algún caso fueron estas organizaciones instrumentos para apoyar movimientos populares con programas revolucionarios, por ejemplo en África y en América Latina; también, en algunos contextos, apoyaron hasta movimientos de acción armada. Una vez más: entre las ONG’s hay de todo, por supuesto.

Pero en otros campos, aquellos que tienen vinculación directa con lo económico duro –el hueso duro de roer de la estructura social– su incidencia es más baja. O nula. No siendo partidos políticos con proyectos asimilables a los códigos de la práctica partidista, guardando en general posiciones pretendidamente neutras, apolíticas incluso, las ONG’s tienen un impacto relativo en cuanto propuesta de transformación social. Aunque existen desde hace varias décadas, no han sido un genuino contrapeso a los poderes conservadores (aunque entre sus insignias figure la camisa con la estampa del Che Guevara en algunos de sus miembros).

Hoy por hoy todo el Sur, lo que llamábamos Tercer Mundo tiempo atrás, está inundado de ONG’s. Pero esa inundación, más allá de constituirse en fuente de empleo de una buena cantidad de cuadros técnico-profesionales tanto en el Norte como en nuestros atribulados países sureños, abre interrogantes sobre lo que realmente aporta a la equidad mundial. No se puede decir que no dejen su granito de arena al respecto, pero quizá llama la atención la desproporción existente entre la cantidad existente de ONG’s y su impacto real. No es que no sirvan para nada, por supuesto. Lo llamativo es ese auge ¿desmedido? de estas últimas décadas, y su incidencia en la vida concreta, en la atención de las reales necesidades de los "beneficiarios" (palabra que no puede dejar de producir cierto escozor, siempre ligada a beneficencia).

Insistimos: no es posible generalizar y dar una respuesta unívoca para un fenómeno tan variado, pero ante lo complejo del asunto no puede menos que abrirse algunos interrogantes: ¿por qué esta proliferación casi infinita de ONG’s? A veces son más las organizaciones que la población beneficiaria de sus acciones; ello lleva a una sobreoferta de servicios, quizá innecesarios, duplicando esfuerzos, por tanto desperdiciando recursos. Aunque se insiste hasta la saciedad con la necesidad de coordinar entre las que desarrollan acciones afines, una multiplicación siempre creciente de ONG’s lo torna difícil, cuando no imposible. ¿Divide y reinarás? Pero ¿quién divide? ¿Y quién sigue reinando entonces? Recordemos, como dice el refrán, que "quien paga los músicos pide las piezas".

Es también parte del discurso oficial del oenegeismo la prédica sobre la necesidad de no ser paternalistas, de no caer en asistencialismo. ¿Por qué esa machacona insistencia? ¿Se sabrá, sin decirlo, que el sólo hecho de establecer un circuito donde uno da implica que el otro recibe, y eso se cierra en sí mismo? ¿No se contribuye así a generar una cultura de la dependencia, de la beneficencia? Si tanto se insiste, ¿será que eso indirectamente nos habla de la dificultad –o imposibilidad– de ir más allá de la figura de la caridad?

La dinámica que ha ido tomando el mundo del oenegeismo dio como resultado una masa de técnicos-burócratas que se encarga de su administración; pero a veces da la impresión que ese universo de población (clase media, con formación media o universitaria) se autoperpetúa a sí mismo, por lo que los proyectos para sus organizaciones surgen a la medida de las mismas más que en función de necesidades comunitarias.

En los países pobres –el lugar por excelencia de intervención de las ONG’s– las acciones emprendidas dependen enteramente de recursos externos; es decir: se inscriben en el campo de la cooperación internacional. Aunque ello abre la pregunta sobre si el circuito en juego constituye un verdadero aporte solidario al desarrollo de los más pobres y excluidos, o es parte de un mecanismo de sofocamiento de zonas calientes, "bomberos sociales". Dada esa dinámica, ¿puede el trabajo de las ONG’s ser un real instrumento de transformación estructural, o es un bálsamo, un lenitivo? Hace 50 años que el Sur recibe "cooperación", y las cosas no han cambiado mucho. ¿Cuántos salieron de pobres con eso? Cooperación, claro está, que no es Plan Marshall que sí recibió la Europa de la post guerra.

Si hay solidaridad y un espíritu justiciero en el seno de las ONG, ¿por qué se repiten las diferencias abismales entre trabajadores externos y locales? (en sueldos, en beneficios, en proyectos a largo plazo). La precarización laboral que se ha impuesto en estos últimos años de capitalismo salvaje (llamado eufemísticamente "neoliberalismo") trajo como consecuencia los contratos en condiciones cada vez más desventajosas para los trabajadores. En las ONG’s ello también se repite. ¿Por qué?

Las precedentes no son sino preguntas orientativas; de ninguna manera se pretende invalidar el inestimable aporte que pueden constituir las organizaciones no gubernamentales a genuinos procesos de cambio, en el sentido más amplio. Que haya deslices, corrupción, injusticias, aprovechamientos, mentiras y falsedades en su seno no debe sorprendernos; eso es la condición humana (¿dónde no lo hay?) La cuestión que se intenta plantear es hasta dónde son un aporte al mejoramiento general…, y hasta dónde también pueden jugar como mecanismo de control social. Si para el desarrollo se necesita ese apoyo externo –apoyo minúsculo en dinero, pues no son el Plan Marshall, no hay que olvidarlo–, si siempre e inexorablemente se depende "de afuera", eso abre preguntas en cuanto a los límites de los mecanismos en marcha. ¿Pueden estas pequeñas inversiones –por las que, en el Sur, los trabajadores especializados oenegizados se matan y meten zancadillas en su búsqueda, frenética a veces– ayudar al genuino desarrollo? ¿O tenía razón lo que nos decía don Custodio, el cooperativista del epígrafe?

Saturday, September 25, 2010

¿Alguien tiene las respuestas?

Koldo Campos Sagaseta

24 de septiembre de 2010


Por qué las armas nucleares que Irán no tiene son más peligrosas que las armas nucleares que Israel acumula?

¿Por qué las penas de muerte que la justicia de Irán suspende son más lamentables que las penas de muerte que la justicia de Estados Unidos ejecuta?

¿Por qué es terrorismo tirar una bomba en una calle y no lo es tirar diez mil bombas sobre una ciudad?

¿Por qué los daños colaterales tienen muñones?

¿Es el fósforo blanco menos perjudicial para un palestino que para un israelí?

¿Por qué hacer estallar en pleno vuelo un avión estadounidense es terrorismo y hacer lo mismo con un avión cubano es disidencia?

¿Por qué Milosevic se suicidó en la cárcel y Aznar se dedica a impartir conferencias?

¿Qué principio democrático es el que hace posible que en las Naciones Unidas 5 votos valgan más que 192?

¿Por qué se habla más del muro de Berlín que ya no existe, que del muro israelí en Palestina que se sigue levantando?

Si es verdad que el fin no justifica los medios, ¿por qué acabar con Sadam requería arrasar Irak y derrotar a los talibanes exige destruir Afganistán?

Si es verdad que el fin justifica los medios, ¿qué se puede reprochar entonces a Ben Laden o a Al Qaeda?

Si al margen de razón y derecho, un demente desata la guerra porque, a su criterio, el mundo es un mejor lugar sin su enemigo, ¿por qué condenar a su enemigo cuando, al margen de razón y derecho, piense que el mundo es un mejor lugar sin el demente?

¿Por qué es noticia la muerte en Cuba de un preso en huelga de hambre y no lo es la muerte de 9 mil niños de hambre todos los días en el mundo?

Friday, September 17, 2010

Sakineh y Norma...


Koldo Campos Sagaseta

A la iraní Sakineh Ashtiani, todos la conocemos. Condenada a ser lapidada por la justicia iraní, esta mujer acusada de adulterio posiblemente salve la vida. Su caso va a ser revisado y es de esperar que se haga justicia y quede por fin en libertad.

A la colombiana Norma Irene Pérez nadie la conoce. Condenada a ser asesinada por el Estado colombiano, a esta mujer que descubriera y denunciara una fosa común en su país donde el ejército había enterrado dos mil cadáveres de campesinos a los que había asesinado, tampoco nadie la ha podido salvar. Hace unos días, cuando regresaba a su domicilio tras participar en una asamblea, esta mujer defensora de los derechos humanos fue interceptada por individuos armados. Días después apareció baleada y muerta.

En el caso de Sakineh Ashtiani es obvio que la presión de distintas instituciones, como Naciones Unidas, diferentes organismos y los grandes medios de comunicación, han contribuido notablemente, a salvar su vida.

En el caso de Norma Irene Pérez también es evidente que el cómplice silencio de instituciones, como Naciones Unidas, diferentes organismos y los grandes medios de comunicación, han contribuido a procurar su muerte. Contribución que aumenta su delito por el generoso respaldo que esas instituciones y medios de comunicación brindan a un narco-estado terrorista, que cuenta por cientos de miles las personas desaparecidas, asesinadas y desplazadas.

Si uno pone el nombre de la mujer iraní en el buscador digital de El País aparecen 68 noticias relacionadas con ella, y cientos más con otras referencias.

En el buscador del periódico El Mundo, también son centenares las referencias a Ashtiani.

En ninguno de esos dos periódicos, sin embargo, aparece una sola noticia, sólo una, que aluda a Norna Irene Pérez, amenazada de muerte desde que su valor e iniciativa pusiera al descubierto la mayor fosa con cadáveres del mundo, con dos mil víctimas de los llamados “falsos positivos”.

Recientemente, la revista Time, sobre la imagen de una joven afgana mutilada por un pariente, sentenciaba en su portada: “Lo que pasa si nos retiramos de Afganistán”.

¿Se animara ahora la revista Time, sobre la imagen de Norma asesinada, rodeada de sus tres hijas de 14, 6 y 4 años y de su hijo de 9 años, a titular: Lo que seguirá pasando si no invadimos Colombia? ¿O será que Colombia hace ya años que ha sido invadida y ocupada?

Thursday, September 9, 2010

Hombres sin inteligencia espiritual...


Escrito por: JOSÉ MIGUEL GÓMEZ

El humano postmoderno degluta lo superficial, lo banal, lo insustancial. Ha perdido la necesidad de buscar el sentido a su vida, su utilidad y su voluntad y su sentido de pertenencia para encontrarle más de una razón a su existencia, que no sea la del placer, la seducción y la gula por los momentos felices, como planteaba el profesor existencialista Víktor Frankl.

Ese hombre con anemia de ética, de moral y dignidad busca la conquista del “parecer” apuesta al relativismo, al ocasionalismo y al consumo de todo lo nuevo (neofilismo) sin ninguna crítica; solamente conquistar un nuevo estatus social.

Para mal, no hay que tener ni inteligencia múltiple, emocional, ni social, sencillamente adquirir habilidades y destrezas en aprender a ser resonante de lo que quiere escuchar y bailar la sociedad secuestrada.

Ahora Francesc Torralba un sabio profesor en filosofía de la Universidad de Barcelona nos pone a reflexionar con su libro Inteligencia espiritual. Dice: “vivimos en un desierto espiritual” y no se refiere a ninguna religión, a la falta de fe ni de católico, ni de protestante, ni a ningún rito o símbolo que busque aproximar al hombre a Dios.

La inteligencia espiritual aproxima a un hombre a sentir y vivir el compromiso con su prójimo, el amor y la compasión por el otro, a tener sentido de utilidad y de transcendencia en función de su altruismo social. Sencillamente, el hombre con inteligencia espiritual, no es un ser mezquino, individualista, egocéntrico, ni narcisista que solamente se preocupa por sus razonamientos mediáticos: goce, placer, dinero, status, confort.

Más que eso, la inteligencia espiritual pone sabiduría al hombre para vivir, para servir, para hacer posible el bienestar, la paz y la felicidad a otros seres humanos.

Se vive con armonía en lo interior y exterior, en consonancia y coherencia en lo que se práctica, o sea, reproducir la beneficencia, nunca la maledicencia; hacer el bien y hacerlo bien, con calidad y calidez, con equilibrio y eficacia.

Cada oportunidad, cada circunstancia se convierte en razones existenciales para prestar el talento, la inteligencia y el carácter al servicio de la humanidad, para hacer posible la realización y la trascendencia que hacen posible una existencia de utilidad.

Vale recordar a Nelson Mandela, a Teresa de Calcuta, Gandi, Dalai Lama, Martín Luther King o de este lado, a Juan Pablo Duarte, Juan Bosch y tantos más.

El hombre intrascendente se hace adicto a sus hábitos, se encadena a sus placeres mediáticos; vive pendiente de los resultados, de sus ganancias y sus beneficios particulares; de ¡ay! su agonía y su despersonalización. Su gran temor por las pérdidas, y su ansiedad por dejar los placeres, que representan su existencia y la conquista a su propio yo.

Torrealba plantea cómo la inteligencia espiritual hace al ser humano más receptivo, más sensible, más plenamente integrado en entorno. Sin embargo, reflexiona las diferentes formas en que el ambiente materialista, pragmático, utilitarista y consumista atrofia la inteligencia espiritual.

El hombre postmoderno es un ser pobre, sin utopía y sin ideales, sin ideología y sin principios, que relativiza las palabras, se maquilla el rostro, y el sentido de su vida es calmar su gula personal.

Ahora para mal, también con anemia y atrofia de la inteligencia espiritual, ¡Oh Dios! De qué hombre hablamos, de qué sociedad, de qué familia, de qué políticos.

Parece que hay que asumir la inteligencia espiritual, la social y la emocional para desarrollar un ser humano nuevo, trascendente, de contenido más afectivo, más cultural y más altruista. Sencillamente, más existencial.


APOYEMOS LA EDUCACION (MAYOR PRESUPUESTO)

CRITICA SOCIAL NO APTA PARA IDIOTAS...


Por: Hilda Arzeno

Hay miércoles, jueves o domingos que es mejor permanecer bajo los escombros de una sabana vieja con olor a ti, que salir al mundo real a pensar y lamentar no estar mejor que Juan o la loca que camina desnuda todo el malecón. Y resulta que la cotidianidad huele mal, nos acostumbramos al mismo discurso, a vivir de asalariados, en un sub-mundo donde las musas saben a mierda y donde trabajar por pasión resulta cliché. Vivo en el mundo real, ese de levantarse temprano a buscar con que vivir para algún día tener un cuarto de docena de hijos a quienes mentirles diciéndoles que en esta patria se puede adelantar, se puede ser bueno, sin ser político, ladrón o narcotraficantes, soberbias mentiras, idiota tu que te crees ese cuento.

Las noches son iguales para todos los pobres. Los mosquitos, Sí esos malditos que te pican justo cuando no hay luz y los ojos se cierran por el cansancio o cuando aún se está alelado por la hartura de arroz del que quedo al medio día. Sí porque así vivimos los pobres, incluso aquellos que nos colamos al saco de clase media porque ganamos algunos centavos, pero resulta que calidad de vida es una frase para consolar la impotencia de vivir en país que da asco cuando se conocen sus entrañas y la realidad de su gente. Gente como tú y como yo que vive jodida, Sí bien jodida, creyendo en políticos que hacen campaña para prometer, para ilusionar conciencias, para aligerar esperanzas, pero siempre es la misma mierda. Hoy no escribo como dominicana. Escribo como mujer, como hija, como amiga, como hermana, como prima, como una ciudadana que no creció en cuna de oro, que no es amante del sushi ni la langosta. Que desde siempre conoció el olor del barrio, los ruidos que hacemos los pobres cuando en las noches no hay luz, cuando la ira abruma porque en la casa los cuartos no alcanzan. Esa misma mujer que tiene tías, primas y amigos que viven jodidamente peor que yo, que saben bien que esta patria de cartón solo algunos la disfrutan.

Este país no es un país, se ha convertido en un Paquito de verdades dibujadas y campañas de promoción bien efectivas. Mi querida patria, que ya no es mía. Es de los ladronasos que la gobiernan y de una que otras patrias que se inmiscuyen en lo que no les incumbe. Que dirían quienes la liberaron, que queda de ese sentido de pertenencia, donde está. Este no es mi país, este mismo donde la prensa calla lo que debe decir, donde los médicos no atienden a quienes no tienen cuarto, este país donde los pobres no son más que una vaina que no le importa a nadie.

Donde quienes son capaces de dar algo hacen alarde de su esplendidez haciendo comerciales con tarjeticas, canasticas, funditas y cual porquería se les ocurre para callar barrigas vacías y mentes sin rumbos, porque es lo que produce una patria sin oportunidades y un país a la deriva. O pregunto qué pasaría si todos los dominicanos tuvieran una visa para irse de este país, que es un paraíso secuestrado por los políticos. Qué pasaría si todos levantáramos la voz y dijéramos que estamos hartos de tanta corrupción, de tanta inseguridad, de tantas mentiras, de tantos atropellos, que pasaría si de verdad esto fuera un país y no un pedazo de patio gobernado por narcos.

Thursday, August 19, 2010

Los símbolos de las cosechas...


En 1991 Doug Bower y Dave Chorley se ajudican la autoría de los círculos aparecidos durante la década de 1970, mostrando detalladamente a la prensa cómo los realizaron. El fenómeno en sí no sólo es auténtico sino que ha ido adquiriendo grandes imensiones

El fénomeno comenzó en el año 1976, cuando aparecen los primeros círculos en Winchester, Reino Unido, y los medios hacen eco de la noticia.

Estos primeros círculos eran simples, de apenas 9 o 10 metros de diámetro, pero con el paso de los años se volvieron más complejos y numerosos. Ya en la década de 1980 el fenómeno se traslada a otros países como Alemania, Nueva Zelanda.

En 1991 Doug Bower y Dave Chorley se ajudican la autoría de los primeros círculos aparecidos durante mediados de la década de 1970, mostrando detalladamente a la prensa cómo los realizaron. Los inventores del fenómeno empezaron realizando simples círculos con la idea de que los ufólogos los consideraran obra de extraterrestres y, cuando el meteorólogo Terence Meaden, especuló con la posibilidad de que fueran consecuencia de tornados, añadieron líneas rectas y rectángulos para frustrar al experto.

También cuando los ceréalogos especulaban en los pubs sobre qué resultaría en el fenómeno sorprendente y definitivo de cara a su origen no natural, Bower y Chorley -que solían frecuentar los mismos locales- tomaban nota y, en cuanto podían, hacían realidad los sueños de los expertos.

¿Qué son? ¿quién los crea?¿para qué?¿cómo nos puede afectar a escala mundial? ¿Método de comunicación multidimensional? ¿un regalo personal?, ¿símbolos adecuados para nuestro tiempo? Se tiene constancia de ellos desde el siglo VIII de nuestra era, y posiblemente desde tiempos bíblicos.

Existe un grabado de 1678 en donde aparece reproducido el llamado “diablo cortacesped”, que parece mostrar un creador de los círculos. Más de 10 000 casos alrededor del mundo en 2 décadas desde que se investigan. Muchos se acercan al fenómeno, pero también muchos son los que lo rechazan.

Testigos afirman que todo sucede en segundos. Aparecen en cualquier medio que pueda soportarlos, arena, nieve, arrozales, campos de flores, árboles e incluso en lagos helados…

“Estamos recibiendo una narración progresiva y si prestamos atención, podemos ver hacia donde nos lleva esa narración”.

Los investigadores más implicados llevan un seguimiento continuo año tras año. Las primeras apariciones en época moderna aparecieron en Inglaterra hacia finales de los setenta, con diseños simples pero lo suficiente como para atraer la atención del público.

Alrededor de 1980 el fenómeno empezó a ser investigado por Pat Delgado y Terence Meaden. El fenómeno empezó a aumentar rápidamente y crecía en complejidad. Entre los años 1989 y 1990 los círculos empezaron a estar unidos por líneas rectas.

En la tradición Hopi y la de otros pueblos nativos norteamericanos la línea recta significa comunicación. Cuando te encuentras con varios círculos unidos con líneas rectas, estamos hablando de la comunicación entre diferentes mundos, diferentes realidades.

Partiendo de este fenómeno, se empieza a obtener pictogramas, y mirando estos símbolos encontramos un significado implícito, simbólico.

Observando estas señales nos damos cuenta que en la naturaleza de los círculos hay un conocimiento de nuestra historia como humanidad, una historia básica fundamentada en los principios naturales.

Una vez los investigadores entendieron esta cuestión, comenzaron a investigar con signos alquímicos, símbolos esotéricos, otros que implican conocimientos matemáticos, geométricos, conocimientos planetarios.

Llegado a este entendimiento, en los círculos se empezó a registrar conocimientos cada vez más complejos, como por ejemplo relativos a los movimientos de los planetas. Se va ampliando la conciencia del conocimiento, se va ampliando la escala hacia un carácter más cósmico, más universal.

Esta evolución ha tenido un desarrollo gradual durante los años noventa. Y en los últimos años en los símbolos se empieza a notar una especie de reto hacia nuestra imaginación y a cómo percibimos nuestra realidad, nuestro mundo.

Hay símbolos que son impresiones en cuatro dimensiones sobre un campo tridimensional, relacionados con paradojas visuales que se remontan a miles de años atrás, hasta los matemáticos griegos. Es como un proceso en el que cada temporada el mensaje es más amplio y más profundo.

Hacia el 2001 se empezaron a observar crop circles en la Columbia Británica (Canadá). El primero de ellos en Vanderhood en 1998. Aparecieron en el centro del campo y no había ningún camino que llegase hasta ellos.

Muchísimos grupos de personas se empeñan en negar el origen sobrenatural de los círculos, ignorando que han estado ahí durante siglos.

Hay escépticos que argumentan que para llamar vedaderamente nuestra atención debería de formarse los círculos a plena luz del día y delante de miles de personas, o que simplemente deberían de aparecer en los jardines de la casa blanca.

En julio de 1990 el fotógrafo Steve Alexander decidió investigar sobre el terreno con su videocámara los círculos y logro captar una pequeña esfera luminosa sobre los campos.

En las imágenes posteriores se percibía claramente una esfera flotando por el aire. Se podría dar una explicación lógica sobre lo que aparecía en el video, como algún tipo de efecto de luz.

Pero no fue el fotógrafo el único testigo. En el mismo lugar, separado unos cientos de metros se encontraba un agricultor manejando su tractor y aseguró haber visto la misma esfera rodando por encima de él para después desaparecer.

Rueda de Caterina

Pero la prueba física definitiva para los creyentes apareció en 1996. Parecía relacionar definitivamente las bolas de luz y los círculos de los cultivos. En un video filmado por John Wailey, cerca del Oliver Castle, en inglaterra.


Sunday, August 8, 2010

¡Feliz 1984!

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1984 de George Orwell es una novela política situada en la supuesta Inglaterra de 1984 donde existen 3 grandes superpotencias: Oceanía, Eurasia y Asia Oriental.

La novela refleja el sistema político de Oceanía, altamente jerarquizado y donde El Partido lo controla todo. Producción, mercados, vida civil, moral, ética… absolutamente todo, incluso el pensamiento de todos los ciudadanos.

De hecho, casi toda la población está sujeta a una vigilancia permanente mediante “telepantallas” y micrófonos repartidos por casi toda la geografía y en la práctica totalidad de los hogares. Todos los ciudadamos están vigilados en cuanto a sus actos, palabras, movimientos, e incluso se registra aquello que murmuran en sueños, en previsión de que no tenga un pensamiento “incorrecto” o “peligroso” para la nación, la sociedad, para El Gran Hermano, la personificación de El Partido, aquél que todo lo ve, todo lo oye, y todo lo ordena.

La trama se desarrolla, grosso modo, a través de un personaje: Wiston Smith, un cargo medio dentro de El Partido que, a grandes rasgos, se da cuenta de la falsedad sobre la que se sustenta todo el entramado político y social, e intentará luchar en su contra. No me voy a extender en la trama, intensa de por sí e interesante a cada página, ya que prefiero centrarme en algunos aspectos que más me han llamado la atención de la novela.

El primero de ellos es la completa sumisión de la sociedad, de cómo El Partido ha logrado eregirse en el poder y controlar absolutamente todo. La vida privada sencillamente, ha dejado de existir, “telepantallas” en el trabajo, en la calle, en la propia vivienda, todo, por seguridad, todo por la libertad de los ciudadanos. “LA LIBERTAD ES LA ESCLAVITUD”, uno de los dogmas de El Partido, indica que lo que los hace libres, es la esclavitud de la mente, una total sumisión incosciente, una sumisión que no se nota, deja de ser sumisión, es libertad.

Otro de los dogmas es “LA IGNORANCIA ES LA FUERZA”, donde la fanatización del pueblo, acentuada en los estratos más pobres, se hace evidente en su adoración al Gran Hermano que los vigila y los protege. Una intensa ignorancia, cerradez de mente, la falta de preguntas e inquietudes ha convertido a los ciudadanos en máquinas de desconfiar, donde cualquier acto sospechoso es inmediatamente denunciado por los propios ciudadanos, que faltos de criterio toman cualquier cosa que no sea explícitamente buena, como mala para el adorado Gran Hermano, protegiendo aún más si cabe, al propio sistema.

El tercer y último dogma es “LA GUERRA ES LA PAZ”. La sociedad está sumido en un contínuo estado de histeria colectiva, donde la permanente guerra que mantiente Oceanía hace que la ciudadanía se encuentre en un contínuo frenesí de victorias militares exageradas, héroes que nunca han hecho nada heróico y que la mayor parte de las veces ni siquiera existe, contrastando con un contínuo estado de miedo y preocupación que hace que la vigilancia extrema sea hasta reconfortante, lo que incrementa la motivación para adorar al Gran Hermano.

Como vemos, El Partido ha modelado una sociedad totalmente fiel a El Partido, y éste trabaja contínuamente para que todo siga siendo igual. Otra de las cosas que me ha llamado la atención es el profundo esfuerzo manipulador que realiza El Partido. Toda previsión ha de ser alcanzada o superada, todo antiguo enemigo y ahora aliado, debe haber sido un aliado siempre, todas las estadísticas positivas…. Todo un mundo hecho a medida, que sólo se puede conseguir reescribiendo contínuamente el pasado, consiguiendo por lo tanto un gobierno infalible, donde no hay ninguna derrota, ningún error, donde ninguna persona ha sufrido, y si lo ha hecho esa persona ha desaparecido de todo registro de forma que nadie puede probar su mera existencia. “Quien controla el pasado controla el futuro. Quien controla el presente, controla el pasado” podría ser el cuarto dogma sobre el que se sustenta el Gran Hermano. Se está creando una “memoria única y colectiva” necesaria para crear un pensamiento único.

Como colofón a toda esta filosofía, El Partido utiliza un último elemento unificador: un enemigo común. El personaje de Goldstein personifica todo lo malo: traición al Gran Hermano, alianzas con el enemigo… , y se le acusa de los más horrendos crímenes, reales o no, que se hayan podido cometer. El personaje es demonizado, hasta tal punto que se han instaurado los Dos Minutos de Odio y la Semana del Odio, donde los ciudadanos se desahogaban contra Goldstein, siendo imposible no sentirse arrastrado por los insultos y los demás vociferantes que despotrican al lado. Este frenesí unificador cumple una doble función como válvula de escape a las tensiones que la extrema vigilancia pueda generar, pues una sociedad miedosa, con el odio como única vía de expresión, fanatizada y manipulada, es más dócil que una ciudadanía tranquila y segura.

¿Se parece nuestra sociedad a esta sociedad sumisa, que grita contra lo que nos dicen que gritemos, que pensemos que tal cosa está bien o que tal cosa está mal, que nos vigilan y en vez de sentirnos invadidos nos sentimos reconfortados?

Tenemos a una sociedad totalmente sumisa. ¿Totalmente? En un principio están controlados todos los actos, discursos, la ética… pero ¿y el pensamiento? Se puede sugestionar, inducir, prohibir, permitir, incentivar, a tener un tipo de pensamiento, pero ¿controlarlo totalmente? Aquí hace aparición la Policía del Pensamiento, dedicada a eliminar (ya que no se podía controlar directamente) todo pensamiento peligroso para El Partido, haciendo desaparecer a la persona que lo mantuviera.

Incluso existe una “neolengua” guía de la evolución lingüística de la población cada vez más escueta, más concreta, más cerrada, determinante, exacta, y por lo tanto, incapaz de referenciar ciertos conceptos, en concreto, ciertos conceptos incómodos.

Es curioso cuanto menos, que sea el lenguaje que que determine el pensamiento, y así es puesto que el acto de tener un pensamiento necesita de una expresión que lo materialice en sí mismo de alguna manera, aunque ésta sea tan abstracta como una simple expresión. Un mono es capaz de pensar porque puede expresar ese pensamiento (por ejemplo, empleando un sencillo lenguaje de símbolos) , un delfín, un hombre, pero no una vaca, un caballo o un dinosaurio, cuya única expresión es el resultado de una causa-efecto materializado en un estímulo-respuesta.

El mono, por ejemplo, no puede tener pensamientos complejos porque su base de conocimiento es muy débil , no se pueden expresar demasiadas cosas con un abanico de 100 palabras, y por lo tanto, no se puede expresar un pensamiento que hable, de por ejemplo, la “bondad de una acción”, cuando la palabra “bondad” no existe para ti. Por tanto, la existencia de un pensamiento depende de la capacidad de ser expresado, y por tanto, a menor abanico léxico, menor capacidad de pensamiento. En el libro incluso se plantea la posibilidad de que un lenguaje lo suficientemente escueto evite por sí mismo la existencia de pensamientos que no deban producirse.

¿Se parece nuestra sociedad a esta sociedad ignorante, que por su poco léxico en general, es incapaz de pensar más allá de donde se desea que pensemos? ¿Se premia la educación, el esfuerzo, la cultura? ¿O se adora al ignorante confeso y orgulloso (¿?) de su propia incultura?

Esta limitación del pensamiento repercute en la mismísima percepción de la realidad. Esa percepción de la realidad se convierte en la explicación que unifica toda la trama social y política de El Partido, de El Gran Hermano. Todo, absolutamente todo está encaminado a CREAR UNA REALIDAD, la realidad en la que El Partido tiene el poder, siendo ésta la primera y última ambición, su motivo existencial, y ello es conseguido a través de una realidad en la que únicamente Él tiene el poder, y DEBE ser adorado, respetado y obedecido. Esa realidad está presente, o se intenta que esté presente en cada individuo, de forma unificadora y autoritaria, imposible de cambiar, al igual que es imposible cambiar la ley de la gravedad porque pertenece a la realidad, al igual que es imposible decir que 2 + 2 no son 4 porque es un hecho que pertenece a la realidad. ¿ Y si la realidad te dice que 2 + 2 son 5 ? ¿Y si a El Partido, por los motivos que sean, le conviene que 2 + 2 sean 5? Tiene todos los medios para hacerlo: una extrema presión, vigilancia, policia del pensamiento, realidad controlada … todo, para que el individuo se desarrolle en una realidad cómoda, carente de cualquier pensamiento peligroso para El Partido.

Y yo pregunto: ¿Se parece nuestra sociedad a esta sociedad ensimismada en una realidad irreal? ¿Vive en un mundo de felicidad, donde los medios de comunicación nos recuerdan constantemente lo felices que somos con nuestras vacaciones, nuestro fútbol, nuestro rato de cerveza en el bar, nuestras navidades, las fiestas, cumpleaños, etc…?

Ya vivimos en un mundo totalmente lleno de comodidades, en una realidad que difícilmente cambiaríamos, porque es la realidad en la que nos hemos desenvuelto desde pequeños, la realidad es real, por lo tanto, inamovible.

Ya vivimos en un mundo estrechamente vigilado. ¿Cuántas cámaras nos vigilan noche y día? ¿Cuánto se puede saber de cada persona? Casi todo, ya que estamos totalmente expuestos desde que salimos a la calle (1 cámaras por cada 14 habitantes en el Reino Unido) o nos conectamos a internet ( 3 ( ]-[ 3 [_ 0 1/1 )

Ya vivimos en un mundo donde la clase política sabe todo esto y hace todo lo que puede por perpetuarse en el poder, cueste lo que cueste, a expensas de los derechos civiles de los que hoy gozamos, aprovechándose de la ignorancia y fomentándola al invertir cada vez menos en educación; pues un pueblo inculto es un pueblo dócil.

Ya vivimos en un mundo donde la clase política sabe todo esto y hace todo lo que puede por perpetuarse en el poder, cueste lo que cueste, a expensas de los derechos civiles de los que hoy gozamos, aprovechándose de la ignorancia y fomentándola al invertir cada vez menos en educación; pues un pueblo inculto es un pueblo dócil.


Hiroshima: 65 años de ‘American way of life’...


Rebelión

Japón era un país sin apenas capacidad de resistencia por tierra, mar o aire cuando el presidente demócrata Harry S. Truman , Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, ordenó un bombardeo atómico contra la ciudad de Hiroshima . Este crimen contra la Humanidad causó la muerte instantánea a no menos de 120.000 personas y más de 300.000 heridos (en su inmensa mayoría civiles en ambos casos). Tres días después EEUU hizo detonar otro artefacto nuclear sobre la ciudad de Nagasaki que sumó otras 75.000 muertes directas.

Estos dos macabros eventos fueron el punto de partida de una alocada carrera armamentística que protagonizó la política internacional en las cuatro décadas siguientes… La carrera de armas estratégicas que EEUU y la URSS mantuvieron en pos de la “paridad nuclear” fue un camino a ninguna parte que enterró literalmente enormes cantidades de dólares y rublos en cientos de silos de misiles nucleares de las dos superpotencias.

Propaganda vs. realidad


Con Hiroshima comienza también el llamado “American way of life” [Estilo de vida americano], todo un sistema de valores basado en el poder financiero global de Wall Street, una poderosa industria, la publicidad y el consumo que requería un poderío militar global expansivo y la explotación de los recursos en la mitad del planeta a manos del “complejo militar-industrial” estadounidense (verdadera fuente del poder real en Washington desde entonces). Esa mitad del planeta era el así llamado “mundo libre” durante la Guerra Fría contra la URSS, la otra superpotencia nacida con el fin de la Segunda Guerra Mundial.

El 6 de agosto de 1945, ya acabada la guerra en Europa tras la toma de Berlín por el Ejército Rojo en mayo, en el Imperio del Sol Naciente se había puesto el Sol. Japón, una superpotencia militarista que había dominado poco tiempo antes casi todo el Extremo Oriente continental asiático y una inmensa área de millones de kilómetros cuadrados en el Océano Pacífico, era a la sazón un país agotado sin apenas capacidad de producción industrial y armamentística con una sociedad desmoralizada e incapaz de reaccionar frente al imparable avance de los aviones, las naves y las tropas del emergente “Imperio del Sol Poniente”… A finales de febrero de 1945, EEUU había infligido una severa derrota militar a Japón en su última línea de defensa, la isla de Iwo Jima: la caída de Tokio y con ella el final definitivo de la Segunda Guerra Mundial eran ya dos acontecimientos inexorables por esas fechas.

Pero este American way of life que ahora parece iniciar su declive debido a una crisis estructural de la economía norteamericana y a una previsible crisis energética en ciernes no se habría sostenido durante más de seis décadas sin el poderoso soporte que conformaban la publicidad y el llamado Star System de Hollywood, principales armas de agitprop en una guerra ideológica intercontinental que ha conseguido convencer a millones de seres de que viven en el mejor de los mundos posibles en este “mundo libre” con millones de cadáveres en el armario: primero fueron Hiroshima y Nagasaki pero luego les llegó el turno a coreanos, indochinos, latinoamericanos, africanos; más tarde a yugoslavos y ahora a iraquíes, palestinos, afganos… La cuenta detallada sería muy larga.

Buena prueba de lo importante y poderosa que puede llegar a ser la hegemonía en el terreno de las ideas es que todos tenemos bien presentes los iconos propagandísticos del estilo de vida americano y muchos lo han asumido como propio. Por el contrario, casi nadie recuerda las crudas imágenes de los cuerpos de niños o bebés calcinados en una fracción de segundo de ese fatídico 6 de agosto de 1945 en Hiroshima. De aquéllos que se vaporizaron en la zona cero de la explosión nuclear no quedó ningún rastro; sus moléculas, que antes formaban células y órganos, fueron volatilizadas por una ola de fuego estadounidense de miles de grados y se disiparon en una atmósfera infernal…

Por eso es necesario recordar, al menos, el nombre de ese presidente demócrata que ordenó al ángel de la muerte visitar Hiroshima un día como hoy de hace 65 años.