Sunday, July 17, 2016
Wednesday, July 6, 2016
Monday, July 4, 2016
Saturday, June 25, 2016
Saturday, June 11, 2016
Tuesday, August 14, 2012
Friday, May 4, 2012
Tuesday, May 1, 2012
Mañana es la única utopía ~
José Saramago
Frecuentemente me preguntan que cuántos años tengo... ¡Qué importa eso!Tengo la edad que quiero y siento. La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso. Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido.Tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de laconvicción de mis deseos. ¡Qué importa cuántos años tengo! No quiero pensar en ello. Unos dicen que ya soy viejo y otros que estoy en el apogeo. Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino loque mi corazón siente y mi cerebro dicte.Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso, para hacerlo que quiero, para reconocer yerros viejos, rectificar caminos y atesorar éxitos. Ahora no tienen por qué decir: Eres muy joven, no lo lograrás.Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, perocon el interés de seguir creciendo.Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos, y las ilusionesse convierten en esperanza.Tengo los años en que el amor, a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirseen el fuego de una pasión deseada. Y otras en un remanso de paz, como el atardecer en la playa. ¿Qué cuántos años tengo? No necesito con un número marcar, puesmis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos, las lágrimas que por el caminoderramé al ver mis ilusiones rotas... valen mucho más que eso. ¡Qué importa si cumplo veinte, cuarenta, o sesenta! Lo que importa es la edad que siento. Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos. Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquiriday la fuerza de mis anhelos. ¿Qué cuantos años tengo? ¡Eso a quién le importa!Tengo los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento.
Saturday, April 21, 2012
Thursday, February 16, 2012
Cómo hacerte saber?

Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?
Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo.Que nadie establece normas, salvo la vida.Que la vida sin ciertas normas pierde forma.Que la forma no se pierde con abrirnos.Que abrirnos no es amar indiscriminadamente.Que no está prohibido amar.Que también se puede odiar.
Cómo hacerte saberque nadie establece normas, salvo la vida!
Que el odio y el amor son afectos.Que la agresión porque sí, hiere mucho.Que las heridas se cierran.Que las puertas no deben cerrarse.Que la mayor puerta es el afecto.Que los afectos nos definen.Que definirse no es remar contra la corriente.
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo, más se dibuja.Que buscar un equilibrio no implica ser tibio.Que negar palabras implica abrir distancias.Que encontrarse es muy hermoso.Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida.Que la vida parte del sexo.Que el por qué de los niños tiene un por qué.
Que querer saber de alguien no es sólo curiosidad.Que querer saber todo de todos es curiosidad malsana.Que nunca está de más agradecer.Que la autodeterminación no es hacer las cosas solo.Que nadie quiere estar solo.Que para no estar solo hay que dar.Que para dar debimos recibir antes.
Que para que nos den, también hay que saber cómo pedir.Que saber pedir no es regalarse.Que regalarse es, en definitiva, no quererse.Que para que nos quieran debemos mostrar quienes somos.Que para que alguien sea, hay que ayudarlo.Que ayudar es poder alentar y apoyar.Que adular no es ayudar.
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara.Que las cosas cara a cara son honestas.Que nadie es honesto porque no roba.Que el que roba no es ladrón por placer.Que cuando no hay placer en hacer las cosas, no se está viviendo.Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte.Que se puede estar muerto en vida.
Que se siente con el cuerpo y la mente.Que con los oídos se escucha.Que cuesta ser sensibles y no herirse.Que herirse no es desangrarse.Que para no ser heridos, levantamos muros.Que quien siembra muros no recoge nada.Que casi todos somos albañiles de muros.
Que sería mucho mejor construir puentes.Que sobre ellos se va a la otra orilla, y también se vuelve.Que volver no implica retroceder.Que retroceder puede ser también avanzar.Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol.
Cómo hacerte saberque nadie establece normas, salvo la vida!
Sunday, February 12, 2012
Lo que quiero ahora...

Será porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente estas Navidades a enfermedades gravísimas. O porque, por suerte para mí, mi compañero es un hombre que no posee nada material pero tiene el corazón y la cabeza más sana que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación –al menos la sensación– de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida.
Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.
Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.
Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.
También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O todo.
Magazine | 19/01/2012
Saturday, January 21, 2012
Educando Con El Ejemplo...
La escuela del mundo al revés es la más democrática de las instituciones educativas. No exige examen de admisión, no cobra matrícula y gratuitamente dicta sus cursos, a todos y en todas partes, así en la tierra como en el cielo: por algo es hija del sistema que ha conquistado, por primera vez en toda la historia de la humanidad, el poder universal. En la escuela del mundo al revés, el plomo aprende a flotar y el corcho, a hundirse. Las víboras aprenden a volar y las nubes aprenden a arrastrarse por los caminos.
Los modelos del éxito
El mundo al revés premia al revés: desprecia la honestidad, castiga el trabajo, recompensa la falta de escrúpulos y alimenta el canibalismo. Sus maestros calumnian la naturaleza: la injusticia, dicen, es la ley natural. Milton Friedman, uno de los miembros más prestigiosos del cuerpo docente, habla de «la tasa natural de desempleo». Por ley natural, comprueban Richard Herrstein y Charles Murray, los negros están en los más bajos peldaños de la escala social. Para explicar el éxito de sus negocios, John D. Rockefeller solía decir que la naturaleza recompensa a los más aptos y castiga a los inútiles; y más de un siglo después, muchos dueños del mundo siguen creyendo que Charles Darwin escribió sus libros para anunciarles la gloria.
¿Supervivencia de los más aptos? La aptitud más útil para abrirse paso y sobrevivir, el killing instinct, el instinto asesino, es virtud humana cuando sirve para que las empresas grandes hagan la digestión de las empresas chicas y para que los países fuertes devoren a los países débiles, pero es prueba de bestialidad cuando cualquier pobre tipo sin trabajo sale a buscar comida con un cuchillo en la mano. Los enfermos de la patología antisocial, locura y peligro que cada pobre contiene, se inspiran en los modelos de buena salud del éxito social. Los delincuentes de morondanga aprenden lo que saben elevando la mirada, desde abajo, hacia las cumbres; estudian el ejemplo de los triunfadores y, mal que bien, hacen lo que pueden para imitarles los méritos. Pero los «jodidos siempre estarán jodidos», como solía decir don Emilio Azcárraga, que fue amo y señor de la televisión mexicana. Las posibilidades de que un banquero que vacía un banco pueda disfrutar, en paz, del fruto de sus afanes son directamente proporcionales a las posibilidades de que un ladrón que roba un banco vaya a parar a la cárcel o al cementerio.
Cuando un delincuente mata por alguna deuda impaga, la ejecución se llama ajuste de cuentas; y se llama plan de ajuste la ejecución de un país endeudado, cuando la tecnocracia internacional decide liquidarlo. El malevaje financiero secuestra países y los cocina si no pagan el rescate: si se compara, cualquier hampón resulta más inofensivo que Drácula bajo el sol. La economía mundial es la más eficiente expresión del crimen organizado. Los organismos internacionales que controlan la moneda, el comercio y el crédito practican el terrorismo contra los países pobres, y contra los pobres de todos los países, con una frialdad profesional y una impunidad que humillan al mejor de los tirabombas.
El arte de engañar al prójimo, que los estafadores practican cazando incautos por las calles, llega a lo sublime cuando algunos políticos de éxito ejercitan su talento. En los suburbios del mundo, los jefes de estado venden los saldos y retazos de sus países, a precio de liquidación por fin de temporada, como en los suburbios de las ciudades los delincuentes venden, a precio vil, el botín de sus asaltos.
Los pistoleros que se alquilan para matar realizan, en plan minorista, la misma tarea que cumplen, en gran escala, los generales condecorados por crímenes que se elevan a la categoría de glorias militares. Los asaltantes, al acecho en las esquinas, pegan zarpazos que son la versión artesanal de los golpes de fortuna asestados por los grandes especuladores que desvalijan multitudes por computadora. Los violadores que más ferozmente violan la naturaleza y los derechos humanos, jamás van presos. Ellos tienen las llaves de las cárceles. En el mundo tal cual es, mundo al revés, los países que custodian la paz universal son los que más armas fabrican y los que más armas venden a los demás países; los bancos más prestigiosos son los que más narcodólares lavan y los que más dinero robado guardan; las industrias más exitosas son las que más envenenan el planeta; y la salvación del medio ambiente es el más brillante negocio de las empresas que lo aniquilan. Son dignos de impunidad y felicitación quienes matan la mayor cantidad de gente en el menor tiempo, quienes ganan la mayor cantidad de dinero con el menor trabajo y quienes exterminan la mayor cantidad de naturaleza al menor costo.
Caminar es un peligro y respirar es una hazaña en las grandes ciudades del mundo al revés. Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen. El mundo al revés nos entrena para ver al prójimo como una amenaza y no como una promesa, nos reduce a la soledad y nos consuela con drogas químicas y con amigos cibernéticos. Estamos condenados a morirnos de hambre, a morirnos de miedo o a morirnos de aburrimiento, si es que alguna bala perdida no nos abrevia la existencia.
¿Será esta libertad, la libertad de elegir entre esas desdichas amenazadas, nuestra única libertad posible? El mundo al revés nos enseña a padecer la realidad en lugar de cambiarla, a olvidar el pasado en lugar de escucharlo y a aceptar el futuro en lugar de imaginarlo: así practica el crimen, y así lo recomienda. En su escuela, escuela del crimen son obligatorias las clases de impotencia, amnesia y resignación. Pero está visto que no hay desgracia sin gracia, ni cara que no tenga su contracara, ni desaliento que no busque su aliento. Ni tampoco hay escuela que no encuentre su contraescuela.
Patas arriba. La escuela del mundo al revés.
Friday, October 28, 2011
LA GENTE QUE ME GUSTA…

Monday, October 17, 2011
Indignaciones...

En esta época de indignación colectiva, a mí también me ha dado por indignarme; de hecho, desde que tengo uso de razón vengo indignándome por muchas cosas.
Me indignó por ejemplo que el Congreso a unanimidad pintara de sangre la democracia, dándole certificado de paternidad a Balaguer.
Me indigna que el PLD haya permitido que Hipólito Mejía fuera opción nuevamente, como me indignó que el PRD hiciera posible en el 1986 el regreso de Balaguer.
Me indigna que al gobierno le indigne Hubieres, mientras no le indigna Cambita, Pérez Figuereo, Fabio Ruiz ni Antonio Marte; mientras todos ellos se burlan de la dignidad de este pueblo, principalmente de los pobres que usan el desastroso transporte público todos los días.
A mi me indignan todos: Hubieres igualito que Ditrén, Diandino y su Metro, Cambita, Pérez Figuereo, Fabio Ruiz y Antonio Marte.
Me indignan la impunidad, pero también me indignan los indultos.
Me indigna que la Iglesia Católica se viva indignando de la paja en el ojo ajeno, mientras ni se inmutan por la viga en el propio.
Me indigna que un Presidente, un diputado o un senador juren cumplir y hacer cumplir las leyes de la República y luego se burlen de ella, cobrando barrilitos, cofrecitos y repartiendo funditas; mientras buscan excusas para no otorgarle 4% a la educación, ni lo que le corresponde a la justicia o a los ayuntamientos.
Me indigna la Policía cuando abusa de su poder frente al ciudadano, me indignan los intercambios de disparos, pero sobre todo que nos crean estúpidos luchando contra la percepción y no contra la delincuencia.
Me indigna la campaña electoral, su bulla, sus discolight, sus bandereos, sus caravanas, sus discursos de cartón, sin sustancia, de ningún lado.
Me indigna que ni a Danilo Medina ni a Hipólito Mejía le indigne uno que otro compañero de partido.
Me indigna que al Presidente le indigne la especulación en el extranjero y se haga de la vista gorda contra la que nos indigna en este pedazo de isla a todos.
Me indigna que se alternen el poder y no nos resuelvan los problemas básicos: educación, agua potable, electricidad, vivienda.
Me indigna también que algunos candidatos "alternativos" crean que no tenemos memoria. Por ejemplo, me indigna que Soto Jiménez no se haya indignado de Hipólito Mejía antes; que a Max Puig le haya dado por indignarse ahora; y que a Eduardo Estrella nunca le haya indignado Balaguer. Me indigna ver a Zorrilla Ozuna de candidato presidencial; y me gustaría que Julián Serulle se indigne un poco más con su hermano.
Me indigna la indignación selectiva, y que algunos se conformen sólo con indignarse; pero también que otros no se dignen siquiera a indignarse.
Y bueno sí, me indigna mucho no haberme indignado antes.
Sunday, October 16, 2011
Sin palabra y sin dignidad, los pueblos no necesitan tener intelectuales...

Thursday, October 13, 2011
¿Que pasaría?

¿Qué pasaría… si un día despertamos dándonos cuenta de que somos mayoría?
¿Qué pasaría si de pronto una injusticia, solo una, es repudiada por todos, todos los que somos, todos, no unos, no algunos, sino todos?
¿Qué pasaría si en vez de seguir divididos nos multiplicamos, nos sumamos y restamos al enemigo que interrumpe nuestro paso?
¿Qué pasaría si nos organizáramos y al mismo tiempo enfrentáramos sin armas, en silencio, en multitudes, en millones de miradas la cara de los opresores, sin vivas, sin aplausos, sin sonrisas, sin palmadas en los hombros, sin cánticos partidistas, sin cánticos?
¿Qué pasaría si yo pidiese por vos que estás tan lejos, y vos por mí que estoy tan lejos, y ambos por los otros que están muy lejos y los otros por nosotros aunque estemos lejos?
¿Qué pasaría si el grito de un continente fuese el grito de todos los continentes?
¿Qué pasaría si pusiésemos el cuerpo en vez de lamentarnos?
¿Qué pasaría si rompemos las fronteras y avanzamos y avanzamos y avanzamos y avanzamos?
¿Qué pasaría si quemamos todas las banderas para tener solo una, la nuestra, la de todos, o mejor ninguna porque no la necesitamos?
¿Qué pasaría si de pronto dejamos de ser patriotas para ser humanos?
¿No sé… me pregunto yo… qué pasaría?
Thursday, August 11, 2011
¿Cuánto vale un líder?

ANDRÉS L. MATEO
Joaquín Balaguer se murió creyendo que él ganaba tres mil pesos, y salvo su desmedida pasión por el poder, todo en él fue frugal. Juan Bosch tenía fama de tacaño, pero con los cuartos del pueblo era intransigente. Abría un monedero de plástico color rojo, de esos que le decían "totico", y otorgaba una ayuda de su propio peculio. Nunca nadie le vio más de cincuenta pesos en el "totico", de manera que esas ayudas personales eran siempre modestas, como la muy célebre que le dio al escritor Ramón Lacay Polanco a la salida de la catedral de Santo Domingo, y que provocó la expresión ya famosa de "!Juan! ¿cinco pesos? ¡ Barbarazo, Juan, barbarazo!. José Francisco Peña Gómez era un ventarrón, siempre andaba de prisa y nunca tenía un centavo en los bolsillos. Para salir de apuros, si alguien le pedía dinero para pagar una receta, miraba a su alrededor y le daba un sablazo al que estuviera más cerca. Luego se iba como un bólido, moviendo los brazos con su estilo único, hablando en voz alta y sonriendo con la mirada de niño inocente que siempre tuvo.
Ese fue un liderazgo histórico de costo muy bajo. Más que en el dinero, se empinaban en la pasión por el poder(Balaguer), en la idea más pura del bien común(Bosch), o en el sudario del redentor que mira su propia vida con un propósito liberador de las multitudes(Peña Gómez). Ninguno dejó fortuna, ninguno legó una riqueza material obscena. Ninguno fue proclive al dinero.
¿Pero cuánto vale un "líder" hoy? ¿Qué costo social tienen esos turpenes que hacen rebotar del presupuesto la pelota de su egoísmo? ¿Por cuánto nos salen "El querido", "Putico" y el "Chato"? ¿Se puede medir en valores lo que nos cuestan Andrés Vanderhors, González Espinosa, Wessin Chávez, Peña Guaba y otros "emergentes" que le dan bien duro con un palo a la piñata del Estado? ¿Euclides Gutiérrez Féliz, con todo y sus palacios campestres, no nos cuesta "los millones de chanflán"? ¿A cuánto asciende el costo de Reynaldo Pared Pérez, "el ejemplar"; con su residencia veraniega en "Los mogotes" y su barrilito? ¿Y Lila Alburquerque, la que "no coge corte", cuánto nos cuesta? ¿Puede un Estado pobre cargar con la voracidad de Rodríguez Pimentel o Matos Berrido? ¿Acaso Bengoa no devenga un salario que equivale a la asignación de un hospital regional? ¿ Y N.G Cortiñas no es uno y trino, porque cobra en varios Consejos de Directores, y gana una verdadera fortuna? ¿Quién arrima el hombro para saber el valor que la sociedad tiene que invertir para mantener un "líder" de la estatura de Carlos Morales Troncoso? (más manteca da un ladrillo).
La reingeniería de la política dominicana debería cuestionarse cuánto nos cuestan los "líderes" que nos gobiernan, incluyendo a los de la oposición; porque a estas alturas todos tenemos derecho a preguntarnos si en realidad los políticos son verdaderamente necesarios, y si sirven para algo que no sea enriquecerse . Nuestros "líderes" han perdido la introspección, y se han abandonado al disfrute del lujo y la riqueza. ¿No fue el puro gestuario de la ostentación lo que lleva a una antigua humilde maestra a comprar dos carteras Vuitton en ciento noventa y cinco mil pesos? Hace apenas unos años bregaba en las aulas, discutía por secciones en la UASD, y ahora ofende la pobreza solemne de este país con la ostentación más burda y descarada.
Cuando Juan Bosch salió del gobierno, producto del golpe de Estado de 1963, dejó una cuenta bancaria de ciento cuatro pesos con cuatro centavos. El periodista Al Burt, del Miami Herald, publicó un artículo que tituló "El legado del honrado Juan", apenas cinco días después del golpe. "Deja el cargo con las manos tan limpias como vacías", proclamaba Al Burt. Y se cuestionaba si "el legado del honrado Juan habrá abandonado el país junto con él".
Y así fue. La locura del modelo de honradez que enarboló con su ejemplo, era como llevar el ideal al extremo y ser tragado por él. Los políticos más caros del mundo han olvidado al "honrado Juan", quien es tan solo esa voz que los despierta sobresaltados, y que los hace ir al espejo a ver el rostro con que viven.
¡Oh, Dios!
